Los Reyes Católicos: Unión Dinástica e Integración de los Reinos Peninsulares

Matrimonio y Creación de la Monarquía Hispánica

Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se unieron en matrimonio en 1469, heredando sus respectivas coronas. Este matrimonio dio lugar a la creación de la Monarquía Hispánica, donde las coronas de Castilla y Aragón serían gobernadas por ambos monarcas y sus descendientes. Sin embargo, no supuso la unificación política de ambos reinos, ya que Aragón y Castilla mantuvieron sus propias instituciones de gobierno, leyes, idioma e incluso fronteras.

Supremacía Castellana

Tras la unión dinástica, la supremacía castellana se hizo evidente, manifestándose en la preeminencia de las costumbres, leyes y lengua castellana.

Fortalecimiento del Poder Real

El objetivo principal de los Reyes Católicos fue reforzar el poder real. Para ello, utilizaron la política religiosa, creando el Consejo de la Santa Inquisición para controlar la uniformidad religiosa y expulsando a los judíos en 1492. También crearon un ejército permanente al servicio de la monarquía, sometieron a la nobleza levantisca y establecieron corregidores en los pueblos y ciudades, limitando la autonomía de las oligarquías urbanas.

Conquista y Colonización de América: Leyes de Indias

Descubrimiento y Exploración

Tras el descubrimiento de América por Cristóbal Colón y el establecimiento de las zonas de influencia con Portugal (Tratado de Tordesillas, 1494), se inició un proceso de exploración y conquista que amplió los territorios bajo dominio español. Vasco Núñez de Balboa descubrió el océano Pacífico en 1513, demostrando que América era un nuevo continente. Ponce de León ocupó Florida en 1513, y entre 1519 y 1532, Hernán Cortés y Francisco Pizarro conquistaron los imperios azteca e inca, respectivamente.

Abusos y Denuncias

Los abusos generados por la explotación de los nativos americanos fueron denunciados por misioneros como Bartolomé de las Casas y Antonio de Montesinos, quienes defendían los derechos de los indios como seres libres y racionales.

Leyes Nuevas de Burgos

En respuesta a estas denuncias, Carlos V promulgó las Leyes Nuevas de Burgos en 1542, destinadas a proteger a los indios. Sin embargo, su aplicación chocó con los intereses económicos de los encomenderos y fueron frecuentemente ignoradas.

El Conde-Duque de Olivares: Rebelión en Cataluña e Independencia de Portugal

Política Exterior

Felipe IV delegó el gobierno efectivo de sus reinos en su valido, el conde-duque de Olivares. La política exterior durante su gobierno se caracterizó por una mayor implicación en los conflictos europeos, como la Guerra de los Treinta Años, el conflicto con los Países Bajos y las guerras con Francia.

Política Interior

En política interior, Olivares intentó imponer una rígida centralización, motivada por el hecho de que Castilla era el único reino que mantenía la costosa política exterior de la Corona. Quiso unificar la Hacienda Real y establecer la Unión de Armas, lo que generó rebeliones en varios reinos, destacando las de Cataluña (1640) y Portugal, que culminó con su independencia en 1668.

Decretos de Nueva Planta y Centralismo Borbónico

Dinastía Borbónica

Felipe V inauguró la dinastía borbónica en España en 1701. Intentó solucionar la crisis del país aplicando las fórmulas del Estado francés: absolutismo y centralismo.

Decretos de Nueva Planta

Tras la Guerra de Sucesión, Felipe V procedió a la unificación administrativa y legislativa de los distintos reinos de España. Los Decretos de Nueva Planta (1707-1716) abolieron los fueros de los reinos de la Corona de Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares), como castigo por su apoyo al archiduque Carlos de Austria.

Centralización

Los Decretos de Nueva Planta pusieron fin a la Monarquía compuesta de los Austrias. Las leyes, instituciones y tribunales de Castilla se impusieron en todos los territorios de la Corona, excepto Navarra, que conservó sus fueros tradicionales. Las Cortes de los distintos reinos fueron suprimidas, y las Cortes de Castilla se transformaron en Cortes Comunes, aunque apenas fueron convocadas en el siglo XVIII.

Carlos III y el Despotismo Ilustrado

. Carlos III, hijo de Felipe V y hermanastro de Fernando VI, es considerado el principal representante del despotismo ilustrado en España. •\\•Durante su reinado se emprendió un ambicioso programa de reformas, rodeándose de ministros ilustrados (como Esquilache, Floridablanca o Campomanes). •\\•Estas reformas pretendían tres objetivos fundamentales: instaurar una administración centralizada y eficiente, eliminar las instituciones y costumbres del Antiguo Régimen que obstaculizaban el ejercicio de la libre iniciativa individual (los privilegios de la Mesta y los gremios, las aduanas internas…) y modernizar social y económicamente al país. Las reformas chocaron, sin embargo, con los intereses del clero y la nobleza y, finalmente, la mayor parte de ellas no pudieron llevarse a cabo.