La rendición de Breda de Velázquez: Historia y Técnica de Las Lanzas
Ficha Técnica de la Obra
- Obra: La rendición de Breda (también conocida como Las lanzas)
- Autor: Diego Velázquez
- Cronología: Entre 1634 y 1635
- Estilo: Barroco español
Contexto Histórico y Artístico
La obra que a continuación se va a comentar es La rendición de Breda, fue realizada entre 1634 y 1635 por Diego Velázquez, importante pintor del Barroco. El cuadro pertenece a su etapa de pintor de cámara (artista al servicio de la monarquía vigente en el momento). Esta obra fue realizada para el Salón de Reinos del madrileño Palacio del Buen Retiro, aunque actualmente se expone en el Museo del Prado en Madrid, España.
Análisis de la Escena y Simbolismo
Es un cuadro de género histórico sobre la lucha del ejército español contra los rebeldes holandeses, en tiempos del reinado de Felipe IV. En esta guerra, en 1625, la ciudad de Breda se rendía. Días después de la rendición, tenía lugar la entrega simbólica de las llaves de la ciudad, por parte del vencido (el comandante del ejército holandés) al vencedor (comandante del ejército español).
Pero Velázquez no representa una rendición normal, sino que el vencedor levanta al vencido para evitar una humillación del derrotado, habiéndose quitado el comandante español el sombrero en señal de respeto por ese momento de ceremonia.
Técnica Pictórica y Estilo
La técnica utilizada es óleo sobre lienzo. Debemos destacar el variado colorido que Velázquez aplica al lienzo, así como su depurada pincelada: compacta en el capote de ante del holandés que nos da la espalda, acuarelada en el holandés de blanco, chisporroteante en la armadura, o serpenteante en la grupa del caballo, junto a los contrastes de colores: terrosos frente a colores claros.
Presenta juegos de luces y sombras, aunque ya más aclarados, lejos de la influencia de Caravaggio que veíamos en sus primeras obras, como El triunfo de Baco. Velázquez demuestra un cuidadoso gusto por el detalle presente en toda la obra. Toda la composición está culminada con la utilización de colores pasteles y terrosos, y el empleo de una pincelada más definida en los primeros planos, mientras que el color se independiza en los fondos, con una pincelada deshecha, utilizando muy poca pasta y muy diluida.
La Luz y la Atmósfera
La luz es natural, incide sobre la escena del primer plano consiguiendo volumen y profundidad, sombras en el suelo y contrastes de claroscuro en los ropajes.
Composición y Perspectiva Aérea
La composición es abierta, pero también muy elaborada; está estructurada a través de dos rectángulos: uno para las figuras y otro para el paisaje. Los hombres se articulan a su vez a lo largo de un aspa en profundidad, cerrando dicho rectángulo con los caballos de los generales. Además, posee un claro esquema en aspa, en cuyo centro está la llave, símbolo de la victoria, y los dos generales.
Los Ejércitos
- Tropas españolas: Aparecen a la derecha, tras el caballo, representadas como hombres experimentados. Destaca el numeroso armamento que no es otro que las poderosas lanzas propias de los tercios españoles de la época, que además aparecen ordenadas.
- Tropas holandesas: A la izquierda se sitúan los holandeses, hombres jóvenes e inexpertos, cuyo grupo cierra el otro caballo, mostrando un armamento más desordenado.
Todas las figuras parecen auténticos retratos, aunque no se ha podido identificar a ninguno de ellos, a excepción del posible autorretrato de Velázquez, que sería el último hombre de la derecha. También cabe reseñar las vestimentas de los diferentes bandos y el desigual armamento de ambos ejércitos.
La Perspectiva Aérea
Más a lo lejos, entre columnas de humo de lagunas plateadas, la ciudad de Breda se recorta en un cielo azul pleno de atmósfera, de aire. Esta perspectiva aérea típica de Velázquez se consigue mediante la ordenación en planos sucesivos de la composición y, sobre todo, mediante ese maravilloso uso del azul que se va primero intensificando para clarear en el fondo con un cielo de nubes.
Para subrayar la lejanía, utiliza varios procedimientos: punto de vista alto (vemos mucho paisaje) y difuminado del paisaje del fondo (al igual que en la realidad, cuando miramos montañas lejanas, no las vemos nítidas, sino con sus contornos borrosos). En definitiva, Velázquez ha logrado dar la impresión de que el aire envuelve a los personajes creando espacio entre ellos. Esta atmósfera velazqueña alcanzará su máxima expresión en Las Hilanderas y, sobre todo, en Las Meninas.
Legado e Influencia Posterior
Esta obra tendrá una gran trascendencia en autores posteriores, como es el caso del cuadro de Casado del Alisal titulado La rendición de Bailén, que al igual que en esta obra de Velázquez, también nos encontramos con una rendición entre caballeros y con una representación simbólica de cada uno de los ejércitos. También La rendición de Granada de Padilla mantiene una deuda compositiva con Las Lanzas.
