Elaboración del proyecto de intervención

Esta elaboración difícilmente puede separarse de la evaluación operativa, pues deriva y es parte de ella. La elaboración del proyecto de intervención supone tres operaciones:

  • Determinación de objetivos de intervención específicos: ya sean objetivos parciales, centrados en un aspecto o en un problema delimitado, o bien objetivos escalonados en el tiempo.
  • Determinación del nivel de intervención: es decir, la definición del asistido. Los trabajadores sociales pueden centrar su acción en un individuo, una familia, un grupo, una comunidad, una institución social o en el medio. La determinación del nivel de intervención implica definir quién es el asistido.
  • Elección de los tipos de intervención o de las estrategias.

Puesta en práctica del proyecto común

En su accionar, el trabajador social utiliza diferentes formas de intervención en función de los objetivos de cambio perseguidos y del tipo de intervención escogido.

Evaluación de los resultados

Consiste en medir el camino recorrido y evaluar los cambios que se produjeron en la situación entre el comienzo y el final de la intervención. La evaluación de los resultados puede ser:

  • Parcial: en el transcurso de la intervención, con el fin de hacer un balance y reajustar, eventualmente, los objetivos de trabajo.
  • Final: cuando se trata de finalizar la intervención.

Temporalidad de la intervención

La intervención del trabajador social en una situación individual, familiar o grupal tiene que estar limitada en el tiempo. Todo tiene un comienzo, un desarrollo y un final. Este final puede ser percibido como una muerte o como un renacimiento.

Estudio de la situación

Por estudio de situación entendemos el conjunto de todos los elementos relativos a un problema o pedido planteado por un individuo o un grupo a un trabajador social, así como la reflexión sobre dichos elementos y la relación entre ellos. Para estudiar la situación, debemos fijarnos en tres elementos:

  • Problema: Dificultad que es preciso resolver para lograr un resultado. Situación inestable o peligrosa que exige una decisión. La palabra problema destaca la noción de dificultad y de necesidad de cambiar las cosas.
  • Necesidad: Aspiración natural y a menudo inconsciente; deseo ardiente o lo que es necesario. Exigencia nacida de la naturaleza o de la vida social. El término se refiere a un aspecto subjetivo, ya sea del individuo o del grupo.
  • Demanda: Acción de pedir y hacer conocer a alguien lo que se desea. Es un acto que realiza el asistido e implica una movilización personal para encontrar una solución al problema, con el fin de reducir la frustración y el sufrimiento que apareja la necesidad.

Elementos de estudio

  • El contexto global: Conjunto de datos de una sociedad que, sin estar necesariamente en estrecha relación con el trabajo social, lo condicionan en buena parte.
  • Análisis del sector de trabajo: Lugar donde se desarrolla la intervención. Incluye factores legislativos, geográficos (rural/urbano), económicos, políticos, infraestructuras, equipamientos y estadísticas de población.
  • Análisis del servicio: El trabajador social está vinculado a una administración, asociación o empresa. Su financiamiento y estructura influyen en el grado de autonomía, la ubicación, la arquitectura y la integración del servicio en el entorno.
  • El trabajador social: Utiliza conocimientos de ciencias humanas, medicina y legislación. Debe ser consciente de su propia imagen, su estatus profesional y cómo su personalidad influye en la relación constante con el usuario.
  • El usuario y su demanda: Antes de estudiar la demanda, se recogen datos (identidad, edad, situación familiar). La demanda está condicionada por la imagen del servicio y el proceso previo de concientización del usuario, quien a menudo llega al profesional tras haber intentado resolver su problema por otros medios, enfrentando angustia y miedo.

El estudio como fase de recogida de datos

  • Ir de lo general a lo particular, de lo global al conocimiento específico.
  • Recopilar los antecedentes de la situación o persona.
  • Seleccionar los datos.
  • Interpretar la situación real.

La entrevista en el estudio de las necesidades

¿Qué estudiar?

Para comprender la demanda-necesidad, el trabajador social debe explorar dos áreas principales:

  • Factores materiales y sociales: economía, vivienda, trabajo y aspectos legales.
  • Factores personales: salud física y mental, cualificación profesional, actitudes, capacidad intelectual y relaciones.

A partir de esta exploración, se podrá determinar el tipo de información necesaria, si se requiere una investigación más amplia o si el caso debe ser derivado a otros profesionales (abogado, médico, psicólogo).