La Guerra Civil Española (1936-1939): Causas, Desarrollo Militar e Impacto Internacional
La Segunda República Española: El Bienio Radical-Cedista y el Frente Popular (1934-1936)
El Bienio Radical-Cedista y la Revolución de 1934
Hasta octubre de 1934, se vivieron nueve meses de dificultades en que la tensión creció, con derechas e izquierdas decididas a usar la violencia. El nuevo gobierno paralizó la reforma agraria, decretó amnistía para los militares participantes en el golpe del 32 (como Sanjurjo), detuvo la reforma militar y colocó en puestos clave a militares sospechosos de ser contrarios a la República (Mola, Franco, Goded). También paralizó el estatuto de autonomía para el País Vasco.
Esta situación provocó el intento de la izquierda de crear una República de los trabajadores, que se materializó en la Revolución de Octubre de 1934. Largo Caballero impulsó la Alianza Obrera, una alianza revolucionaria de todos los partidos obreros, y la creación de un comité para la organización del golpe revolucionario. El detonante fue la incorporación de tres ministros de la CEDA.
La revolución fue un fracaso general, triunfando únicamente en Asturias, donde se mantuvo durante quince días bajo el control de comités obreros y la milicia del ejército rojo. La intervención del Ejército de Marruecos, al mando de Franco, provocó un levantamiento de guerra civil. Cuando finalizó, el país quedó dividido y los ánimos más encendidos.
En Barcelona, se produjo una insurrección independentista dirigida por Lluís Companys, presidente de la Generalitat. La revuelta fue reprimida por el Ejército y la autonomía de Cataluña fue suspendida.
La Revolución de 1934 provocó una fuerte polarización política:
- Derecha radical: José Calvo Sotelo fundó el Bloque Nacional, que ofrecía una alternativa a la República con una monarquía tradicional basada en una autoridad fuerte. Estaba presente el Partido Carlista o de Fal Conde.
- Extrema derecha: Inspirados en modelos como el fascismo italiano, surgieron partidos totalitarios que crearon Falange Española en 1933, liderada por José Antonio Primo de Rivera.
A finales de 1935, los escándalos financieros en el entorno de Lerroux, como el caso del Estraperlo, rompieron la alianza entre los radicales y la CEDA. Alcalá Zamora convocó nuevas elecciones en 1936.
Las Elecciones de 1936 y la Formación del Frente Popular (Febrero-Julio 1936)
La izquierda se presentó unida, configurando el Frente Popular (FP), que incluía a republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas. Su programa se basaba en la amnistía para los implicados en la Revolución de Octubre, la extensión de la Reforma Agraria y la aprobación de los Estatutos de Autonomía.
La derecha no mantuvo la alianza de 1933 y participó dividida. En las elecciones de 1936, el Frente Popular obtuvo la mayoría, aunque los partidos de derechas consiguieron un considerable número de votos. La derecha obtuvo la mayoría en zonas rurales de pequeños y medianos propietarios, mientras que la izquierda ganó en ciudades industriales, en provincias de jornaleros y en regiones partidarias de la autonomía.
Hasta el alzamiento de julio de 1936, la República fue gobernada por Manuel Azaña como presidente (sustituyendo a Alcalá Zamora) y Santiago Casares Quiroga como jefe de gobierno. Con los socialistas divididos, estallaron brotes de violencia por los dos bandos: asesinatos, incendios, huelgas y ocupaciones de tierras. Tanto la derecha como la izquierda iniciaron conspiraciones para acabar con la República, pues ninguna aceptaba plenamente la República de 1931. También se produjeron enfrentamientos en las Cortes.
El 12 de julio de 1936 fue asesinado el teniente Del Castillo, republicano y de la Guardia de Asalto. Al día siguiente, un grupo de guardias de asalto detuvo y ejecutó al diputado José Calvo Sotelo. Este fue el pretexto para el alzamiento militar dirigido por Mola, Sanjurjo, Franco y Goded, con apoyo de la derecha. El día 17 se sublevó el Ejército de Marruecos y el gobierno no tomó medidas. Pero el día 18, más regiones se sumaron al alzamiento y la guerra se hizo inevitable.
La Guerra Civil Española (1936-1939): Desarrollo y Etapas del Conflicto
El Estallido de la Guerra y las Cinco Etapas del Conflicto
Fracasado el golpe en Marruecos, se inició el enfrentamiento entre dos ejércitos, el sublevado y el leal a la República, en una Guerra Civil que duraría tres años y dividiría a España en dos zonas.
Las cinco etapas de la guerra fueron:
Primera Etapa: El Cruce del Estrecho y la Marcha hacia Madrid
Madrid fue el primer objetivo de los sublevados. Franco cruzó con el Ejército de África a la península, utilizando aviación proporcionada por Italia y Alemania. En una semana, desembarcó 14.000 hombres armados y adiestrados. Los primeros gobiernos de Casares Quiroga y Martínez Barrio dimitieron al negarse a entregar armas al pueblo. El poder pasó a José Giral, quien sí las entregó.
Segunda Etapa: La Batalla de Madrid (Septiembre 1936 – Marzo 1937)
Los militares sublevados se concentraron en la capital. Mola avanzó desde el Norte y Franco desde el Sur, lentamente, pues tomó Badajoz y liberó el Alcázar de Toledo. Los jefes nacionales aislaron Madrid de España, estableciendo un cerco, que fue roto en el Jarama gracias a la resistencia de tropas como las de Enrique Lister y el cenetista Cipriano Mera. Desde la Ciudad Universitaria, la ciudad fue bombardeada por italianos y alemanes. Madrid resistió bajo el lema “¡No pasarán!”. Los jefes sublevados abandonaron la toma directa de la capital.
En la zona republicana, se formó el gobierno de Largo Caballero (septiembre 1936 – mayo 1937), procedente de la UGT, un gobierno de coalición en el que participaron diversos sectores (republicanos, socialistas, comunistas y anarquistas). La caída de Largo Caballero fue provocada por la crisis de Mayo de 1937 en Barcelona.
Tercera Etapa: La Campaña del Norte (Abril – Octubre 1937)
El primer objetivo fue la franja cantábrica, poseedora de minería e industria. Se produjeron bombardeos de la aviación alemana, como el de Guernica. En junio cayó Bilbao y en octubre Santander y Gijón. Los republicanos no consiguieron levantar el sitio de Madrid ni impedir la caída del Norte en manos nacionales.
Cuarta Etapa: La Campaña de Aragón y la Batalla del Ebro (Septiembre 1937 – Otoño 1938)
El Bando Republicano emprendió la campaña de Aragón. En diciembre de 1937, el ejército republicano, con ayuda de las Brigadas Internacionales, tomó Teruel, pero en febrero de 1938 la contraofensiva nacionalista la recuperó. Esto provocó la dimisión de Indalecio Prieto, sustituido por Juan Negrín.
El Gobierno de Negrín (mayo 1937 – abril 1939), socialista moderado, impulsó una política de control y centralización. Negrín intentó establecer condiciones mínimas para negociar la paz en los Trece Puntos de Negrín (democracia, sufragio universal, reforma agraria, defensa de la propiedad, libertad de conciencia, libertades regionales, amnistía general, etc.), que Franco no aceptó.
Para frenar el avance nacionalista, se dio la mayor batalla de la guerra, la Batalla del Ebro, que duró 114 días. La derrota y destrucción del ejército republicano dejó la zona republicana dividida y Cataluña aislada.
Quinta Etapa: La Campaña de Cataluña y el Fin de la Guerra (Invierno 1938-1939)
Al final de la guerra, cayeron las capitales catalanas sin oponer resistencia, y el control de las fronteras pasó a manos nacionales. El gobierno republicano intentó negociar la paz, pero Franco prefirió la paz incondicional.
Desaparecido el frente de Cataluña, Segismundo Casado se opuso a la política de resistencia de Negrín y se sublevó: constituyó el Consejo Nacional de Defensa, junto a Julián Besteiro, y aplastó la resistencia. Los propósitos de obtener la paz con Burgos fracasaron y Julián Besteiro aceptó la rendición impuesta por Franco. En marzo terminó la resistencia en Levante y en el resto de España se emitió el último parte de guerra, el 1 de abril de 1939.
Evolución Política en las Dos Zonas
La evolución política en las dos zonas fue compleja:
- Bando Republicano: El principal problema fue la falta de una dirección política única debido a la división entre quienes querían la República (el gobierno) y los anarquistas, sindicalistas (CNT, FAI) y comunistas (POUM). La participación en la guerra se dio a través de las Milicias. La República se enfrentó al doble reto de derrotar al ejército sublevado y de controlar la revolución social.
- Bando Nacional: Hasta octubre de 1936 no se planteó la organización del sistema político y administrativo. La única directriz era la resistencia al comunismo y la lucha contra la anarquía. Tras la resistencia de Madrid, se evitó la desintegración. La elección de Franco para asumir la jefatura tras la muerte de Sanjurjo se debió tanto a sus victorias durante la guerra como a su control del Ejército de Marruecos y a su índole político. El régimen se institucionalizó en abril de 1937. Franco esperó el fin del conflicto para establecer la estructura definitiva.
Dimensión Internacional y Consecuencias de la Guerra Civil
La Intervención Extranjera y la No Intervención
Los historiadores plantean dos enfoques sobre la Guerra Civil:
- Conflicto marginal con interés para las grandes potencias de la época.
- Prólogo de la Segunda Guerra Mundial, donde se enfrentaron las principales ideologías de la época: fascismo, comunismo y democracia.
Al margen de la evolución política interna, la intervención extranjera tuvo gran importancia en el desarrollo de la guerra dentro de España.
La República intentó que la Sociedad de Naciones interviniera contra Italia y Alemania, aprobando una resolución que no fue aplicada. Francia y Gran Bretaña elaboraron un documento que prohibía la venta de material militar a España. Se creó el Comité de No Intervención, con sede en Londres, que fracasó.
- Francia, gobernada por el Frente Popular dirigido por el socialista León Blum, impulsó el Comité de No Intervención.
- Gran Bretaña apoyó la neutralidad, firmando un acuerdo con Italia que admitía la presencia de tropas en España.
- EE. UU. interpretó la guerra como un avance comunista en Europa, adoptó una política de no intervención y prohibió la venta de armas a España. Sin embargo, empresas como General Motors abastecieron al ejército franquista.
Países Aliados y Oponentes
Los países que ayudaron a los sublevados tenían regímenes fascistas o similares:
- Alemania: Ayudó en el ámbito militar, con la participación directa de la Legión Cóndor de aviación, responsable del bombardeo de Guernica. También proporcionó ayuda financiera.
- Italia: Dio ayuda vital en hombres y valor económico. La ayuda de Mussolini se concretó gracias a la firma de un tratado de amistad y el reconocimiento del gobierno de Burgos. Envió 120.000 voluntarios y financiación (SAFNI).
- Portugal: Envió voluntarios (los Viriatos).
Los países que apoyaron a la República fueron la URSS y México:
- URSS: Ayudó desde 1936 y durante el curso de la guerra, con aportaciones de hombres y material. La exigencia de pago por adelantado obligó a la República a enviar las reservas de oro del Banco de España, sin que se sustituyera nada.
- México: Apoyó a la República. El presidente Lázaro Cárdenas ordenó el envío de municiones y fusiles de su ejército.
- Brigadas Internacionales: Tropas de voluntarios que decidieron luchar en España a favor de la República y contra el fascismo. Eran hombres de izquierda, intelectuales y exiliados. Su aportación se centró en la defensa de Madrid y Guadalajara. En 1938, ante la derrota republicana, las Brigadas abandonaron España para facilitar las negociaciones de paz con Franco.
Consecuencias Humanas y Materiales del Conflicto
La guerra tuvo un alto precio en costes materiales y humanos:
Costes Económicos
- La producción agraria e industrial disminuyó drásticamente.
- Se destruyeron 500.000 viviendas.
- La marina mercante, el tendido ferroviario y la red de carreteras quedaron inservibles.
- España perdió parte del oro del Banco de España y el gobierno de Franco se endeudó con Alemania e Italia.
Costes Humanos y Sociales
- El número de muertos superó los 300.000 entre el frente y la retaguardia. Se estima que hubo 145.000 víctimas, 28.000 y 50.000 fusilados.
- Muchos optaron por el exilio, incluyendo intelectuales y científicos.
- Se produjo una caída de la natalidad.
- La guerra marcó moralmente a la sociedad española de la posguerra.
- Se instauró la dictadura militar: el Franquismo, que duró 40 años. España se apartó del camino de las democracias occidentales después de la Segunda Guerra Mundial.
