Ética y moral en filosofía: Kant, Hegel, ciudadanía y Estado de bienestar
Relación entre sistemas morales y ética filosófica
Kant defiende que cada ser humano ha de regirse por el deber, por su lado racional. Debe buscar la felicidad a través de lo que es moralmente aceptado. Es una ética del deber: una persona moral es la que tiene la buena voluntad de cumplir con el deber. Es una ética formal; no establece fines sino cómo debemos actuar. Todo ser racional existe como un fin en sí mismo y no como medio. Las personas tenemos dignidad, no precio (rechazar la mercantilización de la persona).
Hegel, en su filosofía de la historia, sostiene que la razón sigue un progreso necesario y constante: en cada momento histórico la realidad es todo lo racional que puede ser. Para él el mundo ideal kantiano no existe tal cual; hay que adaptarse a la moral existente. Actualmente hay un intenso debate ético entre la tradición kantiana y las ideas aristotélicas con ingredientes hegelianos.
Dimensión personal y social de la ética
Dimensión personal: conciencia ética de cada individuo, dimensión decisiva que debe existir en todo tipo de proyección social de la ética. Dirigida al ámbito privado/familiar. Se centra en la persona. ¿Qué es ser feliz? Realización personal como paso directo.
Dimensión social: lo privado tiene una dimensión pública; es necesario abordar los procesos morales en sus dimensiones social y estructural. Se centra en las instituciones y estructuras sociales. ¿Qué es ser una sociedad justa y cómo instaurarla? Realizarla implica una compleja red de mediaciones sociales y políticas (por ejemplo, asociacionismo).
Ética como saber práctico
La ética es un saber de la acción (praxis) y para la acción, para incidir en el comportamiento. La interpretación se basa en la racionalidad interpretativa o práctico-argumentativa. Formas o enfoques:
- Deliberativa: delibera cuál es la manera correcta de actuar; búsqueda del punto medio a través de la sabiduría práctica.
- Trascendental: se preocupa por las condiciones bajo las cuales es posible la acción moral.
- Discursiva: dimensión pragmática del uso del lenguaje y la argumentación.
- Analítica: análisis del lenguaje moral y del discurso.
- Hermenéutica: interpretación de las tradiciones en las que vivimos; los textos transmiten significados y nos condicionan culturalmente.
Relación de la ética con otros saberes
La ética se relaciona con disciplinas filosóficas, teóricas y prácticas (por ejemplo, lógica y antropología filosófica). Se vincula con las ciencias sociales y humanas; estas influyen en la ética (psicología, sociología). Mantiene una relación estrecha con la religión, la política y el derecho.
Con el derecho, ambas expresan normas necesarias para la acción. Las corrientes deontológicas insisten en el deber, mientras que las éticas procedimentales son las que más se asemejan al derecho. Diferencias entre norma moral y norma jurídica:
- Las normas morales remiten a un mundo personal; las jurídicas están incluidas en la práctica social institucionalizada.
- Las normas morales son válidas para la conciencia moral; las jurídicas son válidas si son promulgadas por el Estado.
- En la moral cuenta el cumplimiento decisivo de la acción por convicción; en el derecho cuenta el cumplimiento por obligación.
- Sanción interna (sentimiento) frente a mecanismos externos de coacción y sanción (tribunal).
No toda norma moral debe incorporarse al derecho; solo deben regularse los comportamientos perjudiciales para la convivencia y el orden público.
Ética de máximos y mínimos
Ética de máximos (EM): se ocupa de los ideales de la vida o de la felicidad; lo bueno. Conjunto de bienes de los que se puede gozar, que se jerarquizan para conseguir la mayor felicidad posible. No puede exigirse su cumplimiento obligatorio.
Ética de mínimos (Em): se ocupa de las exigencias de la justicia; lo justo. Deberes de la justicia, exigibles y fundamentales. Mínimo moral normativo: justicia para el acceso a los bienes básicos.
Relación entre ambas: unidad y diferencia; pluralismo. Las instituciones públicas deben inspirarse en la ética de mínimos; la ética de máximos no puede imponerse, pero debe influir mediante el diálogo. La ética aplicada (por ejemplo, ética profesional) puede contribuir a elevar la moral de distintos ámbitos de la vida social.
Aplicación en servicios: los servicios (TS) deben tener clara la distinción: no pueden imponer sus valores al usuario; deben respetar la ética de máximos del usuario y exigir solo la ética de mínimos. Surgen conflictos si la ética de máximos no influye convenientemente en la ética de mínimos.
Concepto de ciudadanía
Ciudadano: miembro de una determinada unidad política que comparte una tradición y cultura común. El concepto está unido a una dialéctica de inclusión/exclusión. Con el sufragio universal del siglo XX, todas las personas son ciudadanas con derecho al voto.
Aspectos para que la ciudadanía sea integral:
- Ciudadanía civil: derechos civiles (derecho a la vida, libertad de pensamiento, conciencia y expresión, a la propiedad, a la justicia). Estado liberal de derecho. Derechos humanos de primera generación.
- Ciudadanía política: vinculada al liberalismo; derecho de libertad de reunión, asociación y participación en el ejercicio político. Dimensión de libertad individual y colectiva. Estado democrático de derecho. Derechos humanos de primera generación.
- Ciudadanía social: derecho a la seguridad de las personas y a un mínimo de bienestar económico (derecho al trabajo, educación, vivienda, salud). No hay libertad sin igualdad. Estado social de derecho. Derechos humanos de segunda generación.
- En el siglo XX surgieron los derechos de tercera generación (derecho a un medio ambiente sano, entre otros).
Ciudadanía social y Estado de Bienestar
El Estado de bienestar surge después de la Segunda Guerra Mundial; las sociedades europeas avanzaron hacia un Estado social de derecho y una ciudadanía más amplia. En 1973, con la crisis del petróleo, se empezó a criticar al Estado de bienestar como institución burocrática, costosa e ineficiente, acusándolo de paternalista y de causar una ciudadanía pasiva.
En términos de justicia, habría que reinventarlo y gestionarlo para que siga sirviendo a los derechos fundamentales, los cuales son resultado de luchas sociales apoyadas por liberales y socialdemócratas. El neoliberalismo busca desmantelarlo y recuperar el Estado liberal: entiende la libertad como negativa, considerando que las normas restringen la libertad; sus intervenciones van dirigidas a favor de la desregulación de la economía (libre mercado).
El mercado no es el instrumento adecuado para la justicia distributiva ni para promover la solidaridad cívica. Es necesaria una política que distribuya bienes básicos: un Estado sin regularización económica genera más desigualdades.
Apatía ciudadana y propuestas ético-políticas
La democracia es cada vez menos participativa; existe una «democracia dirigida» por el poder económico (medios de comunicación, apatía y desinterés). La apatía se da en contextos donde predomina un neoliberalismo que convierte el dinero en la medida de todas las cosas.
Autores y diagnósticos: Bell —individualismo hedonista (satisfacción de deseos e intereses)—; Pherson —«individualismo posesivo»—; Thatcher —«la sociedad no existe, sólo el individuo»—.
Frente a esto, el comunitarismo sostiene que la democracia no puede basarse en un sujeto abstracto sin tradiciones ni culturas que le doten de identidad y valores: la ciudadanía se fundamenta en la pertenencia a una comunidad. El republicanismo coincide con el comunitarismo en parte, pero destaca el universalismo y los valores de la «civilidad común» (convivencia). Consideran la identidad y el sentido de pertenencia como sentimientos ciudadanos; pugnan por una sociedad decente (libertad entendida como no dominación y no interferencia), exigen la participación y la civilidad para propiciar una sociedad justa.
La moral es una tarea permanente: estamos aprendiendo a convivir y a respetar (voluntad de educación y formación). Para ello debe existir un mínimo ético que haga referencia a los derechos humanos.
