La Norma, la Virtud y el Sentido Último: Fundamentos de la Ética y la Religión
La Norma al Servicio de la Virtud
El Camino hacia la Acción Correcta
¿Cómo alcanzamos la acción correcta? Se logra a través de la fuerza de voluntad y la ley.
El Papel Instrumental de la Ley
La ley funciona como un asidero externo para realizar el bien cuando aún no se posee la virtud. Es el instrumento para hacer lo bueno antes de serlo. La ley opera mediante el conocimiento y una motivación que nos indica cómo actuar correctamente. Su finalidad es llevarnos a obrar el bien sin necesidad de un estímulo externo, por lo que su función es, en principio, temporal.
La Desaparición de la Ley y la Fuerza de Voluntad
Cuando la acción se percibe intrínsecamente como «buena» y la ley parece «desaparecer», ¿qué sucede con la fuerza de voluntad? La fuerza de voluntad también se vuelve innecesaria cuando se consolida el hábito bueno.
Usos de la Ley
Existen dos usos fundamentales de la ley:
- Uso Moral de la Ley (Transformador): Es aquel que nos cambia y nos convierte en una persona diferente.
- Uso Jurídico/Práctico (Coercitivo): Su único propósito es evitar el castigo o la pena. Si solo se busca evitar la sanción, no se genera virtud; es repetir la acción sin alcanzar la excelencia moral, pues la ley no produce un cambio interno profundo.
La cuestión central radica en qué uso le damos a la ley. Sin embargo, es crucial entender que la ley jamás suplirá a la virtud.
Necesidad de la Virtud
¿Por qué es necesaria la virtud?
- La virtud garantiza que el acto no solo sea bueno, sino también constante. La ley, por sí misma, no asegura la repetición constante de la acción correcta.
- No existen reglas para absolutamente todo; es imposible legislar cada aspecto de la vida humana. Muchas acciones dependen de nuestro carácter; dependiendo de cómo seamos, acertaremos o no en la acción. No debemos someter todas las situaciones a seguir reglas predeterminadas.
Racionalidad, Fe y el Problema del Mal
Todo lo que conocemos sobre ciertos hechos se basa en la FE. Tener fe es sinónimo de dar crédito a unos hechos. La racionalidad implica que la fe no es contraria a la racionalidad.
El cristianismo postula un Dios racional, lo que implica la existencia de un orden lógico y, por ende, la posibilidad de la ciencia. La religión cristiana es completamente compatible con la ciencia:
- La fe tiene como objeto a Dios y los hechos en los que Dios se manifiesta.
- La razón tiene como objeto el mundo.
Cuando la fe y la razón parecen contradecirse, una de las dos se está excediendo en su ámbito.
La Armonización de Razón y Fe ante el Mal
Surge el problema teológico-filosófico: si Dios es bueno y omnipotente, ¿por qué existe el mal?
- El mal moral no es creado por Dios, sino por el hombre a través de su libertad.
- El mal físico puede interpretarse como algo positivo, pues es la prueba de que el mundo es real y demuestra la interacción entre las cosas.
Ética y Religión
Distinción Conceptual
Aunque la ética, la moral y la religión parecen estar interconectadas, es necesario distinguir los términos:
- Ética: Se ocupa de discernir qué está bien y qué está mal.
- Religión: Implica la creencia en Dios, un ser superior. Las orientaciones que no incluyen la creencia en un ser superior no son religiones, sino meras orientaciones.
Conceptos de Dios: Deísmo y Teísmo
Existen dos formas principales de concebir a Dios:
- Deísmo: Afirma la existencia de un Dios, pero no implica una relación práctica entre el hombre y Dios; es una afirmación sin práctica religiosa.
- Teísmo: Aquí reside la religión, pues existe una relación práctica entre Dios y nosotros. Esta relación es la esencia de la religión.
El Culto como Expresión Religiosa
Lo propio de la religión es el culto, que es sinónimo de expresar la superioridad de Dios. Podemos establecer una analogía con la experiencia humana de honrar a los mayores, reconociendo su superioridad.
El culto puede ser:
- Específico: Una actividad concreta.
- Genérico: Acciones que ya son buenas, pero que adquieren un nuevo sentido: el sentido de culto a Dios. La religión, por lo tanto, añade una dimensión de sentido a acciones moralmente buenas.
La Religión y el Sentido de lo Trascendente
La religión introduce la idea de que nosotros no somos lo último; hay algo más allá. Esto introduce el sentido de lo logrado, lo cual es una fuente fundamental de sentido en la vida.
Si el individuo se considera la fuente del sentido, la realidad cobra valor en relación a él (utilidad). Sin embargo, la religión postula que:
Yo no soy la fuente del sentido; lo recibo de algo que está por encima de mí: lo sagrado.
Lo sagrado es ajeno a nuestras necesidades humanas. La profanación es usar un espacio sagrado para fines humanos. Mediante el sacrificio, reconocemos y hacemos sagrado algo. Una religión es plenamente tal si posee elementos como lo sagrado, el sacrificio, el sacerdote y los sacramentos (como se observa en el judaísmo).
Rasgos Característicos del Cristianismo
El cristianismo presenta dos rasgos distintivos:
a) Historicidad
El cristianismo no es solo un mensaje o la transmisión de valores. Ser cristiano implica creer en una HISTORIA, una serie de hechos históricos que la Iglesia celebra. Lo más peculiar es que estos hechos históricos son, a la vez, meta-históricos (hechos históricos elevados a la eternidad).
