Historia del Siglo XX: De la Revolución Rusa a la Guerra Civil Española
La Rusia zarista
Al empezar el siglo XX, Rusia era un país atrasado económica y socialmente. La mayoría de la población estaba constituida por campesinos pobres y, en los escasos núcleos industrializados, los obreros vivían en penosas condiciones.
1917: La Revolución Bolchevique
El intento revolucionario de 1905 fue como un ensayo general. En 1917, la revolución resultó ya imparable.
La construcción de la URSS
Los bolcheviques habían tomado el poder y debían construir el primer Estado socialista del mundo: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), cuya capital se instaló en Moscú.
La crisis económica de 1929
Al finalizar la I Guerra Mundial, los Estados Unidos habían acumulado la mitad de las reservas de oro mundiales, configurándose como la mayor potencia económica. Europa, por el contrario, había sufrido la devastación de la guerra, estaba muy endeudada y vivió unos primeros años de posguerra muy difíciles.
A partir de 1923 se produjo una recuperación. El mundo vivió un período de prosperidad y consumo conocido como los «felices años 20».
El 24 de octubre de 1929, llamado el “jueves negro”, un fenómeno de pánico colectivo llevó al hundimiento de la Bolsa de Nueva York, en Wall Street. Los inversores se lanzaron a vender sus acciones y a retirar el dinero de los bancos. Millones de personas perdieron sus fortunas o sus ahorros. El efecto sobre la economía de los Estados Unidos fue devastador y se produjo en cadena: el cierre de empresas hizo quebrar a los bancos que las financiaban, aumentó el desempleo y descendió la demanda interior. El resultado fue la Gran Depresión.
Origen de los movimientos fascistas
Al término de la I Guerra Mundial, Europa vivió una situación especialmente difícil. Debía recuperarse de los daños de la guerra y se percibía el peligro de una revolución obrera. Además, desde principios de los años 30, llegaron los efectos de la depresión económica del 29, cuando los Estados Unidos retiraron los capitales invertidos para dar prioridad a sus problemas internos. Como consecuencia, el sistema liberal entró en una profunda crisis.
Los países de larga tradición democrática, como Gran Bretaña y Francia, pudieron hacerle frente, aunque con grandes dificultades. Los Estados Unidos aplicaron la política del New Deal (literalmente: «Nuevo trato»), bajo la presidencia de Franklin D. Roosevelt. Este programa se desarrolló entre 1933 y 1938 con el objetivo de sostener a las capas más pobres de la población, reformar los mercados financieros y redinamizar la economía.
España antes de la Guerra Civil (1918-1936)
El hundimiento del régimen de la Restauración (1918-1923)
Tras la crisis de 1917 culminó la descomposición de los partidos dinásticos. El fraccionamiento de ambos partidos dificultó el turno característico del sistema de la Restauración.
La dictadura de Primo de Rivera (1923-1931)
En un contexto de crisis política y social, el 13 de septiembre de 1923, el general Miguel Primo de Rivera se pronunció contra la legalidad constitucional, declaró el estado de guerra y exigió que el poder pasase a manos de los militares. Alfonso XIII aceptó un directorio militar presidido por Primo de Rivera y suspendió la Constitución.
La Segunda República (1931-1936)
La incesante polarización de las fuerzas políticas evolucionó hacia la Segunda República. En unas elecciones triunfó el bloque republicano-socialista que proclamó la República el 14 de abril de 1931, provocando el exilio de Alfonso XIII.
La Constitución de 1931 tuvo un carácter progresista:
- Se concedió el derecho al voto a la mujer (destacó Clara Campoamor).
- Se estableció un sistema judicial independiente.
- Se renunció a la guerra.
- Dio cabida a gobiernos tanto de derechas como de izquierdas.
Solo la cuestión religiosa y la autonomía de las regiones fueron causa de continuos enfrentamientos. La Segunda República pretendió modernizar las estructuras políticas, económicas y sociales de España con el apoyo de la clase media intelectual, lo que chocó frontalmente con los terratenientes, los extremismos (fascistas y anarquistas) y la ideología totalitaria que recorría Europa.
La Guerra Civil Española (1936-1939)
Causas
La Guerra Civil fue una tragedia para la sociedad española del siglo XX. Podemos distinguir dos tipos de causas:
Causas remotas (antes de 1930)
- La oposición radical de dos bloques (herencia de las Guerras Carlistas).
- La actitud y mentalidad del ejército con prácticas golpistas.
- La escasa modernización del país.
- La influencia de las ideologías europeas (comunismo, nazismo y fascismo).
Causas próximas
Destacamos la crisis económica y social internacional de la década de 1930. Las alternativas políticas que se dieron fueron tres:
- Reformismo democrático (Francia y Reino Unido).
- Reacción fascista (Alemania e Italia).
- Revolución comunista (URSS).
En España, ningún grupo político supo conducir la transformación de la sociedad. La derecha tendió a imitar el modelo fascista y la izquierda promovió la revolución. Cuando no fue posible conseguir soluciones políticas, los conflictos entraron en una fase violenta. En este sentido, Mola y Franco buscaron una solución autoritaria fascista.
La sublevación militar
El 18 de julio de 1936 se produjo el golpe de Estado liderado por un grupo de militares (Mola, Franco y Sanjurjo). El día anterior, en Marruecos y Canarias, se desencadenó el levantamiento. Franco justificó la sublevación por:
- La anarquía y las huelgas.
- La Constitución, que estaba casi suspendida.
- El regionalismo, que según ellos destruía la unidad de España.
En cuatro días, un tercio del territorio estaba en manos de la zona nacional. Las grandes potencias se posicionaron: Alemania e Italia apoyaron a los sublevados, mientras que México, la URSS y Francia apoyaron a los republicanos.
Desarrollo de la Guerra Civil
Tras cruzar el estrecho, las tropas de Franco avanzaron hacia Madrid. Por el norte, el general Mola ocupó Navarra y San Sebastián. Madrid organizó la resistencia y el gobierno se trasladó a Valencia. Destacan las batallas del Jarama y Guadalajara. El 26 de abril de 1937, con apoyo extranjero, se bombardeó Guernica. Tras caer Bilbao, las tropas ocuparon Cantabria y Asturias. En julio de 1938 tuvo lugar la batalla del Ebro y, finalmente, el 1 de abril de 1939, con la caída de Madrid, terminó la guerra.
Consecuencias de la guerra
- Demográficas: Más de un millón de muertos y una fuerte represión. Exilio de medio millón de personas, incluyendo gran parte de la élite intelectual y científica.
- Sociales: 400.000 heridos y 300.000 prisioneros sometidos a trabajos forzados.
- Económicas: Destrucción de 500.000 viviendas, de la red ferroviaria y de carreteras, además de la pérdida de gran parte de la ganadería y agricultura. El oro del Banco de España se utilizó para pagar la ayuda militar a la República, mientras que el gobierno de Franco se endeudó con Alemania e Italia.
