Texto corregido

Una mañana, después de un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó transformado en un monstruoso insecto. Debía levantarse o perdería su trabajo. Pero no era posible salir de la cama: se balanceaba sobre su enorme caparazón y, aun así, no lograba llegar ni siquiera al borde.

Llamó también su padre y hasta escuchó la voz de su hermana Grete, pero intentó calmarlos diciéndoles que no pasaba nada y que enseguida estaría con ellos. Sin embargo, no podía levantarse, (más…)