La Iglesia Católica y los Desafíos del Siglo XIX: Liberalismo, Cuestión Social y Expansión Misionera
EDAD CONTEMPORÁNEA (1) LOS DESAFÍOS DEL SIGLO XIX
A continuación, se presenta el temario de estudio:
- Liberalismo e Iglesia: fin del poder temporal
- La “cuestión social”
- El modernismo teológico
- Nuevas órdenes religiosas
- Expansión misionera
- Preguntas para la reflexión
- Oraciones: Regina Coeli
1. LA IGLESIA FRENTE AL LIBERALISMO
Después de la persecución sufrida en el periodo revolucionario, con la Restauración de las monarquías (1815) vino para la Iglesia un periodo de paz y tranquilidad.
Sin embargo, pronto apareció una nueva ideología profundamente opuesta al catolicismo: el liberalismo, que se extendió tras las revoluciones de 1820, 1830 y 1848.
Heredero de los ideales de la Revolución Francesa, el liberalismo poco a poco se fue extendiendo políticamente, promoviendo legislaciones que discriminaban o incluso perseguían a la Iglesia. De este modo, en el siglo XIX el catolicismo perdió la protección del Estado en casi todas las naciones. Algunas manifestaciones anticatólicas del liberalismo son:
Manifestaciones anticatólicas del Liberalismo
- ITALIA: Los carbonarios italianos (masones) iniciaron la lucha por la unificación de Italia, para lo cual se enfrentaron al Papa, le despojaron de los Estados Pontificios, terminando con el poder temporal de los papas.
- FRANCIA: Durante la III República francesa se produjo una separación de la Iglesia y el Estado. La masonería estuvo muy activa y buscaba la laicización del país. Se prohibió a los sacerdotes la entrada en las escuelas públicas. Se impuso el servicio militar a los eclesiásticos, se laicizó la sanidad y, finalmente, se expulsó a los religiosos, despojándolos de sus bienes.
- ESPAÑA: Durante la regencia de la reina María Cristina, los liberales se enfrentaron a la Iglesia. Echaron la culpa a los frailes de la epidemia de cólera de 1834, lo que provocó el asesinato de religiosos y el saqueo de templos y conventos. En 1835 Mendizábal comenzó la desamortización de los bienes de la Iglesia. Gobernando ya Isabel II, los progresistas hicieron una segunda desamortización. La revolución de 1868 supuso otro feroz ataque a la Iglesia, que culminó en la I República (1873).
Al mismo tiempo, sin embargo, la Iglesia supo sacar ventajas de esta crisis para fortalecer la unión de todos los católicos en torno a la Santa Sede, y para liberarse de las intrusiones de los estados en el gobierno interno de la Iglesia.
2. LA “CUESTIÓN SOCIAL”
La Revolución Industrial trajo consigo un profundo cambio social. El éxodo rural de miles de campesinos, que buscaban trabajo en las fábricas de las ciudades, creó una nueva clase social, el proletariado, que vivía en unas condiciones miserables.
Las legislaciones liberales fueron incapaces de mejorar la situación de estas clases trabajadoras, que estaban oprimidas por el nuevo sistema económico. Pronto comenzaron a extenderse entre los obreros una serie de ideologías (socialismo, comunismo, anarquismo), que tienen en común un proyecto de revolución social y una filosofía de fondo de tipo materialista, enfrentada a la visión cristiana de la vida y del hombre.
Respuesta de la Iglesia a la Cuestión Social
La Iglesia católica, ante la llamada “cuestión social” en el siglo XIX, respondió con un abanico de soluciones y medidas para tratar de mejorar la situación de los trabajadores. El papa León XIII trató este problema en la encíclica Rerum Novarum («Sobre las cosas nuevas»), en la que recordaba al mundo la obligación de auxiliar a los más indefensos de la sociedad, uno de los principios básicos del cristianismo, y apoya la creación de instituciones que defiendan los intereses de los obreros.
Como consecuencia, los católicos apostaron por una acción caritativa directa e inmediata, como la realizada por las Conferencias de San Vicente de Paúl, fundadas en Francia por el beato Federico Ozanam; pero también actuaron a través de la política, solicitando a los gobiernos una legislación social protectora, mientras denunciaban los errores del capitalismo y del socialismo, que no ofrecían una verdadera solución para ayudar a superar las injusticias.
Pese a todo, no cabe duda de que en el siglo XIX la Iglesia vio decrecer su influencia sobre la población: sobre las clases populares, por el avance de las organizaciones e ideas socialistas y anarquistas; y sobre las clases medias, por el dominio del liberalismo político.
3. EL MODERNISMO TEOLÓGICO
En el siglo XIX surge en el seno de la Iglesia un movimiento, el llamado “modernismo teológico”, que trataba de acomodar el mensaje cristiano a las exigencias del pensamiento y de la ciencia de los tiempos modernos.
El error más grave del Modernismo fue el de que al tratar de explicar la fe cristiana, con el fin de hacerla más aceptable a la mentalidad moderna, la vació de todo contenido sobrenatural. Aunque algunos de sus postulados eran legítimos, las teorías de los modernistas empezaron a generar confusión en muchos países europeos. Algunos de los defensores de esta tendencia se opusieron a la autoridad del Magisterio, dando lugar a una verdadera crisis, y acabaron negando la inspiración de la Sagrada Escritura, los milagros y profecías y la divinidad de Cristo.
En 1869, Pío IX convoca el Concilio Vaticano I, que trata tres grandes temas: la Revelación divina, la validez de la razón para conocer a Dios y la infalibilidad del Papa cuando habla ex-cathedra. También condenará algunas de las proposiciones modernistas.
4. NUEVAS ÓRDENES RELIGIOSAS
Durante el siglo XIX se fundaron en el seno de la Iglesia cerca de 400 congregaciones religiosas que dieron respuesta a las principales necesidades de la época. Podríamos distinguir tres grupos:
a) Congregaciones consagradas al apostolado y las misiones
En una época en la que se descristianizó la sociedad, surgieron congregaciones dedicadas a la evangelización, como los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María (claretianos), fundados en España por San Antonio M.ª Claret, confesor de la reina Isabel I. Otras congregaciones, como los combonianos o los Padres Blancos, realizaron su misión en los territorios de Asia y África.
b) Congregaciones dedicadas a la enseñanza y educación
Surgen numerosas congregaciones que se ocupan de la educación de todas las clases sociales. Algunas de estas congregaciones son los salesianos, los hermanos maristas, las teresianas, la Compañía de María (marianistas) o las religiosas del Sagrado Corazón, de santa Magdalena Sofía Barat.
c) Congregaciones dedicadas a la ayuda a los más necesitados
Así, para la atención de los ancianos, surgieron las Hermanitas de los Ancianos Desamparados o las Hermanitas de los Pobres; para la atención de los enfermos: Hermanas de Santa Ana, Siervas de María; para la rehabilitación de las jóvenes dedicadas a la prostitución: las Adoratrices, etc.
Además, la Iglesia dio un notable impulso a las universidades católicas. Se crearon algunas nuevas y se renovaron las antiguas. El movimiento de Oxford, en Inglaterra, compuesto por muchos profesores de esa Universidad, dio lugar a múltiples conversiones al catolicismo, entre las que destaca la de San John Henry Newman (1801-1890).
5. EXPANSIÓN MISIONERA
La vida de la Iglesia en el siglo XIX se caracterizó por una gran expansión misionera en África, Asia y Oceanía. Religiosos franceses, españoles, belgas y alemanes llevaron la fe a todos los continentes y fundaron misiones florecientes en las que, junto al Evangelio, llevaron la cultura humana y los medios necesarios para el desarrollo de los pueblos.
Algunos dieron su vida por los enfermos, como San Damián de Molokai, que decidió entregar su vida en el servicio a los leprosos. Desde su convento de carmelitas de Lisieux (Francia), Santa Teresa del Niño Jesús ofrecía su oración y su sacrificio por los misioneros, mostrando el valor de la comunión de los santos desde la clausura. Por ello fue declarada patrona de las Misiones, junto al gran misionero jesuita San Francisco Javier.
6. PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN
- ¿Qué ventajas y desventajas tuvo para la Iglesia perder los Estados Pontificios y el apoyo de los distintos gobiernos?
- ¿Cómo valorarías la respuesta de la Iglesia a la “Cuestión Social” en el siglo XIX? ¿Y la respuesta que dieron otras opciones que ofrecían soluciones distintas?: socialismo, comunismo, anarquismo…
- Según la Doctrina Social de la Iglesia, que inició la Rerum Novarum, ¿cuál debe ser la respuesta de un cristiano hoy ante la injusticia social? ¿Qué puedes hacer tú ahora, en las circunstancias concretas de tu vida de estudiante?
- ¿Percibes actualmente en algunos ambientes la influencia del modernismo teológico (querer despojar al cristianismo de sus elementos sobrenaturales)?
7. ORACIONES: Regina Coeli
Reina del Cielo (español)
V/ Reina del Cielo, alégrate; aleluya.
R/ Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
V/ Resucitó según dijo; aleluya.
R/ Ruega a Dios por nosotros; aleluya;
V/ Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
R/ Porque verdaderamente ha resucitado el Señor; aleluya.
Regina Cæli (latín)
V/ Regina cæli, lætare; alleluia.
R/ Quia quem meruisti portare; alleluia.
V/ Resurrexit sicut dixit; alleluia.
R/ Ora pro nobis Deum; alleluia.
V/ Gaude et lætare, Virgo Maria; alleluia.
R/ Quia surrexit Dominus vere; alleluia.
