La Guerra de Independencia en España: origen, bandos y desenlace

Napoleón convocó a la familia real española en la ciudad francesa en Bayona. Cuando la familia española partía hacia Francia los españoles, pensando que les estaban abandonando, se levantaron contra los franceses, pero fueron detenidos por el general Murat. En España, ocupada por los franceses, el general Wellesley desembarcó en la Península para ayudar a los portugueses. Fue entonces cuando Napoleón se metió en una guerra con Rusia, perdiendo tropas en España y las mandó hacia Europa. Esto lo aprovechó el general Wellington y derrotó a los franceses en las batallas de Ciudad Rodrigo y Arapiles. Como Napoleón estaba debilitado, firmó con Fernando VII.


El reinado de Isabel II: crisis de los últimos años y revolución de septiembre

La crisis económica de 1866 afectó a todos los sectores productivos y a las finanzas, como la industria textil, la siderúrgica, la escasa rentabilidad de las líneas ferroviarias construidas desde la ley de 1855, la crisis bancaria y financiera, golpeada por el estallido de una burbuja especulativa en torno a la construcción ferroviaria, fueron las caras de una profunda crisis. A esta crisis financiera e industrial se sumó la crisis de subsistencias, que golpeó a las clases más necesitadas y provocó motines populares contra los altos precios del trigo y otros cereales. En los primeros días de septiembre de 1868 se preparó el pronunciamiento que debía tener lugar en Cádiz. Como consecuencia de estos acontecimientos, la reina se vio obligada a exiliarse, con lo cual finalizó el reinado de Isabel II.


La vuelta de Fernando VII: la restauración del absolutismo

Tras el tratado de Valençay, Fernando VII llegó a España y desembarcó en Valencia en abril de 1814. Allí se publicó el manifiesto de las persas firmado por 69 absolutistas en el cual daban su apoyo al absolutismo. El decreto de Valencia en mayo de 1814 supuso un golpe de estado que restauró el poder absoluto del monarca y abolió todas las labores que habían hecho las cortes de El Trienio Liberal (1820-1823). Entre 1820 y 1823 se restablece la Constitución y con ella todas sus medidas aprobadas como la supresión definitiva de la Inquisición, la creación del primer código penal o la libertad de prensa. Destacará la tensión política entre liberales, los cuales se dividirán en dos grupos, exaltados los cuales defienden el sufragio universal y la soberanía nacional y por otro lado los moderados, los cuales defienden el sufragio censitario. Los moderados gobernarán hasta 1822 cuando el golpe de estado de la Guardia Real por parte de los exaltados provoque la intervención de la Santa Alianza. Serán los Cien Mil Hijos de San Luis quienes derroquen al gobierno liberal en 1823.


Las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz

La desamortización de Mendizábal consistió en la nacionalización de las propiedades rústicas y urbanas de la Iglesia y su venta posterior en subastas públicas a particulares. Con ello se pretendía crear una clase de nuevos propietarios afines a la causa liberal y sanear la deuda pública que superaba la mitad del presupuesto estatal de ese mismo año a causa de la guerra. La desamortización de Madoz comenzó en 1855 y se prolongó prácticamente hasta los mismos comienzos del siglo XX. Se completó la desamortización eclesiástica y se acometió la expropiación de los bienes estatales y municipales, especialmente las tierras comunales.


El bienio progresista (1854-1856): Vicalvarada, labor de gobierno y Constitución de 1856

Con el pretexto de la inestabilidad política y las continuas disputas entre los moderados, un grupo de militares se pronunció el 28 de junio bajo el mando de los generales Dulce y O’Donnell. Aunque iniciado en Madrid, fue en Vicálvaro donde tuvo lugar un enfrentamiento militar el día 30. De ahí el nombre de Vicalvarada con que se conoce este pronunciamiento. El general Espartero llegó a Madrid triunfante desde el exilio. Estos gobiernos de la primera etapa del bienio tuvieron que hacer frente a un nuevo levantamiento carlista y a la oposición a una nueva desamortización promovida por el mismo ministro de Hacienda, Pascual Madoz. Todos estos problemas forzaron la dimisión de Espartero, que se retiró de la primera línea de la vida pública, y la reina llamó a O´Donnell para formar gobierno.


Era de carácter progresista: defendía la soberanía popular, recuperaba la milicia nacional, estableció un Parlamento bicameral (Congreso y Senado), defendía la libertad de imprenta, la elección directa de alcaldes, la libertad religiosa.

Las Cortes de Cádiz: Composición y labor legislativa más importanteLas Cortes se reunieron en Cádiz por ser fácil de defender y estar libre de ocupación francesa. Entre los diputados existían un grupo que no quería modificar nada del sistema político absolutista, otro grupo que quería una mezcla entre el viejo absolutismo y el modelo constitucional y por último los liberales que proponían una cámara única que asumiera la soberanía nacional y elaborar una Constitución que debía recoger las novedades aportadas por la revolución francesa. La burguesía no fue la única clase social que apoyaba la revolución liberal porque el clero y la nobleza les apoyaba aunque siguieran queriendo el absolutismo. Esto se supone un nuevo orden político porque lo que estaba defendiendo era la Soberanía Nacional, es decir, que la nación tiene la autoridad y no el rey. La labor legislativa era que la soberanía residía en la nación, la igualdad ante la ley y las reformas de libertad de imprenta, la eliminación de la inquisición.


La Regencia de María Cristina (1833-1840): división política y Estatuto Real de 1834Su regencia se inicia con la fase moderada. Ante la necesidad de apoyos llamó a Martínez de la Rosa, quien elaboró el Estatuto Real de 1834 que reconocía las cortes bicamerales, estamentos de próceres y procuradores, no reconocía ni la soberanía nacional, ni la división de poderes ni los derechos individuales. Se produce la Insurrección en 1835 por parte de quienes negaban obediencia al gobierno dando lugar a la revolución liberal. Mendizábal intentó tomar medidas para desmantelar el antiguo régimen, una de esas medidas fueron las desamortizaciones del clero regular. Esto provocó la destitución de Mendizábal y a regente intentó volver al moderantismo lo que provocó el pronunciamiento de la Granja entregando el gobierno a los progresistas y restableciendo la constitución de 1812. Se creó la constitución de 1837 donde se consolidó un régimen constitucional. Lo cual provocó la salida de María Cristina