5.2 La sublevación militar y la respuesta del Gobierno

La sublevación militar contra la Segunda República comenzó el 17 de julio de 1936 a las 17:00, iniciándose en Melilla bajo el mando de Franco y siguiendo el plan dirigido por el general Mola, conocido como “el Director”. El 18 de julio el golpe se extendió a la península y, entre el 18 y el 21 de julio, se fue implantando de forma desigual. La conspiración venía gestándose desde tiempo atrás y tuvo un impulso clave en la reunión del 8 de marzo de 1936 en Madrid, donde varios militares acordaron el alzamiento bajo el liderazgo de Sanjurjo. El asesinato de Calvo Sotelo aceleró los acontecimientos.

El golpe triunfó en amplias zonas como Galicia, Castilla y León, Navarra, parte de Andalucía y Aragón, además de Marruecos, Canarias y Baleares, pero fracasó en ciudades clave como Madrid y Barcelona. Esto impidió una victoria rápida y dividió el país, dejando aproximadamente un 46% del territorio en manos sublevadas. El ejército también quedó dividido: unos 120.000 soldados apoyaron el golpe.

En cuanto a la respuesta gubernamental, el presidente Casares Quiroga, pese a conocer la conspiración, minimizó el peligro y se negó a repartir armas por miedo a una revolución social. Dimitió la noche del 18 de julio, siendo sustituido brevemente por Martínez Barrio, quien intentó negociar sin éxito con Mola y dimitió en pocas horas. El 19 de julio, José Giral asumió el gobierno y autorizó finalmente la entrega de armas a organizaciones obreras. El 20 de julio, la muerte de Sanjurjo en un accidente aéreo obligó a reorganizar el liderazgo sublevado. El fracaso del golpe inicial derivó en una larga Guerra Civil.

El contexto internacional

La Guerra Civil española adquirió rápidamente una dimensión internacional. Desde pocas semanas después del golpe de julio de 1936, la prensa extranjera la presentó como un conflicto clave en el equilibrio europeo, en un contexto marcado por la crisis económica iniciada tras el Crack de 1929 y la creciente polarización ideológica. En Europa se enfrentaban el fascismo —representado por Adolf Hitler y Benito Mussolini—, el comunismo soviético de Iósif Stalin y las democracias occidentales.

Francia y Reino Unido, temerosos de una guerra general, optaron por la neutralidad. Así, los gobiernos de Léon Blum y Stanley Baldwin impulsaron el Comité de No Intervención, creado en 1936 y formado por 27 países, con el objetivo de evitar el envío de armas a España. Sin embargo, este acuerdo fue incumplido desde el inicio.

Alemania e Italia apoyaron decisivamente a los sublevados: Hitler facilitó el paso del Ejército de África y creó la Legión Cóndor, responsable de bombardeos como el de Guernica. Mussolini envió tropas y material militar, mientras António de Oliveira Salazar colaboró logística y diplomáticamente. También el Vaticano, bajo Pío XI, se inclinó progresivamente hacia los sublevados.

Por su parte, la República recibió apoyo de la URSS desde septiembre de 1936, con armamento y asesores, y organizó las Brigadas Internacionales (unos 35.000 voluntarios). México, bajo Lázaro Cárdenas, fue el principal apoyo americano. Aun así, la falta de ayuda de las democracias occidentales y acontecimientos como la Conferencia de Múnich de 1938 evidenciaron el aislamiento republicano y anticiparon el desenlace del conflicto.

El Estatuto Vasco

En 1876, tras la pérdida de los fueros, el nacionalismo vasco comenzó a orientar sus objetivos hacia el autonomismo, y el Estatuto de Autonomía se convirtió en el tema más importante de la política vasca. Tras el final de la I Guerra Mundial (1918), el autonomismo creció en Euskadi y Cataluña, influido por la aparición de nuevos nacionalismos en Europa del Este y por los “14 puntos” del presidente Wilson, que defendían el derecho de autodeterminación. Ese mismo año, 1918, el gobierno del Conde de Romanones propuso un proyecto de autonomía para Euskadi, pero el cambio de gobierno y la crisis de 1917 hicieron que fracasara.

Con la proclamación de la Segunda República en 1931, se reabrió el camino estatutario. El 17 de abril de 1931, José Antonio Aguirre, alcalde de Getxo, convocó en Gernika una asamblea de alcaldes y concejales de Bizkaia. Aunque al principio hubo tensiones porque el PNV no participó en el Pacto de San Sebastián, finalmente la redacción del estatuto fue encargada a Eusko Ikaskuntza.

El proyecto fue impulsado por el nacionalismo y el carlismo, proclamaba un Estado Vasco (Bizkaia, Gipuzkoa, Álava y Navarra) y otorgaba amplias competencias. En junio de 1931, en Estella, fue aprobado por 548 alcaldes (427 a favor), pero en septiembre las Cortes lo anularon por exceder los límites autonómicos. Tras la Constitución de diciembre de 1931, el gobierno de Azaña fijó un nuevo procedimiento: redacción por gestoras, aprobación municipal, referéndum y ratificación final en Cortes. El PNV lo aceptó y el carlismo lo rechazó.

El nuevo texto se presentó en junio de 1932, pero Navarra se desvinculó tras la asamblea de Pamplona (123 de 167 municipios en contra). En agosto de 1932, en Vitoria, los alcaldes vascos lo aprobaron (282 reunidos, 234 a favor) y en noviembre de 1932 se celebró el referéndum. El proceso se bloqueó con las elecciones de noviembre de 1933, cuando la CEDA y el Partido Radical frenaron el estatuto en Cortes. En 1936, con el Frente Popular, se retomó el proyecto y el estatuto fue aprobado el 1 de octubre de 1936. El 7 de octubre de 1936 se formó en Gernika el primer Gobierno Vasco presidido por Aguirre.

6.3 La sociedad de posguerra: vencedores y vencidos. La represión política

Con el último parte de guerra fechado el 1 de abril de 1939, Franco dio por finalizada la Guerra Civil e inició una dictadura personalista basada en su figura como jefe absoluto del Estado. Desde el comienzo del conflicto, el régimen implantó una represión sistemática contra todos los que se opusieron al golpe del 18 de julio de 1936 y al llamado Movimiento Nacional. La sociedad quedó dividida entre vencedores y vencidos, y estos últimos fueron perseguidos sin “paz, piedad ni perdón”, como había pedido Manuel Azaña.

En 1939 se aprobó la Ley de Responsabilidades Políticas, con retroactividad hasta 1934, que permitió expropiar bienes, inhabilitar y castigar a quienes habían apoyado al Frente Popular. En 1940 se promulgó la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo y en 1941 la Ley de Seguridad del Estado, reforzando el control político y social.

Ese mismo año, además, se endurecieron los tribunales militares y se aplicó con frecuencia la pena de muerte. Entre 1939 y 1946, en Madrid se calcula que se ejecutaron unas 200 personas al día, y en toda España se estima que murieron más de 50.000 en los primeros años de posguerra. Durante el final de la guerra, cerca de 500.000 personas huyeron al exilio, muchas a Francia, donde fueron internadas en campos en condiciones durísimas. Tras la ocupación alemana, algunos acabaron en campos nazis como Dachau, Mauthausen o Treblinka. En España hubo más de 500.000 detenidos en cárceles, campos de concentración y trabajos forzados, como en el Valle de los Caídos. En 1940 comenzó también la Causa General, que se prolongó hasta 1958. En 1945, con la derrota del Eje cercana, Franco concedió un indulto parcial, pero la represión continuó durante décadas.

Definición y fundamentos institucionales e ideológicos del régimen de Franco

Fundamentos Ideológicos

  • Nacionalismo español (centralista): España debía ser una sola nación, sin autonomía ni diversidad cultural.
  • Nacionalcatolicismo: Estado e Iglesia unidos; ser un “buen” español equivalía a ser católico. La Iglesia recuperó su poder social y educativo.
  • Militarismo: El franquismo fue un régimen de carácter militarista, con Franco como Generalísimo de los Ejércitos.

Principales apoyos del régimen

  1. La Falange: Utilizada por Franco como instrumento para establecer un sistema de partido único (FET y de las JONS).
  2. La Iglesia: Institución fundamental para la legitimación moral y social del régimen.
  3. El Ejército: Garantizó el orden y fue el apoyo estructural básico, aunque su influencia política directa disminuyó tras la Segunda Guerra Mundial.

Documentos Históricos de la Época

TEXTO 16: Decreto-Ley de abolición de los Conciertos Económicos en Bizkaia y Gipuzkoa (23-06-1937)

“El sistema concertado que en materia económica rige en las Provincias Vascongadas, entraña un notorio privilegio con relación al resto del territorio nacional sujeto al régimen común… Olvidando muchísimos de los favorecidos por el Concierto esta prodigalidad… se alzaron en armas en Guipúzcoa y Vizcaya contra el Movimiento Nacional… correspondiendo así con la traición a aquella generosidad excepcional… Mientras la singularidad del régimen fiscal… sirvió en algunas provincias, como en la lealísima Navarra, para exaltar cada día más su sentimiento nacional… en otras, por el contrario, ha servido para realizar la más torpe política antiespañola…
Art. 1. Desde el día primero de julio próximo, la gestión y recaudación de todas las contribuciones… se realizará en las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya con arreglo al régimen común vigente… Queda, por tanto, sin efecto… el régimen concertado… Dado en Burgos a 23 de junio de 1937. Francisco Franco.”

TEXTO 17: Ley de Responsabilidades Políticas (09-02-1939)

“…el Gobierno considera llegado el momento de dictar una Ley de Responsabilidades Políticas, que sirva para liquidar las culpas de este orden contraídas por quienes contribuyeron con actos u omisiones graves a forjar la subversión roja…
Art. 1. Se declara la responsabilidad política de las personas… que desde 1º de octubre de 1934 y antes de 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la subversión… y de aquellas otras que… se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional…
Art. 2. Como consecuencia… quedan fuera de la Ley todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que… han integrado el llamado Frente Popular… las organizaciones separatistas y todas aquellas que se hayan opuesto al Triunfo del Movimiento Nacional.”

TEXTO 20: Ley Orgánica del Estado (11-01-1967)

“Es llegado el momento oportuno para culminar la institucionalización del Estado nacional…
Art. 1. 1. El Estado español, constituido en reino, es la suprema institución de la comunidad nacional.
Art. 2. 1. La soberanía nacional es una e indivisible… El sistema institucional… responde a los principios de unidad del poder y coordinación de funciones.
Art. 6. El Jefe del Estado es el representante supremo de la Nación; personifica la soberanía nacional; ejerce el poder supremo político y administrativo; ostenta la Jefatura Nacional del Movimiento… sanciona y promulga las leyes… ejerce el mando supremo de los ejércitos…
Art. 14. 1. El Presidente del Gobierno habrá de ser español y será designado por el Jefe del Estado a propuesta en terna del Consejo del Reino.”

TEXTO 18: Ley de Protección de las Industrias de Interés Nacional (25-10-1939)

“Con motivo de la gloriosa Cruzada… se puso de relieve la capital importancia que para la vida de la Nación tiene el contar en el territorio patrio con las industrias necesarias a la guerra… La situación de nuestra economía exige… esfuerzos considerables para redimir a España de la importación de productos exóticos…
Art. 1. Cuando las necesidades de la defensa o de la economía nacionales aconsejen el establecimiento en España de una industria… podrá ser declarada… ‘de interés nacional’.
Art. 2. Declarada una industria de ‘interés nacional’, podrá disfrutar… de los beneficios siguientes: a) Facultad de expropiación forzosa… b) Reducción, hasta un 50%, de los impuestos. c) Garantía por el Estado a su capital de un rendimiento mínimo anual hasta el 4%… d) Rebaja de los derechos de aduanas…
Art. 3. A cambio de estos beneficios, el estado intervendrá en la implantación y marcha de la industria con la designación de un Interventor y de un Consejero-delegado…”