Estructura de la Personalidad: Ello, Yo y Superyó

  • Ello (id): Es la parte más primitiva de la personalidad, presente desde el nacimiento. Se regula por el «principio del placer», funcionando para incrementar el placer y evitar el dolor. Busca la satisfacción inmediata sin importar las consecuencias; se podría considerar como la parte animal del ser humano.
  • Yo (ego): Se desarrolla poco después del nacimiento, durante los primeros seis meses de vida. Se rige por el «principio de la realidad», está más enfocado hacia el exterior y nos lleva a pensar en las consecuencias de nuestras acciones y los problemas que puede generar una mala conducta. Esto hace que se enfrente al Ello para aplacar las pulsiones que emanan de él, utilizando para ello los mecanismos de defensa.
  • Superyó (superego): Aparece en la primera infancia, alrededor de los 3 a 4 años. Se desarrolla mediante el «proceso de incorporación», asimilando los valores de los padres y los juicios de lo que es «bueno» o «malo». El Superyó conduce al ego a que atienda las metas morales y fuerza al id a que inhiba los impulsos animales. Se esfuerza únicamente por la perfección moral.

Etapas Psicosexuales

  • Oral: Durante el primer año de vida, los bebés obtienen placer a través de la boca, labios y lengua al ser amamantados y alimentados. El destete representa un momento crucial, ya que la dificultad para dejar de succionar puede resultar en una fijación excesiva de la libido en esta etapa.
  • Anal: El placer se obtiene al expulsar o retener las heces. Conforme empieza el autocontrol de esfínteres, se desarrolla el conflicto de la etapa anal, ya que los placeres son bloqueados por las reglas sociales de restricción.
  • Fálica: A esta edad, los niños muestran curiosidad por sus genitales, explorándolos y también los de sus compañeros. En este tiempo, enfrentan el dilema del amor hacia el progenitor del sexo opuesto, compitiendo con el otro progenitor por su afecto. Freud denominó a este conflicto el Complejo de Edipo, que se presenta de manera similar en niñas a través del Complejo de Electra.
  • Latencia: No es una etapa de desarrollo psicosexual, porque la pulsión sexual no sigue desarrollándose. Por lo tanto, la libido se recanaliza a actividades como la escuela, amistades con niños del mismo sexo y las aficiones.
  • Genital: Tiene lugar por los cambios hormonales que acompañan a la pubertad. En ella renacen los impulsos sexuales y la libido se concentra de nuevo en los genitales, pero ahora se dirige al placer heterosexual más que al autoerótico.

Mecanismos de Defensa

  • Negación: Consiste en no reconocer una realidad dolorosa o amenazadora que ha ocurrido. Se mantiene la idea de que negar los hechos es mejor que enfrentarlos.
  • Represión: Consiste en excluir de la conciencia la existencia de algo que provoca ansiedad, dolor y resulta amenazador.
  • Regresión: Consiste en adoptar una actitud infantil frente a algún suceso o persona para evitar la confrontación o el rechazo.
  • Racionalización: Consiste en reinterpretar nuestro comportamiento de forma tal que nos parezca más racional y aceptable.
  • Compensación: Trata de superar alguna deficiencia, ya sea real o imaginaria, mediante actitudes y comportamientos reactivos compensatorios.
  • Desplazamiento: Dirigir los motivos y emociones reprimidas del objetivo original hacia otros que los sustituyan.
  • Sublimación: Se modifican impulsos inaceptables y se canalizan por vías aceptables, incluso admiradas.

La Psicología Individual de Alfred Adler

Desarrollo personal

Adler cuestionó la excesiva importancia de la sexualidad en la formación de la personalidad, destacando en su lugar la presencia de motivaciones innatas positivas en los individuos y su búsqueda de perfección personal y social. Enfatizó que las interacciones sociales durante la infancia, particularmente con los padres y hermanos, moldean la forma en que se establecen relaciones a lo largo de la vida.

Sentimiento e inferioridad

  • Sentimiento de inferioridad: Adler destacó que los individuos luchan contra sentimientos de inferioridad, que a veces surgen sin razones concretas. Consideró este sentimiento como una condición común en todas las personas, impulsando el esfuerzo y motivando el comportamiento. No implica debilidad ni anormalidad, sino que impulsa el crecimiento personal a través de la compensación.
  • Complejo de inferioridad: Surge cuando el proceso de crecimiento se estanca. En este caso, la situación de sentirse menos es demasiado poderosa para ser superada y la persona acepta un exagerado sentido de inferioridad como una precisa autodescripción.
  • Complejo de superioridad: Algunos reprimen sus sentimientos de inferioridad y se creen mejores que los demás. Este resultado es denominado complejo de superioridad, debido a que enmascara un sentido de inferioridad no saludable.

Orden de nacimiento

Una de las contribuciones de Adler es la idea de que el orden del nacimiento es una influencia social importante en la infancia, a partir de la cual creamos nuestro estilo de vida:

  • Hijo único: Tendencia al «complejo de mamitis».
  • Segundo hijo: Desplaza al primero.
  • Último hijo: Tendencia al «complejo de mamitis».