El final del franquismo viene marcado por la crisis del régimen en sus últimos años, especialmente desde el asesinato de Carrero Blanco en 1973 y el progresivo deterioro físico de Franco. Esta situación evidenció la debilidad del sistema y la imposibilidad de mantenerlo sin cambios. El 20 de Noviembre de 1975 murió Franco, poniendo fin a una dictadura de casi cuarenta años. Dos días después, fue proclamado rey Juan Carlos I, conforme a lo establecido por el propio régimen franquista. La cuestión clave en este momento era cómo se iba a producir la sucesión: si se mantendría el sistema dictatorial o si se iniciaría un proceso de cambio hacia la democracia.

-La Transición española fue el proceso mediante el cual se pasó de una dictadura a una democracia. En sentido estricto, abarca desde 1975 hasta la aprobación de la Constitución en 1978, aunque en un sentido más amplio puede extenderse hasta 1982. Este proceso se caracteriza por ser modélico, ya que se llevó a cabo de forma pacífica, aunque con la presencia de violencia terrorista, y se basó en un amplio consenso entre las distintas fuerzas políticas. Supuso una transformación progresiva del régimen franquista en un sistema democrático sin ruptura violenta.

-Entre los factores que condicionaron la Transición destacan: Factores positivos: la voluntad mayoritaria de la población de avanzar hacia la democracia, la renuncia del rey a los poderes absolutos heredados de Franco y la capacidad de consenso entre las fuerzas políticas. Factores negativos: la existencia de grupos extremistas y terrorismo (como ETA), la presencia de sectores del ejército contrarios al cambio (golpistas) y la crisis económica, que generaba conflictividad social.

Tras la muerte de Franco, se abrieron tres posibles vías políticas: – La continuidad del régimen, defendida por los sectores más inmovilistas (el llamado “búnker”), que pretendían mantener el sistema sin cambios. – La reforma política, impulsada por sectores aperturistas del régimen, que propónían una transformación gradual hacia la democracia. – La ruptura democrática, defendida por la oposición, que planteaba eliminar completamente el sistema franquista y crear uno nuevo desde cero. En este contexto, el rey Juan Carlos I desempeñó un papel decisivo, ya que optó por la vía reformista. Renunció a ejercer los poderes absolutos heredados y promovíó una transición hacia la democracia desde dentro del sistema, apoyándose en amplios sectores de la sociedad.


El proceso de transición pasó por 3 etapas clave: 1º / El fracaso de Arias Navarro:El primer gobierno tras la muerte de Franco estuvo presidido por Arias Navarro, representante del continuismo franquista. Su proyecto de reformas fue muy limitado y no satisfizo ni a la oposición democrática ni a los sectores reformistas del propio régimen. La falta de avances reales y la presión social y política llevaron a su dimisión en Julio de 1976, impulsada por el rey, que buscaba acelerar el proceso de cambio. 2º / El gobierno de Adolfo Suárez:Tras la dimisión de Arias Navarro, el rey nombró presidente a Adolfo Suárez, una figura inicialmente poco conocida pero clave en la Transición. Suárez impulsó una estrategia de reforma desde dentro del sistema franquista, con el objetivo de desmontarlo legalmente y sustituirlo por una democracia. En su discurso, se comprometíó a establecer un sistema democrático mediante elecciones libres, apostando por el consenso y evitando una ruptura brusca que pudiera provocar una reacción del ejército o de los sectores inmovilistas. 3º / La Ley para la Reforma Política (1976): La Ley para la Reforma Política fue la pieza clave del proceso de transición. Aprobada en Diciembre de 1976, supuso el desmantelamiento legal del franquismo, ya que las propias Cortes franquistas votaron su desaparición. Esta ley establecía principios básicos de un sistema democrático: soberanía popular, sufragio universal, reconocimiento de derechos políticos y creación de un sistema parlamentario bicameral. Además, permitía la legalización de los partidos políticos y la convocatoria de elecciones libres. La ley fue sometida a referéndum y aprobada por una amplia mayoría de la población, lo que le dio legitimidad democrática y consolidó el proceso de reforma.

-Las elecciones del 15 de Junio de 1977 fueron las primeras elecciones democráticas celebradas en España desde 1936 y marcaron un paso decisivo en el proceso de Transición. El proceso electoral estuvo precedido por un clima de gran tensión política y social que puso en peligro la consolidación de la democracia. Por un lado, destacó la escalada terrorista. ETA intensificó sus atentados contra miembros de las fuerzas de seguridad y representantes del Estado con el objetivo de desestabilizar el proceso político. A esta violencia se sumaron grupos de extrema derecha, que actuaron contra militantes de izquierda; uno de los hechos más graves fue el asesinato de abogados laboralistas en la calle Atocha en Enero de 1977. Por otro lado, uno de los momentos más delicados fue la legalización del Partido Comunista de España (PCE) en Abril de 1977. El PCE, de ideología comunista, había sido ilegal durante el franquismo y representaba a una parte importante de la oposición, especialmente del movimiento obrero. Su legalización era necesaria para garantizar unas elecciones verdaderamente democráticas, pero generó una fuerte oposición en sectores conservadores, especialmente en el ejército. 


-Los resultados reflejaron el deseo de moderación de la sociedad española. La victoria fue para la UCD de Adolfo Suárez, mientras que el PSOE se consolidó como la principal fuerza de la oposición. El PCE obtuvo representación, aunque con menor apoyo del esperado, y también destacaron los partidos nacionalistas. Estas elecciones supusieron la legitimación democrática del nuevo sistema político y dieron lugar a unas Cortes Constituyentes encargadas de elaborar la Constitución de 1978.

Conclusión

La Transición española fue un proceso clave en la historia reciente, que permitíó el paso pacífico de una dictadura a una democracia.