La Celestina y la Crisis de Valores del Siglo XV: Transición de la Moral Medieval al Individualismo Renacentista
El Siglo XV: Crisis y Transición en la Península Ibérica
El siglo XV constituye en la historia europea, y especialmente en la península ibérica, un período de profunda crisis y transformación. Se trata de una etapa de transición entre la Edad Media y el Renacimiento, marcada por la convivencia de valores tradicionales medievales (como la importancia de la religión, el honor y la moral cristiana) con nuevas actitudes que comienzan a abrirse paso (como el individualismo, el deseo personal y la importancia creciente del dinero). Esta convivencia genera tensiones y contradicciones que se muestran tanto en la sociedad como en la literatura del momento.
La Celestina: Un Espejo de la Crisis de Valores
En este contexto histórico y cultural podemos encontrar a La Celestina, obra de Fernando de Rojas y publicada por primera vez en 1499 bajo el título de Comedia de Calisto y Melibea. Se trata de una obra difícil de clasificar como un solo género, ya que combina elementos de la comedia, la tragedia y la novela. La Celestina rompe con los modelos literarios medievales idealizados y presenta una visión realista de la sociedad, mostrando personajes llevados por sus pasiones e intereses. La obra aborda temas centrales como el amor, la vida, la muerte, el deseo, la codicia y la corrupción moral, reflejando la crisis de valores del siglo XV. A través de personajes como Calisto, Melibea, Celestina y los criados, el autor ofrece una crítica profunda de una sociedad que ha perdido las certezas medievales sin haber establecido aún los ideales renacentistas.
Tesis Central del Ensayo
La tesis de este ensayo es que La Celestina puede considerarse un reflejo del cambio de valores del siglo XV porque muestra el tránsito de una concepción medieval de la vida y del amor, basada en ideales religiosos y morales, hacia una visión más individualista, materialista y apasionada, donde predominan el deseo y el interés personal.
Manifestaciones del Cambio de Valores en la Obra
1. La Religión como Fachada y el Pragmatismo Emergente
Uno de los aspectos fundamentales que evidencia La Celestina es la convivencia entre la fe religiosa tradicional y nuevas formas de pensar más críticas y pragmáticas. Aunque los personajes utilizan con frecuencia un lenguaje religioso, muchas veces este carece de valor espiritual auténtico y se contradice con sus comportamientos reales. La religión deja de ser una guía moral verdadera.
Un ejemplo claro de esta contradicción se observa en Celestina, quien finge devoción religiosa, pero en realidad vive de la manipulación, el engaño y la prostitución. Sempronio la describe muy bien con esta frase: CITA 1
Esta cita nos muestra cómo la religiosidad se convierte en una fachada, mientras que el verdadero motivo de las acciones es el interés personal. La moral cristiana medieval, basada en el sacrificio y la virtud, queda de este modo menospreciada por la práctica cotidiana.
2. Individualismo, Codicia y la Transformación Social
Asimismo, se aprecia la aparición del individualismo y del interés personal como valores emergentes. Los personajes actúan por su propio beneficio, sin preocuparse por las consecuencias morales de sus actos. Calisto, por ejemplo, prioriza su deseo amoroso a cualquier pensamiento ético o religioso; llega a divinizar a Melibea, sustituyendo a Dios. CITA 2
Esta declaración supone una ruptura radical con la mentalidad medieval, en la que Dios ocupaba el centro absoluto de la existencia humana.
El Dinero como Motor de la Movilidad Social
En el plano social, La Celestina presenta una estructura social rígida, propia del mundo medieval, pero al mismo tiempo muestra intentos de movilidad social a través del dinero y la astucia. Los criados, Sempronio y Pármeno, pretenden mejorar su situación no mediante los valores medievales de la lealtad o el honor, sino aprovechándose de su amo y aliándose con Celestina. Las relaciones sociales pasan a apoyarse en la manipulación y el interés; nadie hace las cosas por altruismo.
La codicia aparece como una de las principales causas de la acción y como motivo directo de la tragedia. Celestina muere por negarse a compartir la cadena de oro que Calisto le ha regalado. CITA 3
Esta frase resume la ruptura con los ideales medievales de lealtad y fidelidad, sustituidos por relaciones sociales basadas en la manipulación y el interés económico.
La obra refleja, además, un mundo sin certezas, donde no existe un orden moral ni una justicia divina que recompense o castigue de manera adecuada; cada individuo lucha por su propia supervivencia. La muerte de casi todos los personajes principales refuerza esta visión pesimista de la existencia.
El Papel Transformador de la Mujer
El papel de la mujer también demuestra esta transformación. Celestina encarna una figura de ruptura; es una mujer vieja, independiente, astuta y desafiadora del orden social y moral. Representa una amenaza para el orden patriarcal medieval y simboliza la decadencia de los valores tradicionales. Por otro lado, Melibea rompe con el ideal medieval de la doncella pasiva y obediente al tomar decisiones propias respecto a su amor. Las dos, desde posiciones muy distintas, simbolizan la ruptura con los modelos tradicionales.
3. La Nueva Concepción del Amor: Pasión y Destrucción
En cuanto al amor, en La Celestina se produce una clara transformación de su concepción. Frente al amor medieval idealizado, platónico y ennoblecedor de la literatura cortesana, la obra presenta un amor interpretado como una pasión descontrolada, deseo carnal y posesión.
El Amor Egoísta y Destructivo
Calisto no ama a Melibea como un ideal espiritual, sino como un objeto de deseo que debe poseer a cualquier precio. Su amor es egoísta y destructivo, y se manifiesta en un lenguaje exagerado y obsesivo. Este amor apasionado no ennoblece, sino que destruye. Desde el principio, se asocia con el sufrimiento, la pérdida del control racional y la violación de normas sociales y religiosas. Melibea, aunque inicialmente se resiste, acaba cediendo por la fuerza del deseo y la intervención de Celestina.
El amor aparece vinculado al sufrimiento y a la destrucción, y deja de ser un valor social compartido para convertirse en una experiencia individual. Esta individualización del amor es una de las grandes novedades de la obra y un rasgo claramente pre-renacentista. Melibea, por su parte, rompe también con el modelo medieval de doncella obediente y pasiva al dejarse llevar por su pasión, aun siendo consciente de las consecuencias.
El amor funciona además como una fuerza que rompe las normas sociales y religiosas. La relación entre Calisto y Melibea se desarrolla en secreto, al margen de la autoridad paterna y del matrimonio, lo que supone una violación grave en el contexto medieval.
La Vinculación Fatal entre Amor y Muerte
Finalmente, la vinculación entre el amor y la muerte es uno de los temas fundamentales de la obra. El final trágico confirma que el amor apasionado conduce, inevitablemente, a la destrucción. CITA 4
Todos los personajes involucrados en esa “cadena” del deseo acaban destruidos: Celestina es asesinada, los criados mueren, Calisto fallece accidentalmente y Melibea se suicida. El suicidio de Melibea es especialmente significativo, ya que rompe con la moral cristiana medieval, que condena este acto. Su decisión se nos muestra como consecuencia directa del amor.
La muerte de Melibea, provocada por el amor, refuerza la idea de que este sentimiento, lejos de ennoblecer, conduce a la ruina del individuo.
Conclusión: La Celestina como Obra de Transición
En conclusión, La Celestina refleja perfectamente la crisis de valores del siglo XV. A lo largo de la obra se manifiestan el individualismo, el materialismo, la codicia y una nueva concepción del amor basada en el deseo y la pasión, en contraste con los ideales medievales de honor, lealtad y moral cristiana.
La obra anticipa muchos rasgos del Renacimiento, como el interés por el individuo y la exploración de las pasiones humanas, pero mantiene todavía elementos medievales, lo que refuerza su carácter de transición. A través de una visión crítica y pesimista, Fernando de Rojas muestra un mundo desorientado, sin certezas morales ni espirituales.
Por todo ello, La Celestina es una obra fundamental de la literatura española y nos permite comprender las tensiones y contradicciones de una sociedad en proceso de transformación.
