1. La Segunda República y la Constitución de 1931

1.1. Implantación de la Segunda República

La crisis de la Restauración culminó con la dimisión forzada de Primo de Rivera en 1930 y los intentos fallidos de retornar al sistema anterior y recuperar el prestigio de la monarquía. Sin embargo, la oposición republicana se había organizado en torno al Pacto de San Sebastián, contando con el apoyo de organizaciones obreras y nacionalismos.

La conflictividad fue aumentando, destacando la sublevación del ejército en Jaca, que fue respondida con represión por parte del gobierno. El 12 de abril de 1931 se celebraron elecciones municipales que se convirtieron en un plebiscito sobre la monarquía. Tras la victoria de los republicanos en 41 de las 50 capitales de provincia, el 14 de abril de 1931 se proclamó la República y el rey Alfonso XIII marchó al exilio.

Aunque el paso de la monarquía a la república se produjo de forma pacífica, no todos los grupos lo aceptaron. Las antiguas élites políticas y sociales, que habían apoyado el sistema de la Restauración, se posicionaron en contra del nuevo régimen. A esto se sumó la difícil situación exterior, en una Europa de entreguerras donde los totalitarismos se extendían y el mundo sufría las consecuencias de la crisis de 1929 y la Gran Depresión.

1.2. El Gobierno Provisional y la labor constituyente

El primer paso de la República fue el establecimiento de un Gobierno Provisional de concentración, que incluía partidos de todas las tendencias: derecha republicana (Alcalá Zamora y Maura), radicales, PSOE, Izquierda Republicana (Azaña) y partidos nacionalistas. Una de las primeras medidas fue la convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes (28 de junio de 1931), en las que resultó vencedora Acción Republicana, liderada por Manuel Azaña, quien fue nombrado presidente.

La nueva Constitución de 1931 estableció una democracia progresista basada en:

  • Cortes unicamerales y división de poderes.
  • Soberanía popular y sufragio universal (incluyendo por primera vez el voto femenino).
  • Separación entre Iglesia y Estado.
  • Reconocimiento de regiones autónomas y derechos plenos.
  • Posibilidad de expropiación por «utilidad social».

Las primeras medidas buscaron mejorar la situación laboral del campesinado, reformar la educación (apartando a la Iglesia) y profesionalizar el ejército. No obstante, la quema de iglesias y conventos en Madrid evidenció un fuerte anticlericalismo que fracturó la relación con la Iglesia.


Discurso de Azaña

  • Idea Principal: España ha dejado de ser un país católico; el Estado debe adaptarse a esta realidad y ser laico.
  • Idea Secundaria: La religión pertenece al ámbito de la conciencia individual. El Estado moderno debe eliminar el «brazo secular» y el apoyo político a la Iglesia.

Artículos de la Constitución

  • Idea Principal: Definición de España como una República democrática de trabajadores, donde el poder emana del pueblo y se garantiza la igualdad ante la ley.
  • Idea Secundaria: Se establece la bandera tricolor, el castellano como idioma oficial, la autonomía regional y la limitación de la influencia eclesiástica (eliminación del presupuesto del clero).

Declaración del Episcopado

  • Idea Principal: Rechazo frontal de la Iglesia a la Constitución de 1931 por su carácter laico.
  • Idea Secundaria: Los obispos consideran que se excluye a la Iglesia de la vida pública y se vulneran los derechos religiosos, calificando la norma de sectaria.

El problema de los latifundios

  • Idea Principal: El latifundismo es un problema estructural grave que genera desigualdad y pobreza.
  • Idea Secundaria: Unos 7.000 propietarios poseen más de 6 millones de hectáreas (especialmente en Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía). Esta concentración provoca despoblación, salarios bajos y una baja productividad agrícola.