Historia Contemporánea: Del Movimiento Obrero a los Totalitarismos del Siglo XX
El Movimiento Obrero y las Ideologías del Siglo XIX
El anarquismo defiende que la revolución debe ser el resultado de una huelga general que destruya el Estado para crear una sociedad igualitaria con formas de propiedad colectiva. Se opone a la participación en la política y a la organización en partidos políticos. Un sector defendía la acción violenta contra el capitalismo, mientras que el otro abogaba por la creación de sindicatos revolucionarios.
El marxismo denunció la explotación de los trabajadores y defendió la revolución para destruir el capitalismo, estructurándose en dos fases: la conquista del poder político y la instauración de la sociedad comunista. Para lograr sus objetivos, formaron sindicatos destinados a mejorar las condiciones laborales.
Las Internacionales Obreras
- Primera Internacional: Propuso la necesidad de la unión de los obreros de todo el mundo para conseguir su emancipación social. Desapareció hacia 1876 debido a discrepancias ideológicas entre marxistas, anarquistas y sindicalistas.
- Segunda Internacional: Propuso una jornada laboral de 8 horas, aunque no logró sus objetivos principales debido a las diferencias ante el estallido de la Primera Guerra Mundial.
Movimientos y Corrientes Sociales
- Ludismo: Movimiento social surgido en Inglaterra a inicios del siglo XIX, caracterizado por la destrucción de maquinaria moderna.
- Trade Unions: Sindicatos que agrupaban a trabajadores de distintos oficios, consolidados en 1834.
- Socialismo utópico: Pioneros en denunciar la propiedad privada como causa de las desigualdades y en proponer formas de propiedad colectiva.
España en el Siglo XIX
Tras la llegada al poder de Fernando VII, se derogó la Constitución de 1812 y se restableció el absolutismo. Durante el Trienio Liberal, triunfó el pronunciamiento del coronel Riego, reimplantándose el liberalismo y la Constitución de 1812.
Posteriormente, se instauró definitivamente el liberalismo político mediante una monarquía parlamentaria y constitucional, favoreciendo al partido moderado. Tras años de crisis económica y descontento, el periodo culminó con la Revolución de 1868.
Constituciones del Siglo XIX
- 1812 (Progresista)
- 1845 (Moderada)
- 1869 (Progresista)
- 1876 (Moderada pero flexible)
El Turno Pacífico consistió en la alternancia en el poder entre conservadores (Cánovas) y liberales (Sagasta), marginando a otras fuerzas políticas mediante la manipulación electoral en zonas rurales.
Imperialismo y Segunda Revolución Industrial
El imperialismo respondió a intereses económicos (búsqueda de mercados y materias primas), demográficos (emigración europea) y políticos (expansión estratégica). La Conferencia de Berlín (1885) estableció las normas para el reparto de África. El Imperio británico destacó como el mayor, con la India como su colonia principal.
La Segunda Revolución Industrial introdujo la electricidad y el petróleo, además de nuevas formas de concentración empresarial: Trust, Holding, Cartel y Monopolio.
La Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa
La Paz Armada fue el periodo previo al conflicto, marcado por el nacionalismo y las alianzas (Triple Alianza y Triple Entente). El asesinato del heredero austrohúngaro desencadenó la guerra en 1914.
Fases del Conflicto
- 1914-1916: Guerra de movimientos y trincheras (Batalla de Verdún).
- 1917-1918: Revolución rusa, entrada de EE. UU. y derrota de los imperios centrales.
El Tratado de Versalles impuso duras condiciones a Alemania. Paralelamente, en Rusia, la Revolución de 1917 liderada por los bolcheviques (Lenin, Trotsky) instauró un sistema totalitario tras una cruenta guerra civil entre el Ejército Rojo y el Ejército Blanco.
Crisis y Totalitarismos
Tras los Felices años 20, el Crack de 1929 provocó una crisis global, combatida en EE. UU. mediante el New Deal de Roosevelt. En Europa, surgieron regímenes totalitarios (fascismo) caracterizados por el culto al líder, el nacionalismo radical, la violencia paramilitar y la supresión de libertades individuales.
