Evolución Histórica de España: Desde la Hominización hasta el Reinado de Isabel II
I. La Península Ibérica en la Antigüedad y la Edad Media Temprana
1.1. La Hominización y las Culturas Prehistóricas
La hominización en la Península se inició hace unos 1,2 millones de años. Podemos distinguir varias etapas:
El Paleolítico (800.000-10.000 a. C.)
- Paleolítico Inferior (800.000-100.000 a. C.): Convivieron el *Homo antecessor* y el *Homo heidelbergensis*, caracterizados por el nomadismo. Destaca la industria lítica (MT-I y MT-II) y el yacimiento de Atapuerca (*Gran Dolina* y *Sima de los Huesos*).
- Paleolítico Medio (100.000-35.000 a. C.): Convivieron el *Homo neanderthalensis* y el *Homo sapiens* (MT-III), que utilizaban el fuego. Hay restos en Morín (Cantabria).
- Paleolítico Superior (35.000-10.000 a. C.): Es la época del *Homo sapiens sapiens* (Cromagnon, HAM), grandes cazadores (MT-IV). Aparecen las pinturas rupestres de Altamira (Cantabria), pertenecientes a la Escuela franco-cantábrica, polícromas y naturalistas, que responden a la llamada “magia simpática”.
Mesolítico y Neolítico
- Mesolítico: El hombre se fue haciendo sedentario, debido al cambio climático. Aparecen las pinturas rupestres levantinas (Cogull), que aprovechan los salientes rocosos. Son monocromas y narrativas. Posteriormente se abandona la figuración y se busca la representación simbólica (Almadén). Se produce la transición de una economía depredadora, propia del Paleolítico, a una economía productiva, característica del Neolítico.
- Neolítico Antiguo (5.000 a. C.): Es importante la cerámica (*cardium edule*).
- Neolítico Medio (4.000 a. C.): Destacan los sepulcros de fosa.
- Neolítico Final (3.000 a. C.): Se desarrolla el megalitismo (dólmenes y menhires).
1.2 y 1.3. Pueblos Prerromanos e Hispania Romana
Se denominan pueblos prerromanos a los pobladores que vivían en la Península Ibérica antes de la conquista romana.
Pueblos Indígenas
- Íberos (turdetanos, layetanos, edetanos…): Ocupaban el litoral mediterráneo y los valles del Ebro y del Guadalquivir. Alcanzaron su máximo nivel cultural entre los siglos V y III a. C. Poseían una lengua común y una rica tradición artística (destacan las *Damas de Elche y de Baza*).
- Celtas y Celtíberos (vacceos, galaicos, lusitanos…): Vivían en el norte y en la Meseta. Practicaban una economía agraria y conocían la metalurgia del hierro. Construyeron poblados fortificados (*castros*) y ciudades como Numancia.
- Tartessos: Situados en la desembocadura del Guadalquivir, conocieron su esplendor hacia el 500 a. C., actuando como intermediarios entre fenicios y los metales ibéricos. Los conflictos entre griegos y cartagineses pueden explicar su final a comienzos del siglo IV a. C.
Pueblos Colonizadores
- Fenicios: Procedentes del Mediterráneo oriental, fundaron factorías a partir del siglo VIII a. C. (Gadir, Malaca, Sexi…). Difundieron la escritura alfabética y el uso del hierro. Entraron en declive a partir de la caída de Tiro por los babilonios, en el siglo VII a. C.
- Griegos: En los siglos VII y VI a. C., fundaron Ampurias y Rosas. Su influencia se aprecia en el arte, la lengua y el cultivo de la vid y el olivo.
- Cartagineses: Se consideran herederos de los fenicios. Fundaron Cartago Nova en el siglo III a. C. Vencieron a los griegos en Alalia (535 a. C.) y fueron expulsados de la Península por los romanos en 201 a. C. en el contexto de la II Guerra Púnica.
1.4. La Monarquía Visigoda
A partir del año 409, suevos, vándalos y alanos se establecieron en Gallaecia, Baetica, Lusitania y Cartaginensis. En 418, los visigodos, pueblo germánico de origen escandinavo, firmaron un tratado con los romanos como *foedi* para pacificar Hispania. Expulsaron a vándalos y alanos. Cuando Rómulo Augústulo fue depuesto en 476, los visigodos fijaron el centro de su monarquía en Toulousse. En 507 fueron derrotados por los francos en Vouillé, por lo que se asentaron definitivamente en Hispania, estableciendo su capital en Toletum (554).
Los visigodos, basándose en la herencia germana (reyes electivos, derecho consuetudinario) y romana (administración, derecho y lengua latina), realizaron un proceso unificador:
- Unidad territorial y política: Leovigildo aprobó el *Codex Revisus* y expulsó a los suevos. Suintila derrotó a vascones y bizantinos.
- Unidad religiosa: Recaredo abandonó el arrianismo en el III Concilio de Toledo (589).
- Unidad legislativa: Recesvinto unificó el Código de Eurico y el de Alarico II en el *Liber Iudiciorum* (Fuero Juzgo) en el año 654.
Instituciones Visigodas
Cabe destacar la Asamblea de Hombres Libres; el *Officium Palatinum*, compuesto por el *Aula Regia* (alta nobleza) y los Concilios, asambleas en las que participaban altos cargos de la nobleza e Iglesia y tomaban importantes decisiones tanto religiosas como políticas. También formaban parte de la Administración los *duces*, *comes*, *gardingos* y *comites civitates*. Nobles enfrentados al rey Rodrigo (Witiza, Ágila) solicitaron ayuda a los musulmanes. Esto provocó la caída del reino visigodo (711, Guadalete).
II. Al-Ándalus y la Formación de los Reinos Cristianos
2.1. Al-Ándalus: Evolución Política
Nobles visigodos partidarios de Witiza solicitaron ayuda a los musulmanes en su enfrentamiento con el rey Rodrigo. Este fue vencido por los musulmanes en Guadalete (711). El walí Musa nombró jefe de la vanguardia a Tariq con un ejército de 7.000 hombres (bereberes y baladines, a los que se sumaron sirios y egipcios). En apenas tres años, los musulmanes conquistaron gran parte de Hispania sin encontrar casi resistencia. La conquista se realizó a través de pactos y capitulaciones con la nobleza visigoda. Apareció una nueva provincia en el mundo islámico: **al-Ándalus**.
Etapas de Al-Ándalus
- Emirato Dependiente (711-756): En 732, los musulmanes fueron derrotados en Poitiers, lo que marcó el punto de inflexión del expansionismo musulmán al norte de los Pirineos.
- Emirato Independiente de Córdoba (756-929): Tras la revolución Abasí, el último Omeya llegó a al-Ándalus y se proclamó emir con el nombre de Abd al-Rahman I. Fue una época de gran inestabilidad por las luchas internas y el avance de los cristianos.
- Califato de Córdoba (929-1031): Abd al-Rahman III proclamó el Califato en 929. Mantuvo relaciones amistosas con el emperador de Bizancio y con el emperador germánico. Fue sucedido por su hijo al-Hakam II, protector del arte y la cultura. Hisham II entregó el poder a Almanzor, quien recurrió a las *aceifas* para mantenerse en el poder (Barcelona, León, Santiago). Tras su muerte en 1002, se sucedieron las rebeliones.
- Primeros Reinos de Taifas (1031): Una junta de notables expulsó al último califa, Hisham III, y al-Ándalus quedó dividido (Toledo, Zaragoza, Valencia, Sevilla…). En 1085, Alfonso VI de Castilla conquistó Toledo.
- Imperios Norteafricanos: La conquista de Toledo provocó la llegada de los **almorávides**, que vencieron en Sagrajas (1086) y Uclés (1108). Hacia 1125, el imperio almorávide entró en crisis, estableciéndose los **segundos reinos de taifas**. La división fue frenada por la llegada de los **almohades**. La victoria almohade en Alarcos (1195) impulsó una alianza cristiana que los derrotó en la batalla de Las Navas de Tolosa en 1212.
- Reino Nazarí de Granada (c. 1232-1492): De las terceras taifas, destacó el reino nazarí, fundado por ben Nazar. Sobrevivió gracias a las guerras civiles en Castilla, al pago de *parias* a los cristianos y a su alianza con los musulmanes norteafricanos. Su prosperidad (agricultura, comercio) lo convirtió en un importante centro cultural y artístico (La Alhambra), destacando reyes como Yusuf I o Mohamed V. En 1492, Boabdil pactó la rendición de Granada con los Reyes Católicos.
2.2. Economía, Sociedad y Cultura de Al-Ándalus
Al-Ándalus desarrolló una próspera economía urbana y comercial. Córdoba fue una de las mayores ciudades de su tiempo. Los musulmanes intensificaron el regadío e introdujeron nuevos cultivos, como el arroz. En la artesanía destacaron los talleres de sederías, cordobanes y damasquinados. Al-Ándalus importaba productos de lujo y esclavos, y exportaba tejidos, armas o cerámica.
Estructura Social
La sociedad andalusí era muy variada:
- Población Musulmana: Se dividía en *baladines* (minoría aristocrática árabe), *bereberes* y *muladíes* (cristianos conversos).
- Población No Musulmana: Estaba compuesta por *mozárabes* (cristianos) y *judíos*.
Gobierno y Administración
El gobierno estaba en manos de la *jassa* o aristocracia: emir (poder político), califa (poder político y religioso), *hachib*, visires (ministros), *cadí* (juez), *kátib* (notario). Las leyes islámicas se fundamentan en el Corán, la Sunna y el Athar. En cuanto a la administración territorial, al-Ándalus se dividía en *coras* o provincias, gobernadas por un *walí*. Las *coras* se dividían a su vez en *iqlim* o distritos. Las fronteras con peligro de guerra eran las marcas fronterizas, que tenían su centro en Zaragoza, Toledo y Mérida.
Legado Cultural
La cultura andalusí fue una mezcla de elementos hispanos y orientales. Al-Ándalus actuó como vía de introducción del saber de Oriente (Bizancio, Persia, India) en Europa, especialmente con Al-Hakam II. Destacan el filósofo Averroes, el astrónomo Azarquiel, o centros de arte como la Mezquita de Córdoba, la Alhambra de Granada, la Giralda y la Torre del Oro en Sevilla.
La llegada de los musulmanes supuso la renovación cultural de la comunidad judía. La rápida arabización de los sefardíes les permitió entrar en el mundo filosófico y científico del islam. La cultura sefardí floreció entre los siglos X y XII. Se recuperaron los textos clásicos de la filosofía griega, en especial los de Aristóteles. Destacaron judíos como Ibn Shaprut, médico, traductor y embajador de Abd al-Rahman III; o Maimónides, filósofo, astrónomo, rabino y médico.
2.3. La Expansión de los Reinos Cristianos
Una vez desaparecido el reino visigodo en el siglo VIII, en la Alta Edad Media, los primeros núcleos de resistencia frente al islam se encontraron en el norte peninsular: el asturiano y el pirenaico.
Alta Edad Media (Siglos VIII-X)
- Núcleo Asturleonés: Comenzó con Pelayo (Covadonga 722). La capital se trasladó a León en 910 (reino asturleonés), destacando Ordoño II (Valdejunquera, 920) o Ramiro II, que derrotó a Abd al-Rahman III en Simancas (939); y el conde de Castilla, Fernán González, que dejó de prestar vasallaje a Ramiro II.
- Núcleo Pirenaico: Se rebeló contra el emirato de Córdoba y quedó bajo el dominio de los francos. Estos fueron derrotados por los vascones en Roncesvalles (778). El condado de Aragón fue incorporado al reino de Pamplona por García Sánchez I. La victoria de los francos en Poitiers (732) detuvo a los musulmanes e hizo posible la Marca Hispánica.
Plena y Baja Edad Media (Siglos XI-XV)
Al iniciarse el siglo XI, ya en Plena Edad Media, la nueva frontera progresó hasta el Sistema Central, aprovechando la muerte de Almanzor en 1002 y la desmembración del califato en los reinos de taifas en 1031.
- Castilla y León: En el reino de Pamplona, Sancho el Mayor de Navarra incorporó a sus dominios el condado de Castilla. Con Fernando I se produjo la primera unión de Castilla y León. En 1085, tuvo lugar la conquista de Toledo por Alfonso VI de Castilla, quien realizó la segunda unión de Castilla y León.
- Corona de Aragón: En el siglo XII, se formó el reino catalano-aragonés, y Navarra se orientó hacia Francia.
- La Reconquista Final: Alfonso VIII fue vencido por los almohades en Alarcos (1195). La decisiva batalla de **Las Navas de Tolosa (1212)**, ganada a los almohades por Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra, dejó libre el paso para la conquista de Andalucía y de La Mancha.
Consolidación Territorial
Con Fernando III el Santo, se realizó la tercera y definitiva unión de los reinos de Castilla y León. Fernando se apoderó del sur de Extremadura, Córdoba, Jaén y Sevilla a partir de 1230. Su sucesor, Alfonso X el Sabio, se adueñó de Murcia y conquistó Cádiz en 1262. Al mismo tiempo, se consolidó la presencia cristiana en los territorios del Bajo Aragón, Baleares y Valencia, gracias al monarca aragonés Jaime I. El fortalecimiento del poder real con los Reyes Católicos concluyó la conquista con la entrada en el reino nazarí de Granada en 1492.
Instituciones Medievales
Durante la Edad Media, la Península sufrió una intensa fragmentación política. La principal autoridad de los reinos cristianos era el monarca, asesorado por el Consejo Real. No obstante, el poder del rey estaba limitado por la nobleza y la Iglesia, los privilegios de las ciudades (*fueros*) y, desde finales del siglo XII, por las Cortes (asamblea de representación estamental). Las primeras Cortes tuvieron lugar con Alfonso IX de León en 1188. En el siglo XIII nacieron las Cortes en el reino de Aragón. Como delegación de las Cortes surgió en Cataluña *La Generalitat* en 1359 con Pedro IV. En Aragón y Valencia nacieron instituciones similares, las Diputaciones del Reino.
2.4. Modelos de Repoblación y Régimen Señorial
La repoblación fue el proceso de ocupación y reparto de las tierras conquistadas por los cristianos. Se llevó a cabo mediante *cartas puebla* (documento legal otorgado por el rey que recogía las tierras pertenecientes a un municipio y los derechos y privilegios concedidos a sus vecinos).
Modelos de Repoblación
- La Presura o Aprisio (Norte del Duero y sur de Pirineos, siglos IX-X): Fue la ocupación de la tierra por campesinos libres. La nobleza y la Iglesia establecieron señoríos, en los que ejercieron competencias sobre los siervos que habitaban estos territorios.
- A través de los Concejos (Desde el sur del Duero al norte del Tajo, siglo XI): Se fundaron ciudades (municipio y *alfoz* o territorio perteneciente al municipio) dotadas de *fueros* (privilegios jurídicos, políticos y fiscales).
- Los Repartimientos (Del sur del Tajo al Guadalquivir, siglos XII-XIII): Fueron latifundios dados por la Corona a los nobles (*donadíos*) y a las órdenes militares (*encomiendas*).
El Régimen Feudal y la Sociedad Estamental
El régimen señorial o feudal fue un modelo político y social basado en las relaciones de dependencia personal (*vasallaje*) entre el rey y sus súbditos más poderosos, nobleza y clero. En ocasiones el monarca cedía competencias como la administración de justicia, el mantenimiento del orden o la recaudación de impuestos.
Apareció un nuevo modelo de organización, la **sociedad estamental o feudal**, que se dividía en tres estamentos: nobleza, clero y pueblo llano o campesinado. Los privilegios de los dos primeros reflejaban las desigualdades ante la ley. Los estamentos eran grupos cerrados determinados por nacimiento, lo que provocaba la ausencia de movilidad social. A lo largo de la Edad Media, hubo revueltas campesinas. Destacan en Cataluña las de los *payeses de remensa* o, en Galicia, las *irmandiñas*. El proceso de feudalización conllevó la erosión del poder monárquico y el fortalecimiento de la nobleza.
2.5. La Baja Edad Media de las Coronas (Siglos XIV y XV)
En los siglos XIV y XV, los reinos presentaron una estructura política parecida basada en tres instituciones: monarquía, Cortes y municipios, aunque cada reino tenía sus propias características.
La Corona de Castilla
Se produjo el fortalecimiento de la monarquía. Para gobernar se sirvió de una administración central compuesta por la *Curia Regia* (Consejo Real, Cortes), la Audiencia o Chancillería, la Hacienda (Mayordomo Mayor) y la Corte (Condestable). En la administración territorial, destacaron las *merindades* y los *adelantamientos*; y en la administración local, los concejos y los regidores.
La Corona de Aragón
No era un Estado único, sino una unión de reinos (Cataluña, Valencia, Mallorca, Aragón), en los que cada uno conservaba instituciones y leyes particulares. La debilidad del poder real se manifestaba en el **pactismo**, por el que se respetaban fueros y privilegios, y los nobles tenían libertad y autonomía en sus señoríos. En la administración central destacaron el Consejo Real, las Cortes, la Hacienda con las Diputaciones Generales y la Generalitat, la Audiencia y la Corte. En cuanto a la administración territorial, en cada reino el rey tenía un lugarteniente o gobernador (virrey en Mallorca). Los territorios se dividían en *veguerías* en Cataluña. En la administración local, los concejos o municipios se fueron convirtiendo en instituciones controladas por las oligarquías ciudadanas.
El Reino de Navarra
Las instituciones representativas fueron: el Rey, las Cortes, el Consejo Real, la Corte Mayor o Cort General y la Cámara de los Comptos. La incorporación de Navarra a Castilla en 1515 se hizo bajo el principio de que Navarra conservaba su condición de reino y sus instituciones privativas.
III. La Monarquía Hispánica en la Edad Moderna
3.2. Descubrimiento y Colonización de América
Debido a las dificultades para llegar a Asia, los europeos buscaron nuevas rutas comerciales con las Indias. Conquistada Granada, Isabel de Castilla decidió financiar la ruta atlántica propuesta por Cristóbal Colón, previamente ofrecida al rey de Portugal. Las condiciones se establecieron en las *Capitulaciones de Santa Fe*. El 12 de octubre llegaron a la isla de Guanahaní (San Salvador), y después a La Española.
Colón no fue consciente de la trascendencia de su viaje, pues creyó haber arribado a Asia. En los viajes siguientes, descubrió Trinidad y exploró la costa centroamericana. En 1494, Castilla y Portugal dividieron sus zonas de influencia a partir del *Tratado de Tordesillas*. Una vez superada la llamada etapa antillana, la colonización de América se produjo mediante el sistema de capitulaciones entre la Corona y los conquistadores.
La Etapa Continental (1519-1550)
Prosigue la exploración de América, en la que destacan:
- Hernán Cortés (México, Imperio Azteca).
- Francisco Pizarro (Perú, Imperio Inca).
- Orellana (Amazonas).
- Núñez de Balboa (Pacífico).
- Pedro de Mendoza (Río de La Plata y Buenos Aires).
- Pedro de Valdivia (Chile).
En 10 años (1540-1550), se había explorado casi toda América, desde California hasta el río de la Plata. La primera vuelta al mundo (1519-1522) estuvo capitaneada por Magallanes y Elcano.
Impacto de la Colonización
La colonización supuso la explotación económica del territorio (*encomiendas*, *mita*). En tiempos de Fernando el Católico, se promulgaron las *Leyes de Burgos* (1512), que establecían las normas de funcionamiento de las encomiendas. Sin embargo, surgieron denuncias contra la actuación de los colonizadores españoles por parte de los dominicos Bartolomé de Las Casas y Antonio de Montesinos. En 1542, las *Leyes Nuevas* pretendieron mejorar las condiciones de vida de los indígenas. Estas Leyes prohibieron la esclavitud de los indios y abolieron las encomiendas, que dejaron de ser hereditarias. La nueva doctrina que afirmaba el derecho de los indios a ser libres y gozar de sus propiedades solo tuvo reconocimiento público cuando Francisco de Vitoria expuso los principios del Derecho de Gentes (Derecho Internacional).
Consecuencias Globales
- Ámbito Político: América proporcionó a la Monarquía Hispánica su hegemonía en Europa.
- Ámbito Económico: Permitió la introducción de nuevos cultivos (patata, tabaco, tomate, cacao, maíz…), y de grandes ingresos, al controlar el tráfico comercial, lo que generaría en el siglo XVII la revolución de los precios.
- Ámbito Cultural: América ofrecía un mundo por descubrir: flora, fauna, cartografía, gentes, lenguas… que ampliaron el horizonte cultural europeo.
- Ámbito Social: América fue vía de escape para segundones y aventureros. Surgió una mentalidad colonial que percibía a América solo como territorio de explotación.
Al mismo tiempo, se introdujeron en el continente nuevos cultivos (trigo, cebada, olivo); la economía monetaria; y animales como el caballo, la oveja o la vaca. Se produjo un declive demográfico indígena y, por tanto, se extendió la práctica de importar esclavos negros como mano de obra. Apareció una sociedad de castas dominada por peninsulares y criollos, y se impusieron el castellano y la cultura europea.
3.3. Los Austrias del Siglo XVI: Política Interior y Exterior
La Casa de Austria se instauró en España con **Carlos I** (V de Alemania), quien llegó a la Península desde Flandes en 1516. Su herencia incluía tierras europeas y americanas, así como el derecho a ser elegido emperador del Sacro Imperio, título que obtuvo en 1520.
Política Interior de Carlos I (1516-1556)
La política de nombramientos extranjeros (Adriano de Utrecht) para cargos públicos, la subida de impuestos, junto a la subordinación de los intereses de Castilla a los del rey, provocaron la **Revuelta de las Comunidades** en 1520, que enfrentó a la baja nobleza y la burguesía con Carlos. Gracias al apoyo de la alta nobleza, el rey se impuso a los comuneros (Padilla, Bravo y Maldonado) en la batalla de Villalar (1521). Paralelamente, en la Corona de Aragón se produjo la **Revueltas de las Germanías**, que enfrentó a artesanos y mercaderes con la aristocracia por la marginación política y la presión fiscal. Ambos conflictos reforzaron la alianza del rey con la nobleza.
Política Exterior de Carlos I
Carlos V se propuso restaurar la *universitas cristiana*. Esto provocó conflictos políticos y religiosos:
- Contra Francia, por el control del Milanesado (batalla de Pavía).
- Contra los musulmanes, en defensa de la fe (conquista de Túnez).
- Contra los príncipes protestantes alemanes, en defensa de la unidad cristiana. A pesar de la victoria de Carlos I en Mühlberg, los príncipes protestantes obtuvieron el derecho de libertad religiosa en la posterior *Paz de Augsburgo* en 1555.
Carlos abdicó en 1556 en su hijo Felipe y cedió a su hermano Fernando el título imperial, muriendo dos años más tarde en Yuste.
Felipe II (1556-1598)
Los objetivos de Felipe II fueron mantener la hegemonía española y defender la fe católica (Concilio de Trento-Contrarreforma). Su gobierno se realizó a través del modelo polisinodal. En 1561, Felipe II estableció la corte en Madrid.
Política Interior de Felipe II
- La rebelión de los moriscos en las Alpujarras (1568), que fue sofocada por Juan de Austria.
- El problema del secretario Antonio Pérez.
- En 1581, las Cortes de Thomar lo reconocieron como Felipe I de Portugal, produciéndose así la **“unidad ibérica”**, que se mantuvo hasta el reinado de Felipe IV.
Política Exterior de Felipe II
Tuvo enfrentamientos con:
- Francia (batalla de San Quintín, 1557).
- El Imperio turco (batalla de Lepanto, 1571).
- Los protestantes de los Países Bajos (1566).
- Inglaterra (*Armada Invencible*, 1588).
En 1598, el rey firmó la *Paz de Vervins* en la que reconoció como rey de Francia a Enrique IV y dejó el mandato de los Países Bajos a su hija Isabel Clara Eugenia, produciéndose de hecho la división entre las Provincias Unidas del Norte (protestantes) y los Países Bajos del Sur (católicos).
3.4. Los Austrias del Siglo XVII: Política Interior y Exterior
Felipe III (1598-1621)
Entregó el poder al duque de Lerma, con el que la administración llegó a altos niveles de corrupción. Las sucesivas crisis económicas se intentaron solventar con la plata americana, los préstamos de banqueros genoveses y la acuñación de moneda de vellón. Asimismo, en 1609 se expulsó a los moriscos, lo que tuvo como consecuencias la despoblación y la decadencia de la agricultura. En 1618, Felipe III decidió enviar un ejército desde Flandes en apoyo de los Habsburgo austríacos, lo que marcó el comienzo de la **Guerra de los Treinta Años**.
Felipe IV (1621-1665)
Su reinado fue mucho más belicista. El nuevo valido fue el **Conde-Duque de Olivares**. En 1624, dirigió al rey un *Memorial de propuestas gubernativas centralistas*.
Conflictos y Crisis
Continuó la Guerra de los Treinta Años. España obtuvo victorias como las de Breda o Nordlingen. Al intervenir Francia en la guerra, promovió las rebeliones de Cataluña y Portugal (crisis de 1640), que terminaron con la proclamación del duque de Braganza como Juan IV de Portugal.
- En 1648 se firmó la **Paz de Westfalia**, que confirmó la división religiosa del Imperio y la pérdida de poder de los Habsburgo.
- Se firmó con Francia la **Paz de los Pirineos (1659)**, por la que España se replegó al sur de los Pirineos, y se concertó el matrimonio entre Luis XIV de Francia y la infanta María Teresa.
Carlos II (1665-1700)
Su reinado fue un intento de evitar el declive de la Monarquía. La regencia le fue encomendada a su madre, Mariana de Austria. Se firmó con Luis XIV la *Paz de Aquisgrán* en 1668, por la que España reconoció oficialmente la independencia de Portugal. Cuando el rey cumplió 14 años fue declarado mayor de edad, aunque siguió gobernando su madre a través de validos. Se firmó la *Paz de Nimega* en 1678 con la renuncia definitiva de España al Franco-Condado. Se firmó la *Paz de Ryswick* en 1697, por la que España recuperó plazas de Flandes y Luxemburgo. Carlos murió en 1700 sin hijos. Dejó como heredero a Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV. La Guerra de Sucesión estaba a punto de comenzar.
3.5. Sociedad, Economía y Cultura de los Siglos XVI y XVII
El Siglo XVI: Expansión y Primeros Síntomas de Crisis
El desarrollo económico estuvo relacionado con el crecimiento de la población y la **revolución de los precios**, debida a la llegada de metales preciosos de América. A mediados del siglo, comenzaron a aparecer los síntomas de una crisis cuya causa principal fue el desgaste económico de las guerras europeas. Carlos V tuvo que pedir préstamos a banqueros alemanes y genoveses, y Felipe II declaró hasta tres veces la bancarrota. Una parte de la población emigró a América o se enroló en los tercios.
En la sociedad, se distinguían la alta y baja nobleza, la jerarquía eclesiástica y el bajo clero, y una burguesía aún escasa porque la artesanía y el comercio estuvieron controlados por extranjeros. Los campesinos fueron los más perjudicados por la política fiscal de la monarquía. Al mismo tiempo, la ortodoxia católica se impuso a través de la Inquisición. La llegada del Renacimiento trajo consigo a figuras como Luis Vives, Francisco de Vitoria, Juan de Herrera o Teresa de Jesús.
El Siglo XVII: Crisis y Esplendor Cultural
La economía vivió una aguda crisis y se acentuó el carácter feudo-señorial de la sociedad estamental. El cambio agrícola a destacar fue la introducción del maíz en las zonas del norte. La población de Castilla disminuyó en comparación con la de la periferia. Las sucesivas epidemias de 1629 y 1650 coincidieron con períodos de mayor crisis económica. El aumento de la nobleza y el clero supuso una presión sobre los vasallos y un incremento de los impuestos sobre los sectores productivos.
La expulsión de los moriscos en 1609 agravó la crisis económica y social. Unos 300.000 campesinos de Valencia, Aragón, Murcia y Castilla tuvieron que abandonar la Península. Esta decisión tuvo graves repercusiones demográficas y económicas, ya que las tierras de las zonas afectadas quedaron sin cultivar.
Sin embargo, en el siglo XVII, surgió un desbordante esplendor en la pintura, arquitectura, imaginería barroca (Velázquez, Gómez de Mora, Gregorio Fernández) y en la literatura del **Siglo de Oro** (Calderón, Quevedo, Lope, Góngora).
3.7. La Nueva Monarquía Borbónica y las Reformas Centralizadoras
Las medidas impuestas por los Borbones tuvieron como objetivo la centralización política del Estado y la homogeneización de las instituciones bajo el poder absoluto del monarca.
Reformas Institucionales y Territoriales
- Decretos de Nueva Planta: Suprimieron el gobierno propio de los reinos de Aragón y Valencia en 1707; de Mallorca en 1715; y de Cataluña en 1716.
- Reforma de la Administración Territorial: Los virreyes fueron sustituidos por los **capitanes generales**, con competencias militares y administrativas. Las audiencias se encargaron de los asuntos judiciales. Los **intendentes**, figura de creación francesa, contaron con gran poder al fiscalizar la administración y encargarse de la economía y la Hacienda. Los corregidores fueron los encargados de nombrar a los regidores para el gobierno local.
- Reforma del Estado: Aparecieron las secretarías para los asuntos de gobierno. El conjunto de los responsables de estas fue el llamado gabinete. Las Cortes, a excepción de las castellanas, desaparecieron. Los Consejos perdieron importancia, salvo el Consejo Supremo de Castilla.
Medidas Legales y Religiosas
- En 1713, Felipe V impuso la **Ley Sálica**, sustituyendo la Ley de Las Partidas.
- El intento de disminuir el poder de la Iglesia se vio plasmado en la **política regalista** o imposición de la autoridad real sobre los asuntos religiosos.
La forma de gobierno de la España del XVIII fue la de un absolutismo que, a partir de Fernando VI, puede calificarse de **ilustrado**.
Reformas Económicas y Militares
- Reforma de la Hacienda: Se intentó la centralización de la recaudación. Solo Navarra y las provincias vascas siguieron disfrutando de autonomía fiscal. El gran proyecto fue la “Única Contribución”, un catastro general. Se creó la lotería en 1763. El Estado comenzó la emisión de vales reales, de cuya gestión y control se encargó el Banco de San Carlos.
- Regulación Económica: Se limitaron los privilegios de la Mesta, se estableció la libertad de circulación de mercancías y la honorabilidad del ejercicio de las profesiones.
- Reforma del Ejército y de la Armada: Apareció una nueva forma de reclutamiento, “las quintas”. Los regimientos sustituyeron a los tercios. Se crearon el Cuerpo de Ingenieros del Ejército y la Guardia Real; así como los departamentos marítimos de Cartagena, Cádiz y Ferrol.
Se quiso extender la cultura y modernizar el país a través de las Reales Academias y de las Sociedades de Amigos del País.
3.8. Las Reformas Borbónicas en los Virreinatos Americanos
La nueva dinastía borbónica impuso un cambio sustancial respecto a América en el plano político y administrativo. La política absolutista se reforzó con estructuras estatales para convertir a las colonias en fuente de ingresos para la metrópoli.
Cambios Administrativos
- En la Península, el Consejo de Indias limitó sus funciones, ya que la mayoría las habían ido asumiendo las Secretarías. La Casa de Contratación se trasladó, en 1717, de Sevilla a Cádiz, pero se disolvió en 1790.
- En América, se crearon dos nuevos virreinatos: el de **Nueva Granada** (capital en Santa Fe de Bogotá) y el del **Río de la Plata** (capital en Buenos Aires).
- Se establecieron desde 1764 **intendencias** con las mismas atribuciones que las peninsulares, y se organizó un ejército regular americano.
Economía y Conflictos
Las medidas comerciales tuvieron el objetivo de convertir a España en exportadora de materias primas e importadora de productos elaborados. Se concedió a las compañías comerciales el monopolio de algunos productos y se extendieron los navíos de registro. Se constató un debilitamiento del poder de la Iglesia, con la expulsión de los jesuitas.
La nueva administración española, sufragada con los impuestos americanos, creó problemas y descontento, que aumentaron al ser marginados los criollos en esta remodelación administrativa. Entre 1780 y 1783, hubo conflictos en el virreinato de Nueva Granada. En Perú y Bolivia, destacaron las revueltas indígenas. Desde la independencia de Estados Unidos, las ideas liberales llegaron a las colonias españolas.
3.9. Sociedad, Economía y Cultura del Siglo XVIII
El crecimiento económico de la España del XVIII fue discontinuo y con grandes diferencias regionales. El 70% de la población activa trabajaba en la agricultura, según el censo de Floridablanca (1787). Aumentó la roturación y el cultivo de tierras marginales. La Mesta defendió sus privilegios frente a la expansión de los cultivos. Aragón, la Meseta y Andalucía mantuvieron el cereal y el barbecho. En las regiones mediterráneas, el arroz y los frutales se orientaron al comercio. Siguió predominando el régimen señorial.
Industria y Comercio
Alrededor de un 14% de la población se dedicaba a actividades industriales. Lo más interesante fue la creación de las **Reales Fábricas**, y el Decreto de la **Libertad de Comercio con América en 1771**.
Ilustración y Despotismo Ilustrado
La mayoría de la sociedad del siglo XVIII no cuestionaba la organización estamental ni los privilegios de la nobleza y el clero, aunque se incidió en la política regalista y, en 1767, Carlos III firmó el decreto de expulsión de los jesuitas, tras el Motín de Esquilache. Se aumentó el número de esclavos de origen africano, sobre todo en los ingenios azucareros de Cuba.
La **Ilustración** se difundió entre las élites de la sociedad, basada en la confianza en la razón, la ciencia y la educación. En España, se apoyó en dos pilares: la Iglesia y la monarquía. Destacaron: Aranda, Floridablanca, Campomanes o el marqués de la Ensenada, que intentó una reforma fiscal. El Consejo de Castilla encargó a Jovellanos *El informe sobre el expediente de la Ley Agraria*. Se crearon las Reales Academias, así como las Sociedades Económicas de Amigos del País. El Neoclasicismo adquirió su máximo desarrollo con figuras como Sabatini o Villanueva, hasta la irrupción de Goya. Al mismo tiempo, se fue abriendo paso la idea de un absolutismo benefactor, el **despotismo ilustrado**. Reformar tuvo como límite el poder del monarca y las bases del Antiguo Régimen.
IV. El Establecimiento del Liberalismo y el Reinado de Isabel II
1. Las Regencias (1833-1843)
A la muerte de Fernando VII en septiembre de 1833, su hija Isabel fue proclamada reina, pero al ser menor de edad se estableció una regencia.
Regencia de María Cristina (1833-1840)
María Cristina de Borbón asumió la regencia con el apoyo de los liberales. Su objetivo principal fue consolidar el trono de su hija y garantizar la supervivencia de la monarquía frente al absolutismo. Durante esta etapa se inició la **implantación del régimen liberal**, aunque de forma moderada y gradual. En 1834, María Cristina nombró presidente del gobierno al liberal moderado **Martínez de la Rosa**, quien promulgó el *Estatuto Real*. Posteriormente, ante el agravamiento de la guerra carlista y la presión social, accedieron al poder los progresistas, destacando **Mendizábal**, impulsor de la desamortización e importantes reformas económicas y políticas. La creciente inestabilidad política y la oposición a la Ley de Ayuntamientos llevaron a una fuerte movilización social y militar. Finalmente, en 1840, María Cristina abdicó la regencia y marchó al exilio.
Regencia de Espartero (1840-1843)
El general **Baldomero Espartero**, héroe de la Primera Guerra Carlista, fue nombrado regente con el apoyo de los progresistas. Su regencia se caracterizó por un **estilo autoritario** y una fuerte presencia del ejército en la vida política. Espartero tuvo que enfrentarse a la oposición de los moderados y a la división interna de los progresistas. En política económica, firmó un **Decreto de Libre Comercio con Inglaterra**, lo que perjudicó a la industria textil catalana y provocó una fuerte revuelta en Barcelona, que fue reprimida mediante el bombardeo de la ciudad en 1842. En 1843 se produjo un amplio movimiento opositor encabezado por los moderados y militares como Narváez. Espartero fue obligado a abandonar el poder y se exilió en Inglaterra. Las Cortes adelantaron la mayoría de edad de Isabel II, que fue proclamada reina con solo trece años.
2. Las Guerras Carlistas
Las guerras carlistas fueron conflictos civiles originados por un problema dinástico y por la oposición entre absolutismo y liberalismo. El carlismo defendía la monarquía absoluta, la religión católica y los fueros tradicionales. Su lema fue **“Dios, Patria, Rey y Fueros”**. Socialmente contó con el apoyo de parte de la nobleza rural, el clero y el campesinado, y geográficamente se concentró en el País Vasco, Navarra, Cataluña y el Levante.
Primera Guerra Carlista (1833-1839)
Se inició tras la muerte de Fernando VII, cuando **Carlos María Isidro**, hermano del rey, se negó a reconocer a Isabel II y se proclamó rey como Carlos V. El conflicto enfrentó a los **carlistas** con los **isabelinos o cristinos**, defensores del liberalismo. En una primera fase, los carlistas obtuvieron importantes éxitos bajo el mando del general **Zumalacárregui**, especialmente en el norte, aunque fracasaron en la toma de grandes ciudades. Tras la muerte de Zumalacárregui en 1835, el carlismo perdió fuerza. El ejército liberal, dirigido por generales como **Espartero**, logró importantes victorias. El conflicto finalizó en 1839 con el **Convenio de Vergara**, firmado entre Espartero y el general carlista Maroto. En él se reconocían los grados militares carlistas y se prometía respetar parcialmente los fueros vascos y navarros. No obstante, el general Cabrera resistió en el Maestrazgo hasta 1840. Las consecuencias de la guerra fueron graves: numerosas pérdidas humanas, atraso económico y una creciente militarización de la vida política.
Segunda y Tercera Guerras Carlistas
- La **Segunda Guerra Carlista (1846-1849)** tuvo menor importancia y se desarrolló principalmente en Cataluña.
- La **Tercera Guerra Carlista (1869-1876)** se produjo durante el Sexenio Democrático y terminó con la derrota definitiva del carlismo, que desde entonces se convirtió en una fuerza política marginal.
3. El Liberalismo en las Regencias: Moderados y Progresistas
Durante la regencia de María Cristina se produjo la implantación definitiva del liberalismo en España, aunque este proceso estuvo marcado por profundas divisiones internas. Estas diferencias dieron lugar a la formación de dos grandes grupos políticos que protagonizaron la vida política: los **moderados** y los **progresistas**.
Ideologías y Bases Sociales
- Moderados: Defendían un liberalismo conservador, basado en el mantenimiento del orden social y en el fortalecimiento del poder de la Corona. Consideraban que la soberanía debía ser compartida entre el rey y las Cortes, defendían un sufragio censitario muy restringido y otorgaban un papel central al poder ejecutivo. Su base social se encontraba en la alta burguesía, la nobleza terrateniente, el alto clero y gran parte del ejército.
- Progresistas: Defendían un liberalismo más avanzado, basado en la soberanía nacional, una mayor ampliación de los derechos políticos y el fortalecimiento de las Cortes y la Milicia Nacional. Contaban con el apoyo de la burguesía media urbana y los profesionales liberales.
Textos Constitucionales de la Regencia
El predominio moderado durante los primeros años se reflejó en el **Estatuto Real de 1834**, promulgado por el gobierno de Martínez de la Rosa. Este texto no fue una constitución, sino una **carta otorgada por la Corona**, lo que evidenciaba la soberanía real. Establecía la confesionalidad católica del Estado y unas Cortes bicamerales, formadas por un Estamento de Próceres, designado por el rey, y un Estamento de Procuradores, elegido mediante un sufragio censitario indirecto muy limitado. No se recogía una declaración de derechos ni una clara separación de poderes, lo que provocó el rechazo de los progresistas.
La oposición progresista culminó en el **Pronunciamiento de La Granja en 1836**, que obligó a la regente a convocar Cortes constituyentes. De este proceso surgió la **Constitución de 1837**, que proclamaba la soberanía nacional, reconocía una amplia declaración de derechos y establecía la tolerancia religiosa, aunque el Estado se comprometía a mantener el culto católico. Mantuvo un sistema de Cortes bicamerales y el sufragio censitario indirecto, pero conservó amplios poderes para la Corona, convirtiéndose en un texto de compromiso entre moderados y progresistas que estuvo vigente hasta 1845.
4. El Reinado Efectivo de Isabel II (1843-1868)
El reinado efectivo de Isabel II comenzó en 1843, cuando las Cortes adelantaron su mayoría de edad. Este periodo se caracterizó por una gran inestabilidad política, la constante intervención del ejército en la vida política mediante pronunciamientos y la exclusión de amplios sectores sociales del sistema liberal. Tradicionalmente, el reinado se divide en tres grandes etapas.
Etapas del Reinado
- Década Moderada (1844-1854): Dominada por el general Narváez. Se consolidó un sistema político oligárquico y centralista. Se reforzó el orden público con la creación de la **Guardia Civil en 1844**, se reformó la Hacienda en 1845 y se restablecieron las relaciones con la Iglesia mediante el *Concordato de 1851*.
- Bienio Progresista (1854-1856): Iniciado tras el pronunciamiento de la Vicalvarada y el *Manifiesto de Manzanares*. Se impulsaron importantes reformas económicas, como la **desamortización de Madoz**, la Ley de Ferrocarriles y la Ley de Sociedades de Crédito, aunque la inestabilidad política impidió la consolidación del régimen.
- Vuelta al Moderantismo (1856-1868): Marcada por la alternancia en el poder entre Narváez y O’Donnell (Unión Liberal). Aunque se vivió una cierta prosperidad económica y una política exterior activa, la represión política y la falta de reformas provocaron un creciente descontento que culminó en la **Revolución de 1868**, conocida como **La Gloriosa**, que puso fin al reinado de Isabel II.
5. Las Constituciones del Reinado de Isabel II
Durante el reinado efectivo de Isabel II se elaboraron varios textos constitucionales que reflejan la alternancia entre moderados y progresistas en el poder.
Constituciones Clave
- Constitución de 1845: Promulgada durante la Década Moderada, derogó la Constitución de 1837. Este texto, de carácter claramente conservador, establecía la soberanía compartida entre la reina y las Cortes, la confesionalidad católica del Estado, un sistema bicameral, el sufragio censitario y la ausencia de una clara separación de poderes. Fue la constitución moderada por excelencia.
- Constitución de 1856 (*Non Nata*): Elaborada durante el Bienio Progresista, nunca llegó a entrar en vigor. Este proyecto constitucional tenía un carácter más progresista: defendía la soberanía nacional, la tolerancia religiosa, unas Cortes bicamerales, la colaboración de poderes y el sufragio censitario masculino. Sin embargo, el golpe de O’Donnell en 1856 supuso la suspensión del proyecto constitucional.
La incapacidad del sistema político para integrar a todas las fuerzas liberales y la falta de una constitución verdaderamente representativa fueron factores clave en la caída del régimen isabelino en 1868.
