Los Filósofos de la Sospecha: Freud, Nietzsche y Marx

Introducción a su pensamiento

Marx, Nietzsche y Freud fueron llamados los filósofos de la sospecha por explicar, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, los mecanismos ocultos que subyacen al funcionamiento de la conciencia humana y de la sociedad. Pusieron en duda y aclararon los ideales ilustrados de la racionalidad humana que se manifestaban en la sociedad burguesa, anticipando la crisis de la modernidad.

Karl Marx (1818–1883): El Materialismo Histórico

Karl Marx analizó el funcionamiento de la sociedad desde la perspectiva económica, proponiendo el materialismo histórico. Afirmó que lo que condiciona la historia humana son las relaciones económicas de producción: el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual.

Es decir, la superestructura (ideología, política, artes, ciencias, religión, derecho, Estado) depende de la infraestructura (las relaciones económicas de producción). La conciencia ideológica es un producto de la sociedad, pues el ser humano piensa a partir de las condiciones sociales en las que vive.

Según Marx, la clase dominante, la que posee los medios de producción material, controla al mismo tiempo los medios de producción espiritual; y como consecuencia, las ideas de quienes no tienen medios para producir espiritualmente quedan sometidas a las ideas de la clase dominante. De este modo, las ideas dominantes no solo no explican la realidad, sino que la falsean y la ocultan.

La irracionalidad e injusticias que caracterizan a la sociedad capitalista llevan a Marx a considerar las ideas dominantes como ideología, resultado encubridor y justificador de una sociedad injusta, que impide a la persona tomar conciencia de su propia alienación y desarrollarse como ser humano. Por todo ello, el marxismo se convirtió en una filosofía práctica y revolucionaria, al entender que la lucha entre clases sociales impulsa la Historia hacia adelante (dialéctica materialista), y porque llamó a la lucha entre trabajadores y capitalistas para alcanzar el paraíso comunista.

Friedrich Nietzsche (1844–1900): Crítica a la Cultura Occidental

La filosofía de Friedrich Nietzsche es una crítica radical de la cultura occidental. Desveló las teorías y valores que habían llevado al ser humano occidental a temer la vida y a huir de ella. En cuanto filósofo, su misión consiste en destruir los mitos que han sido la base de las certezas de la humanidad, mitos que no son más que necesidades de supervivencia que deben ser “desnudadas”.

Explicó que tanto los valores religiosos del cristianismo (moral de esclavos) como los valores racionales del idealismo (el triunfo de lo apolíneo) son falsos y responsables de crear un ser humano contrario a la vida, sometido a poderes que lo dominan.

Por ello, propuso que estos valores debían ser destruidos y sustituidos por nuevos valores que coincidan con lo que sentimos. Deben recuperarse los valores vitales reprimidos (moral de señores), aquellos que permiten tomar la vida como valor fundamental y vivirla plenamente. Esto exige una transvaloración de los valores, y para ello propuso un nuevo modelo de ser humano: el superhombre.

Sigmund Freud (1856–1939): El Descubrimiento del Inconsciente

Por otro lado, la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud dejó al descubierto los disfraces de los deseos inconscientes. Sospechó que la moral y la cultura burguesas habían censurado la libido, es decir, la energía vital o, más específicamente, la energía de los impulsos sexuales, relegándola al inconsciente.

Según Freud, lo que distingue al ser humano no es lo racional o lo consciente, sino lo irracional y lo inconsciente, aquello que la moral burguesa ha reprimido. El ser humano no alcanza su plenitud en la plena conciencia (como decía Hegel); por el contrario, su ser definitivo reside en lo oscuro e inconsciente. Su verdadera naturaleza se halla en ese sustrato profundo, incomprensible para la razón y, sin embargo, última explicación de la conducta humana.

Karl Marx: La Alienación Religiosa

Según Marx, la alienación religiosa es el modelo de toda forma de alienación humana. Mediante el concepto de alienación, se expresa la situación del ser humano que pierde algo de sí mismo, convirtiéndose en extraño a su propia esencia.

Según Marx, la principal alienación es la del trabajo, y de ella surgen todas las demás, ya que tienen raíz económica. La sociedad dividida entre opresores y oprimidos, la sociedad clasista, en la cual unos (la burguesía) son propietarios de los medios de producción y otros (los trabajadores) se ven obligados a vender su fuerza de trabajo, es una sociedad estructuralmente injusta que impide el pleno desarrollo humano. Esta sociedad lleva a que el ser humano busque su desarrollo en un mundo ideal imaginario.

Por lo tanto, la religión es consecuencia de la estructura injusta de la sociedad; el ser humano se aliena en el plano de las ideas porque está alienado en su existencia real. Para Marx, la clase dominante crea la religión para mantener sometida a la clase dominada. Según la religión, la felicidad humana está en un mundo ultraterreno, y el ser humano ha venido a este mundo para sufrir y así, posteriormente, alcanzar el cielo.

De este modo, la religión no solo es consecuencia de la injusticia social, sino también una causa que refuerza esa injusticia al revestirla de sacralidad. En este sentido, Marx afirmó que “la religión es el opio del pueblo”, porque debilita el espíritu revolucionario, ofrece consuelo en un mundo inexistente y narcotiza la transformación del mundo real. Esta transformación solo será posible si el pueblo oprimido une sus fuerzas para revolucionar la estructura social.

Nietzsche y Marx: Crítica a la Religión y a los Valores Establecidos

Nietzsche y Marx son ateos y atacan duramente a la religión. Para ambos, la religión aparta al ser humano del mundo real y lo lleva a un mundo ficticio. Provoca una separación entre el mundo concreto y el mundo ideal, imponiendo valores como la humildad, la mansedumbre, la resignación y la obediencia, separando al ser humano de su verdadera naturaleza.

Diferencias en la crítica religiosa

Sin embargo, Nietzsche y Marx no coinciden del todo en su crítica:

  • Para Nietzsche: La religión es la rebelión de los débiles contra los fuertes; ensalza los valores de la debilidad y se opone al ser humano superior.
  • Para Marx: La religión es una invención de la clase dominante para mantener sometida a la clase dominada, frenando su revolución.

Por todo ello, según Marx, es necesario superar la religión. Dado que se trata de una ilusión con origen sociológico en una sociedad injusta, exige superar el sistema de clases y transformar las condiciones económicas. En un mundo justo y racional, dentro de la sociedad comunista, no habrá religión, pues no habrá alienación.