El Nacimiento y Contexto de la Generación del 27

En 1927 se celebró en el Ateneo de Sevilla una reunión para conmemorar el tricentenario de la muerte de Góngora, y a ella acudieron un grupo de autores que recibirían el nombre de Generación del 27.

Características Comunes

  • Procedentes de la burguesía, poseían una gran formación intelectual.
  • Mantenían entre sí lazos de amistad, ya que muchos de ellos estudiaron en la Residencia de Estudiantes de Madrid.

Fusión de Tradiciones y Vanguardias

En la Generación del 27 se produce un sincretismo entre:

  • La tradición popular y culta.
  • Las vanguardias y la literatura más reciente.

Están fuertemente influidos por autores como San Juan de la Cruz, Quevedo, Calderón…, pero también por Bécquer, Juan Ramón Jiménez o las vanguardias.

Estilo y Lenguaje Poético

Destaca la utilización de un lenguaje muy elaborado, la pretensión de alcanzar una poesía pura, la búsqueda de la belleza mediante el cultivo de la metáfora principalmente y el uso abundante de imágenes. Predomina en estos autores el lirismo, con una lengua muy actual, pero selecta. En cuanto a la métrica, hacen uso tanto del versículo y el verso libre, propio de las vanguardias, como de las estrofas y medidas más tradicionales.

Autores y Obras Representativas

A continuación repasaremos algunos de los autores y obras que se incluyen en la Generación del 27.

Federico García Lorca (1898-1936)

Es el miembro más destacable de esta generación. Brilló tanto en poesía como en teatro.

Producción Poética

  • Romancero gitano (1928): Recrea de forma idealizada el mundo de los gitanos y una Andalucía trágica, fusionando elementos populares con elementos cultos.
  • Poeta en Nueva York (1929): De carácter surrealista, está inspirada en los sentimientos que produce en Lorca la vida en la ciudad americana, la frialdad, la deshumanización y, a partir de ellas, la denuncia de la marginación y la injusticia social.

Obra Dramática

Los temas principales son la frustración, el amor imposible, el deseo insatisfecho y la muerte. Aparece el conflicto individual o social en el que la mujer es la protagonista. El autor presenta un mundo lleno de convencionalismos y violento, que ahoga la libertad del individuo. El teatro, para Lorca, tiene un objetivo didáctico, por ello inicia su producción con el grupo teatral “La Barraca”, en el que representaban un repertorio clásico.

Su aportación más importante al teatro del siglo XX son sin duda las tres grandes tragedias rurales:

Tragedias Rurales de Lorca
  1. Bodas de sangre: Trata sobre el amor contrariado de una novia a punto de casarse. Tuvo gran éxito de público y supuso la independencia económica de Lorca; empieza a ganar dinero con un teatro que restituye la tragedia como valor dramático. La obra trata del trascendente choque de la moral tradicional, anticuada, con el deseo de vida y con el disfrute del amor. Se cuestiona la hipocresía, la envidia, el clasismo, la desigualdad y el machismo. Se refleja la dicotomía: “Hilo y aguja para las hembras. Látigo y mula para el varón”.
  2. Yerma (1934): Es la tragedia de la maternidad frustrada; trata el sentimiento de la maternidad insatisfecho, por el cual, la protagonista acaba matando a su marido. El tema principal es el instinto frente a la represión.
  3. La casa de Bernarda Alba (1936): Estrenada póstumamente, es considerada su obra maestra. En ella, unas hermanas se destruyen entre sí, devoradas por las pasiones, bajo la férrea tiranía de su madre, Bernarda. Escrita en prosa, consta de tres actos y plantea el tema de la tiranía, el autoritarismo y la frustración de las mujeres de entonces por la falta de libertad.

Otros Poetas Destacados

Vicente Aleixandre (1898-1984)

Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1977. Su poesía recoge un mundo caótico, pero grandioso, en el que se constata la imperfección humana y el deseo de comunicación con la creación. Destaca un marcado estilo surrealista como en Espadas como labios (1932) o La destrucción o el amor (1935).

Jorge Guillén (1893-1984)

Es el poeta más característico de una “poesía pura” e intelectual en este grupo. Guillén condensa en su obra sus sensaciones y sus sentimientos a partir de su experiencia. La unidad de sus versos queda recogida bajo el título Aire nuestro (1968) que incluye Cántico (1928), Clamor (1957) y Homenaje (1962).

Gerardo Diego (1896-1987)

Cultiva una poesía de vanguardia (sobre todo creacionista) y una poesía enraizada en la lírica tradicional y clásica. Destacamos su obra Manual de espumas (1924).

Pedro Salinas (1891-1951)

Plasma su experiencia vital y amorosa en una poesía reflexiva y sobria en el lenguaje, aunque muy elaborada y cargada de emociones. La obra poética más importante de Salinas es La voz a ti debida (1933) de tema amoroso.

Luis Cernuda (1902-1963)

En La realidad y el deseo (1936) presenta, frente a la realidad oscura de una época llena de prejuicios, la idealización y la nostalgia de un mundo perdido, de un paraíso clásico. En su obra hay influencias del surrealismo y de la pureza poética de Juan Ramón Jiménez.

Rafael Alberti (1902-1999)

Es autor de una lírica variada en la que podemos observar la presencia de una vena popular o clásica, la poesía surrealista y el verso comprometido. Entre sus obras destacan Marinero en tierra (1924) y Sobre los ángeles (1928).

Miguel Hernández: Epígono Brillante

Aunque no pertenece estrictamente a la Generación del 27, no podemos dejar de citar a Miguel Hernández, genial epígono de la generación del 27. Extraordinario poeta de familia modesta, fue en gran medida autodidacta.

Etapas de su Producción Poética

En su corta producción poética, se distinguen varios momentos que conviene señalar:

  • Perito en Lunas (1933): Escrita como tributo a la moda gongorina.
  • El rayo que no cesa (1936): Alcanza la plenitud poética. De temática amorosa, consta de una breve introducción seguida de 27 sonetos y la grandiosa “Elegía a Ramón Sijé”.
  • Vientos del pueblo (1937): Libro de inspiración bélica y revolucionaria, con poemas en los que se anima a los soldados a luchar.
  • Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941): Escrito al acabar la guerra, cuando es encarcelado. Expresa su desgracia de modo sobrio; son poemas densos y breves, depurados, de corte lírico neopopular. Entre sus poemas destacan las “Nanas de la cebolla”, dedicadas a su hijo.