Introducción

La última fase del gobierno de Isabel II se caracteriza por una profunda crisis económica y política, a la que se le une el desprestigio popular de la reina, debido en parte, a su vida privada. Este malestar conduce en 1866 a la firma del Pacto de Ostende, una alianza entre progresistas y demócratas con el objetivo de destronar a Isabel II.

La Revolución de 1868, La Gloriosa se inicia con el pronunciamiento del almirante Juan Bautista Topete, apoyado por los generales Prim y Serrano. (más…)