Historia política y transformaciones sociales durante el reinado de Isabel II
Isabel II y la Construcción del Estado Liberal
Introducción
Entre 1833 y 1874 se produjo la liquidación del Antiguo Régimen y la construcción de un estado liberal en España. Con Isabel II (1833-1868), el régimen parlamentario no alcanzó estabilidad, caracterizándose por:
- Promulgaciones y anulaciones constantes de constituciones.
- Pronunciamientos militares que alteraban el poder.
- División de los liberales en moderados (apoyo de la Corona) y progresistas (marginados del poder y perseguidos).
- Control del sistema político por la burguesía de negocios y la antigua nobleza mediante el sufragio censitario, la manipulación electoral y la marginación política de la mayor parte de la población.
Desarrollo
La minoría de edad de Isabel II
A la muerte de Fernando VII, gracias a la Pragmática Sanción, se nombró a María Cristina regente hasta que su hija Isabel alcanzara la mayoría de edad, lo que provocó la 1ª Guerra Carlista.
La ideología carlista se fundamentaba en el absolutismo y la legitimidad dinástica. Don Carlos fue apoyado por el clero ultraconservador, una parte de la nobleza y el campesinado, mientras que a Isabel la apoyaron la alta nobleza, el alto clero, la burguesía liberal y el pueblo.
En la primera fase de la guerra, los carlistas fueron dirigidos por Zumalacárregui, destacando el fracasado sitio de Bilbao. En la segunda fase, tras el fracaso de la Expedición Real Carlista y las victorias liberales de Espartero, se produjo la división carlista entre intransigentes (partidarios de continuar la guerra) y transaccionistas (partidarios de un acuerdo). El general Cabrera continuó la lucha en el Levante hasta su derrota en 1840, momento en que Carlos V se exilió.
La Regencia de María Cristina de Borbón
Durante este periodo se sucedieron diversos gobiernos:
- Cea Bermúdez: Absolutista moderado (Manifiesto del 4 de octubre y división provincial).
- Martínez de la Rosa: Liberal moderado (Estatuto Real).
- José Mª de Calatrava y Mendizábal: Liberales progresistas. Se promulgó la Constitución de 1837 y se llevó a cabo la Desamortización de Mendizábal para financiar la guerra y sanear la hacienda.
- Pérez de Castro: Liberal moderado que limitó las reformas progresistas y promulgó la Ley de Ayuntamientos.
La Regencia de Espartero
Las sublevaciones contra la Ley de Ayuntamientos forzaron el exilio de María Cristina, quedando Espartero como regente. Su política librecambista perjudicó a los fabricantes textiles catalanes, y sus formas autoritarias provocaron una revuelta militar organizada por Narváez. Espartero se exilió en Londres y las Cortes proclamaron reina a Isabel con 13 años.
La mayoría de edad y la Década Moderada
Narváez organizó el Estado bajo el centralismo y la uniformización. Sus reformas incluyeron la Constitución de 1845 (soberanía compartida entre Rey y Cortes), la Ley de Ayuntamientos, la creación de la Guardia Civil y nuevos códigos penal y de comercio.
El Bienio Progresista
La corrupción y el autoritarismo provocaron el pronunciamiento de Vicálvaro (Manifiesto de Manzanares). Se elaboró la Constitución de 1856 (non nata) y se realizó la desamortización de Madoz, aunque la crisis económica y social terminaron con este periodo.
Crisis final y Revolución
La crisis política (represión de la Noche de San Daniel), la crisis social (paro) y la crisis financiera (hundimiento de la bolsa y valores ferroviarios) debilitaron el régimen. Progresistas y demócratas firmaron el Pacto de Ostende. Tras el pronunciamiento militar de «¡Viva España con honra!» y la derrota en Alcolea, Isabel II se exilió a Francia.
Conclusión
En este período se produjo la implantación del liberalismo en España, destruyendo las estructuras del Antiguo Régimen. La monarquía absoluta fue sustituida por una monarquía constitucional y parlamentaria, donde la burguesía terrateniente controló el sistema mediante el sufragio censitario y la manipulación electoral. Fue una época de constantes enfrentamientos políticos marcados por la intervención partidista de la Corona.
