Transformaciones del Arte Medieval: Del Románico al Gótico en Europa
Sociedad y Contexto del Románico
En el fin del siglo X, tras el cese de las invasiones, Europa alcanzó una etapa de estabilidad gracias a la tranquilidad política de los reinos, el feudalismo y la supremacía de la Iglesia como foco cultural. A causa de todo esto, el siglo XI se presenta lleno de mejoras: aumento de la agricultura, evolución económica, política y cultural, estableciendo las bases de la burguesía. Este poder intelectual religioso, ampliado tras las fallidas teorías apocalípticas de los años 1000 y 1033, sirvió para estimular el culto de las reliquias que dan lugar a la peregrinación, facilitando vías de comunicación comercial favorables para la producción artística.
Etapas del Estilo Románico
La división más común que puede mantenerse del estilo románico es entre el Románico sencillo y el Románico de transición, dando a este segundo grupo un valor secundario y considerándolo como una variante del primero, con tal de incluir en él los edificios de aspecto románico que ostenten algunos arcos ojivales o apuntados sin cubrirse con bóvedas de crucería. Este segundo grupo empieza en el siglo XI pero no se hace común hasta mediados del mismo siglo e incluso entonces coexiste con el primero.
Pintura Románica
La pintura se encontraba subordinada a la arquitectura de la iglesia, donde destacan técnicas de pintura mural al fresco y temple sobre tabla para el frontal del altar. Existe un predominio de la temática religiosa, usando una iconografía simbólica o alegórica, principalmente con historias bíblicas. En cuanto a la representación formal, comparte todas las características generales con la escultura: variedad cromática de intensas tonalidades y la definición de formas mediante zonas de color uniforme y delimitación de contornos oscuros.
Líneas Pictóricas
- Estilo franco-románico: caracterizado por su mayor naturalismo escénico, expresividad, detalle, espontaneidad, movimiento y predilección por fondos claros.
- Estilo bizantino: caracterizado por la ausencia de efectos volumétricos y espaciales, representación frontal de las figuras, alargamiento y estilización de los cuerpos, y una gran grandiosidad compositiva.
Arquitectura Románica
Es un estilo fundamentalmente religioso, con predilección por iglesias y catedrales, cuya construcción fue potenciada a partir del año 1000 por la peregrinación, determinando así su estructura y contenido simbólico. Se orientaban de este a oeste, para que el primer rayo de luz entrara por el ábside y el último por la portada.
Estructura y Planta
En la planta se recuperó el transepto consiguiendo una simbólica forma de cruz, que podía ser griega (brazos iguales) o latina (brazos más cortos). En el centro está el crucero, cubierto por un cimborrio; a continuación, el presbiterio con el coro y altar mayor; después el ábside, de forma semicircular o poligonal, fue añadido a causa de los peregrinos. Se ideó la girola o paseíllo que prolongaba las naves laterales rodeando el presbiterio, en la que se abren absidiolos donde se exponía el tesoro de la cripta. Además, tenían nártex o atrio como patio.
Elementos Constructivos
En el interior, la nave central está cubierta con una bóveda de cañón reforzada con arcos fajones y pilares. Las laterales, más pequeñas, cuentan con bóvedas de arista, separadas por arquerías de comunicación y la tribuna superior. Todo ese peso obliga a implantar poderosos contrafuertes y ventanas mínimas, y se remata con dos torres en la fachada o la prolongación de una con espadañas (huecos para las campanas). Los edificios principales de la arquitectura son: iglesias, monasterios y catedrales (de piedra con tono rojizo).
Escuelas Regionales del Románico
Francia
En Francia se dan todas las tipologías y presenta el tipo clásico; no en vano aquí nace el estilo románico. Las fachadas de la escuela de Provenza son las más antiguas. Se construye en piedra y las naves laterales hacen las veces de contrafuertes de la central. Su aspecto exterior es sumamente austero.
Italia
En Italia hay una profunda influencia bizantina y de la arquitectura clásica. En la escuela toscana, el mármol es el material constructivo por excelencia. En el exterior destaca la combinación de elementos arquitectónicos repetidos: franjas horizontales, arquillos ciegos, frontones y columnas.
Alemania
Los edificios son muy grandes, altos y desarrollados en longitud, construidos en ladrillo. Los muros se rematan con arquerías. Persisten aquí las formas carolingias, con la planta basilical y las columnas de imitación clásica. La cubierta es plana, de madera y está pintada. Las naves se dividen por medio de hileras de columnas que se alternan con pilares. Poseen dos ábsides, uno a cada extremo de la nave, lo que obliga a abrir las puertas en los laterales del templo, por lo que carecen de fachada. Posee, también, un doble transepto.
Inglaterra
Los templos alcanzan mayor altitud y longitud. Las naves laterales están separadas de la central por sendas hileras de pilares alternando con gruesas columnas. Los fustes tienen una decoración en zigzag. En el crucero aparece una torre que hace las veces de linterna. La cabecera suele ser cuadrada o usa el arco ojival.
Arte Gótico: Historia y Evolución
El Arte Gótico recibe esa designación etimológica debido a que deriva de un término godo que hace referencia a lo bárbaro y a la falta de buen gusto. Fue en el siglo XVI cuando los renacentistas italianos divulgaron este nombre de forma peyorativa, reafirmando que el único y verdadero arte era el arte clásico de la antigüedad, que desapareció en la Edad Media por culpa de este arte tan tosco.
Así se mantuvo hasta el siglo XIX, cuando durante la etapa Romántica fue revalorizado con una nueva visión positiva que impulsó su estudio y recuperación. Su nacimiento se sitúa a mediados del siglo XII en torno a la ciudad de París, y desde ahí fue difundido a los reinos europeos contiguos sucesivamente. Se mantiene en constante desarrollo durante su expansión, provocando profundos cambios formales y múltiples subperiodos (como el gótico flamígero) del propio estilo, hasta su casi completa extinción iniciado el siglo XVI. Por lo tanto, es totalmente paralelo a la Baja Edad Media.
Geográficamente tampoco mantiene una homogeneidad formal; cada territorio europeo establece una interpretación diferente, consecuente a su situación y su diversidad política. Claros ejemplos que fueron acentuándose son el Imperio Germano, el Imperio Español, Inglaterra y los territorios de Italia.
