La Empresa como Institución Social: Fundamentos Sociológicos y Paradigmas Económicos
Enfoque Sociológico de la Empresa
La empresa privada es una forma histórica y, por ello, contingente de organizar la producción y la distribución de bienes y servicios, y de establecer intercambios económicos. No ha existido siempre ni constituye una realidad natural o inmutable, sino que surge en un contexto social y económico determinado. La empresa aparece vinculada a la consolidación de una nueva clase de sociedad y de economía, propia de la modernidad, caracterizada por la generalización del mercado, la racionalización de la actividad económica y la centralidad del beneficio.
La Empresa Moderna y el Capitalismo
El sistema económico en el que emerge la empresa moderna es el capitalismo, cuyos rasgos fundamentales son la propiedad privada de los medios de producción, la producción orientada al mercado, la búsqueda legítima del beneficio y el uso sistemático del trabajo asalariado. Este sistema fue analizado originariamente desde distintas perspectivas, destacando especialmente la aportación de Max Weber, quien subrayó el carácter racional y organizado de la empresa moderna, así como su inserción en un entramado social más amplio.
Definiciones de la Empresa: Economía Clásica vs. Sociología
Desde el punto de vista etimológico, el término empresa remite a la idea de emprender una acción, asumir una tarea o acometer un proyecto.
- Definición Convencional (Economía Clásica): Las definiciones convencionales de empresa suelen describirla como una unidad económica que combina factores productivos para producir bienes o servicios con el objetivo de obtener beneficios. Estas concepciones ponen el acento en los resultados económicos y en la eficiencia productiva.
- Definición Sociológica: Frente a estas concepciones, la definición sociológica de empresa privada la entiende como una organización social, propiedad de un individuo o de un grupo de individuos —conocidos o anónimos— que, con legítimo afán de lucro para sus propietarios y demás miembros, está especializada en la provisión de bienes o servicios socialmente valorados, porque son necesarios o deseables para la sociedad.
Esta definición, claramente inspirada en Weber, introduce un cambio fundamental: la empresa deja de concebirse solo como una unidad económica y pasa a entenderse como una realidad social cuya existencia depende de su reconocimiento colectivo. El enfoque sociológico supone así un desplazamiento respecto a las definiciones convencionales, ya que no se centra exclusivamente en los objetos, el capital o el beneficio, sino en las personas, las relaciones y la función social que cumple la empresa. En este sentido, se trata de una concepción de la economía claramente orientada por las personas y no únicamente por los resultados materiales.
Los Dos Grandes Procesos de la Empresa Sociológica
Desde esta perspectiva, la empresa se define por dos grandes procesos:
Proceso de Organización Social de la Producción
Mediante este proceso, la empresa moviliza recursos materiales, humanos y simbólicos. Conceptos como inversión, beneficio o riesgo adquieren aquí un significado específico:
- La inversión no se limita al capital económico, sino que incluye tiempo, conocimiento y esfuerzo colectivo.
- El beneficio no es solo monetario, sino también social.
- El riesgo no recae exclusivamente sobre los propietarios, sino que se distribuye socialmente, afectando a trabajadores y ciudadanos.
Proceso de Legitimidad (Max Weber)
La empresa privada, orientada por la obtención de beneficio de capital, solo es legítima si proporciona una utilidad pública percibida, es decir, si es considerada de interés común por la sociedad. Esta utilidad depende de su capacidad para producir bienes y servicios socialmente valorados de manera eficiente, sostenible y ética, así como de su contribución al bienestar social.
Las fuentes de legitimidad de la empresa incluyen la creación de empleo y unas condiciones laborales que permitan vivir con bienestar, la contribución fiscal mediante el pago de impuestos —que posibilita la redistribución de la riqueza y el acceso a bienes públicos— y su contribución al ejercicio democrático del proceso político. Sin legitimidad social, la empresa pierde su justificación y, en último término, su viabilidad.
En conjunto, el enfoque sociológico de la empresa permite comprenderla no solo como un agente económico, sino como una institución social cuya existencia y continuidad dependen de su aportación efectiva al bienestar colectivo y de su reconocimiento por parte de la sociedad.
Paradigmas Económicos y la Visión de Thomas S. Kuhn
El concepto de paradigma económico se inscribe dentro de la noción más amplia de paradigma científico, introducida por el historiador y filósofo de la ciencia Thomas S. Kuhn. Para Kuhn, un paradigma es un marco teórico compartido por una comunidad científica que incluye supuestos básicos, conceptos, métodos y problemas legítimos. Los paradigmas permiten interpretar la realidad y orientan la investigación, pero no son eternos: entran en crisis y pueden ser sustituidos por otros cuando ya no explican adecuadamente los fenómenos observados. Aplicado a la economía, un paradigma económico es una forma dominante de entender qué es la economía, cómo funciona y cuáles son sus fines.
Etimología y Definición Fundamental de la Economía
Desde el punto de vista etimológico, la palabra economía procede del griego oikonomía, que significa “administración de la casa” (oikos: casa; nomos: norma o gestión). Esta raíz etimológica conecta directamente la economía con la ecología, que comparte el término oikos y que se refiere al estudio de las relaciones entre los seres vivos y su entorno.
Esta relación permite comprender dos imágenes básicas iniciales entre economía y medio ambiente: por un lado, la economía entendida como un sistema autónomo, separado de la naturaleza; por otro, la economía concebida como un subsistema integrado dentro de los límites ecológicos.
Una definición fundamental más completa de la economía la entiende como una actividad social orientada a la producción, distribución y consumo de bienes y servicios destinados a satisfacer necesidades humanas en un contexto de recursos limitados. Desde esta definición se distinguen dos grandes formas de economía:
- Economía No Monetaria: Incluye formas de organización económica basadas en el autoconsumo, el intercambio directo o la reciprocidad, características de sociedades tradicionales.
- Economía Monetaria: Se estructura en torno al uso del dinero y se subdivide, a su vez, en economía de mercado, economía capitalista y otras variantes históricas.
Imágenes de la Economía y Concepción de la Naturaleza Humana
Dependiendo de cuál de los elementos de la definición fundamental se enfatice, surgen distintas imágenes de la economía:
- Si el foco se pone en los bienes, los precios y los mercados, aparece la imagen de la economía como sistema de intercambio, propia del paradigma neoclásico (Adam Smith o Alfred Marshall).
- Si el énfasis se sitúa en la producción y la acumulación de capital, la economía se concibe como un proceso de crecimiento, visión asociada tanto al capitalismo industrial como a los análisis críticos de Karl Marx.
- Cuando se prioriza la satisfacción de necesidades humanas, emerge una imagen más social de la economía, vinculada a enfoques institucionalistas o al pensamiento keynesiano.
Estas distintas imágenes económicas se relacionan estrechamente con la concepción de la naturaleza humana. Algunos paradigmas parten de una visión del ser humano como agente racional, individualista y maximizador de beneficios, mientras que otros lo entienden como un ser social, relacional y condicionado por estructuras históricas y culturales. En consecuencia, los paradigmas económicos tienden a orientarse de forma desigual: unos privilegian los objetos (mercancías, capital, crecimiento), mientras que otros conceden mayor importancia a las personas y a su bienestar. Esta diferencia resulta clave para comprender los debates contemporáneos sobre los fines últimos de la actividad económica.
Temas Centrales del Enfoque Sociológico de la Empresa
El enfoque sociológico cambia la manera habitual de entender la empresa. Desde este punto de vista, la empresa no es solo una organización económica cuyo objetivo es obtener beneficios, sino una organización social en la que se establecen relaciones de poder, normas, jerarquías, valores, conflictos y procesos de legitimación.
La Empresa como Organización Social
Desde la economía clásica, la empresa suele definirse como unidad de producción. Sin embargo, la sociología amplía esta definición y la concibe como una organización social. Esto significa que dentro de la empresa no solo se producen bienes y servicios, sino también relaciones sociales. En ella se establecen vínculos entre personas, se asignan roles, se crean jerarquías y se transmiten valores. La empresa es un espacio de interacción social donde se reproducen dinámicas de poder, cooperación, competencia y conflicto.
Contexto Histórico y Contingencia
- Contexto Histórico: Las empresas no existen de forma aislada, sino que están insertas en un contexto histórico, político y social concreto. No es lo mismo una empresa en una sociedad feudal, industrial o postindustrial. Cada modelo económico genera formas distintas de organización empresarial. Por ejemplo, las empresas del capitalismo industrial se caracterizaban por jerarquías rígidas, trabajos estables y relaciones laborales duraderas. En cambio, en el capitalismo actual predominan la flexibilidad, la precariedad y la movilidad constante.
- Contingencia: No existe una única forma “correcta” de organizar la empresa. Las estructuras dependen del contexto histórico, económico y cultural y pueden cambiar.
- Interdependencia: La empresa no es aislada: se relaciona con el Estado, otras empresas, trabajadores, consumidores y la sociedad. Sus decisiones afectan a muchas personas, no solo al beneficio.
Poder, Conflicto y Legitimidad
- Poder en la Empresa: La empresa es un espacio de poder. No todas las personas tienen la misma capacidad de decisión. El poder consiste en fijar normas, objetivos, sanciones y controlar recursos. La sociología estudia el poder visible e invisible y las resistencias que genera.
- Conflicto en la Empresa: La empresa no es un espacio armónico. Existen intereses opuestos entre propietarios y trabajadores, directivos y empleados o entre departamentos. El conflicto es estructural, no una anomalía. La sociología analiza cómo se gestiona y sus efectos.
- Legitimidad (Weber): No basta con tener poder, este debe percibirse como legítimo para que se obedezca. Weber distingue: dominación tradicional (costumbre), carismática (liderazgo) y legal-racional (normas y leyes). Las empresas modernas se basan en la legal-racional.
Trabajo y Construcción de Identidades
- Alienación y Cosificación: La alienación (Marx) ocurre cuando el trabajador pierde control sobre lo que produce y cómo trabaja; el trabajo deja de realizarlo y se vuelve impuesto. La cosificación es tratar a las personas como objetos o recursos (ejemplo: “recursos humanos”).
- Riesgo, Inversión y Beneficio (Visión Sociológica): No son solo conceptos económicos, están influidos por valores y normas sociales. La capacidad de asumir riesgos depende de la posición social. No todas las personas tienen las mismas oportunidades de emprender, fracasar y volver a empezar.
- Empresa y la Construcción de Identidades: La empresa no solo organiza el trabajo, también las identidades. Muchas personas se definen a sí mismas por su profesión, su estatus laboral o su posición en la empresa. Esto tiene consecuencias profundas en la autoestima, el reconocimiento social y el sentido de vida.
La Doxa sobre la Crisis: Una Crítica Sociológica
Una parte importante del enfoque sociológico es entender lo que se denomina la “doxa” sobre la crisis. Esta doxa sostiene que la crisis fue causada por:
- Exceso de gasto público.
- Haber vivido “por encima de nuestras posibilidades”.
- Irresponsabilidad individual.
Desde una perspectiva sociológica, estas explicaciones son simplistas y sirven para desplazar la responsabilidad desde las estructuras económicas y sociales hacia los individuos.
