1. Las Cortes de Cádiz y el Desmantelamiento del Antiguo Régimen

Las Cortes de Cádiz se crearon durante la Guerra de la Independencia, aprovechando el vacío de poder, lo que dio lugar a una Revolución liberal en España. En estas Cortes se aprobaron medidas que desmantelaban los fundamentos del Antiguo Régimen.

La Constitución de Cádiz es fundamental en la historia de España, ya que es la primera ley importante aprobada por un parlamento en la historia del país. Aunque la Guerra de Independencia no permitió llevar a cabo lo legislado y Fernando VII anuló en 1814 la Constitución y la obra de las Cortes de Cádiz, la “Pepa” fue una referencia clave durante décadas para el liberalismo español.

2. El Conflicto Dinástico: Origen del Carlistas

Los realistas exaltados se convirtieron en carlistas a causa del pleito desencadenado por la sucesión de Fernando VII.

Sucesión y Pragmática Sanción

  • Hasta el nacimiento en 1830 de Isabel (Isabel II), el hermano del rey, Carlos María Isidro, había sido el heredero al trono.
  • Antes del nacimiento de Isabel, Fernando VII publicó la Pragmática Sanción, ley que hacía posible que una mujer pudiera reinar en España.

Los partidarios de Carlos María Isidro consideraron esta decisión como el resultado de una conspiración liberal. Por este motivo, aprovecharon la enfermedad del rey en 1832 para provocar los sucesos de La Granja; presionaron, sin éxito, a Fernando VII para que la Pragmática Sanción fuese abolida. Carlos María Isidro se exilió en Portugal y el rey murió en 1833.

Bandos en Conflicto

A la muerte de Fernando VII se formaron dos bandos:

  • Los partidarios de ambas soberanas (Isabel y su madre) fueron conocidos como isabelinos.
  • Los carlistas, que reivindicaban la legitimidad de Carlos según la ley sálica, son conocidos como legitimistas.

Tras la muerte de Carlos, sus descendientes siguieron encabezando esta facción: su hijo Carlos VI y su nieto Carlos VII. El pleito dinástico pervivió hasta el siglo XX. Durante el reinado de Isabel II se adoptaron medidas legislativas y políticas destinadas a asentar el estado liberal (1833-1868).

3. El Convenio de Vergara y la Continuidad del Carlistas

Con el Convenio de Vergara se puso fin a la Guerra Carlista, buscando la conciliación entre los dos bandos. Además del respeto de los grados y condecoraciones de los generales vencidos y su incorporación al ejército, se hicieron concesiones como el respeto de los fueros de País Vasco y Navarra.

El documento no buscaba humillar ni establecer duras condiciones a los vencidos, sino más bien contentar a todas las partes. Parece que los términos del acuerdo fueron establecidos por Espartero, pretendiendo ganar adeptos al liberalismo al tiempo que Carlos María Isidro perdiera apoyos a su causa.

Consecuencias del Convenio

Aun así, el Convenio de Vergara no logró terminar definitivamente con el movimiento carlista, que se reanudará con los descendientes de Carlos María Isidro, dando lugar a:

  1. Una Segunda Guerra Carlista (1846-1849).
  2. Incluso una Tercera Guerra Carlista por oposición a la monarquía extranjera de Amadeo I de Saboya (1871-1873).

A partir de la Restauración, el movimiento carlista pierde fuerza, aunque siempre existirá un reducto que se aglutinará en torno a los partidos más conservadores y que reaparecerá ocasionalmente, pero sin la capacidad que tuvo durante el siglo XIX.

4. Impacto de la Desamortización y Crisis del Sexenio

Efectos de la Desamortización

La desamortización tuvo varios efectos clave:

  1. Favoreció la concentración de la propiedad de la tierra y la creación de nuevos latifundios.
  2. Los ingresos recibidos por el Estado como consecuencia del proceso desamortizador fueron bastante positivos.
  3. La superficie cultivada aumentó y, con ella, la producción agraria, lográndose uno de los principales objetivos del proceso.
  4. La desamortización absorbió mucho capital, debido a la construcción de la red ferroviaria, la cual necesitaba financiación que tuvo que venir del extranjero.

El Sexenio Democrático

El Sexenio Democrático estuvo marcado por la inestabilidad política de los Gobiernos. Se produjeron numerosos golpes de Estado y pronunciamientos, además las Cortes eran frecuentemente disueltas. Asimismo, la búsqueda de un nuevo monarca se tornó inútil debido a la oposición de la izquierda, los alfonsinos y los carlistas.

La implantación de la Primera República por parte del Partido Republicano fue un último intento de conseguir estabilidad en el Gobierno, pero finalmente fracasó y se reinstauró la monarquía borbónica.

5. La Restauración y el Auge del Regeneracionismo

Aunque la Restauración dio un período de tranquilidad política al país, estaba basada en la corrupción entre la alternancia de conservadores y liberales, lo que provocó el desencanto de los intelectuales y de las clases populares.

Todo esto favoreció la intensificación del regeneracionismo, que se centraba en mejorar la economía, sociedad y costumbres, y sanar el sistema político. El regeneracionismo fue tratado por políticos como Silvela. También las clases populares se alejaron de la política y se acercaron al republicanismo durante el reinado de Alfonso XII.