Evolución de la Narrativa Hispanoamericana: Del Boom a la Literatura Contemporánea
Hispanoamérica en el siglo XX: Contexto
El inicio del siglo XX estuvo dominado por los conflictos heredados de los problemas anteriores. La emancipación de los criollos marginó a los indígenas. Estados Unidos sustituyó a España y Roosevelt llevó a cabo una política de imperialismo. Se exportaron materias primas generando grandes beneficios, pero incrementó la dependencia de los países industriales. En el cambio de siglo, los sectores desfavorecidos trataron de reivindicarse en actos violentos como la Revolución Mexicana. El desastre del 30 redujo las exportaciones, por lo que se buscó la salida al extranjero que financió la industrialización y, como consecuencia, a finales de los 40, se produjo un espectacular crecimiento, aunque seguían habiendo desigualdades económicas. Surgen doctrinas emancipadoras: el marxismo vence en la Revolución Cubana de 1959 e inspiró los movimientos guerrilleros.
La novela hispanoamericana de los años 60: El Boom
Durante la década de los 60 se produce un fenómeno literario conocido como el “Boom” de la narrativa hispanoamericana, que designa la gran cantidad de títulos que aparecieron en muy poco tiempo y se difundieron por todo el mundo. El “Boom” supuso la difusión internacional de la literatura latinoamericana y se produce por:
- La industria española del libro intentaba recuperar el mercado hispanoamericano, que había perdido con motivo de la Guerra Civil en 1936. Algunas editoriales comenzaron a promocionar desde España a escritores hispanoamericanos.
- La Revolución Cubana supuso para muchos de los escritores la revelación del camino que debían seguir sus propios países.
Sin embargo, y a pesar de las razones políticas y económicas que sirvieron para impulsar este fenómeno, el “Boom” se hubiese extinguido si de él no hubiera formado parte un extraordinario grupo de obras y de narradores, entre los que se cuentan La ciudad y los perros de Vargas Llosa, Rayuela de Julio Cortázar o Cien años de soledad de García Márquez.
Características principales
- La necesidad de renovar las formas expresivas. Los autores incorporan gran variedad de registros lingüísticos y experimentan también con los signos de puntuación o con la coherencia del discurso. Por otra parte, acaban con el narrador único en la novela.
- El monólogo interior y el estilo indirecto libre son las técnicas narrativas más usuales. A menudo suprimen los marcadores formales (guiones) y se alternan los monólogos de distintos personajes.
- Se rompe con la ordenación del espacio y del tiempo.
- Vierten en sus creaciones opiniones sobre lo que debe ser la novela. Los autores introducen materiales de distinta procedencia: periódicos (como Cortázar en El libro de Manuel), radio (como Vargas Llosa en La tía Julia) o cine.
- El sexo es un tema muy presente en las novelas, como en Rayuela o la zoofilia en La ciudad y los perros.
- Pretenden romper con la sociedad actual y su sistema de valores. Es frecuente que creen espacios míticos, como el Macondo en Cien años de soledad. En otras ocasiones, se mitifican espacios reales conocidos, como los burdeles en La casa verde de Vargas Llosa.
- En menor medida, los narradores cuestionan la hegemonía de lo real. Buscan lo fantástico (Borges), lo mágico (García Márquez), lo absurdo (Cortázar), lo exagerado o el humor.
- Se consolida el realismo mágico: junto a las realidades inmediatas irrumpe la imaginación y lo fantástico. Realidad y fantasía se presentan íntimamente enlazadas.
Autores destacados del Boom
Carlos Fuentes (1928-2012, mexicano)
Su primera novela, La región más transparente (1958), es una novela de personaje colectivo que retrata la vida de la Ciudad de México. En La muerte de Artemio Cruz (1962) introduce el multiperspectivismo.
Mario Vargas Llosa
Renueva los cánones del realismo al sacar a la luz los prejuicios sociales. Destaca con La ciudad y los perros, La casa verde, Conversación en La Catedral y La tía Julia y el escribidor.
Julio Cortázar
Su novela más conocida es Rayuela, en la que se unen surrealismo y experimentación, proponiendo dos lecturas diferentes. También destaca por sus cuentos (Bestiario, Historias de cronopios y de famas).
Gabriel García Márquez
Premio Nobel de Literatura en 1982. Su obra maestra es Cien años de soledad. Otras obras clave son El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca, Crónica de una muerte anunciada y El amor en los tiempos del cólera. Su estilo integra modos tradicionales con técnicas complejas.
Juan Rulfo
En El llano en llamas indaga sobre la vida mexicana. En Pedro Páramo integra varias obras sobre la Revolución Mexicana, fusionando vida y muerte con un toque fantasmal.
La narrativa después del Boom
A partir de los años 70-80, se produce un cambio hacia un carácter más individual. Se vuelve al realismo mágico incorporando humor e ironía. Son obras menos comprometidas y más enfocadas a problemas individuales.
- Alfredo Bryce Echenique: Referencias autobiográficas con humor.
- Guillermo Cabrera Infante: Destaca Tres tristes tigres.
- Roberto Bolaño: Autor de Los detectives salvajes y 2666, donde fusiona intriga policial y reflexión política.
- Isabel Allende: Su novela La casa de los espíritus (1982) supuso un gran contacto con el realismo mágico.
- Laura Esquivel: Con Como agua para chocolate (1989) integra recetas de cocina en la narración.
El cuento hispanoamericano
1920 es el punto de partida de la cuentística contemporánea con la llegada de las vanguardias. Horacio Quiroga es el fundador de la cuentística actual. Tendencias:
- Cuento realista: Centrado en la realidad exterior.
- Cuento fantástico: Introduce elementos extraños en lo cotidiano (Borges, Cortázar).
- Realismo mágico: Realidad y fantasía forman parte del mismo mundo (Rulfo, García Márquez).
También surgen los microrrelatos con autores como Julio Torri, Juan José Arreola, Augusto Monterroso y Andrés Neuman.
