El lenguaje como sistema de comunicación

El sistema de comunicación humana por excelencia es el lenguaje. Mediante él se transmite información, se facilita la relación personal y social, se planifica la propia actividad y la de los demás, se puede influir y modificar la conducta de los otros y la propia, representar ideas y, además, construye nuestra cultura.

La base del lenguaje es, ante todo, la intencionalidad comunicativa, un paso imprescindible para su desarrollo.

Consideraciones sobre el desarrollo evolutivo

Al describir cómo se desarrolla el lenguaje y qué momentos evolutivos guían su adquisición, debemos tener presente que las edades cronológicas son aproximaciones. Cada niño presenta un ritmo de aprendizaje propio, un contexto socioeducativo y familiar particular y unas potencialidades diferentes.

Asimismo, el desarrollo debe entenderse en términos de globalidad; no puede separarse el desarrollo lingüístico del resto de las áreas (cognitiva, motriz, social), siendo el área cognitiva la más estrechamente ligada (sin función simbólica no habría lenguaje).

Jerome Bruner y la importancia de la pragmática

A mediados de los años setenta, las nuevas corrientes reforzaron la idea de que, para saber hablar, no solo es necesario conocer las reglas fonológicas (sonidos), semánticas (significado) o sintácticas (estructuras), sino también saber cómo y cuándo usarlas, resaltando la importancia de la pragmática.

Jerome Bruner postula que el adulto actúa como si el bebé tuviera intenciones en la mente. El niño, desde su nacimiento, está inmerso en rutinas sociales que constituyen su intersubjetividad. Bruner acuñó el término formato para referirse a esas situaciones de intercambio (adulto-niño y posteriormente adulto-objetos-niño) donde se propicia el desarrollo del lenguaje.

Factores condicionantes del lenguaje

Estos factores se clasifican en dos tipos según su localización:

  • Factores internos: Dependen de la persona (biológicos y cognitivos).
  • Factores externos: Dependen del entorno (sociales y afectivos).

Ambos grupos están interconectados: los factores internos necesitan maduración, la cual es factible gracias a los factores externos. A su vez, los factores externos requieren condiciones biológicas adecuadas para no producir alteraciones.

Factores internos: Biológicos y cognitivos

  • Biológicos (cerebro y aparato fonoarticulatorio): Son una condición necesaria pero no suficiente. Incluyen el funcionamiento neurológico, el control voluntario para emitir sonidos, el conducto vocal y la audición.
  • Cognitivos (percepción, atención, memoria e imitación): La utilización de la palabra como signo lingüístico requiere capacidades intelectuales que hacen posible el acceso al lenguaje.

Factores externos: Desarrollo social y afectivo

  • Desarrollo social: El lenguaje está condicionado por el ambiente. Un entorno estimulante favorece un mayor nivel de desarrollo.
  • Desarrollo afectivo: El afecto es el motor del desarrollo. El apego, vínculo afectivo con el cuidador, posibilita la comunicación al actuar como reforzador, estimulador y modelo lingüístico.

Lenguaje y pensamiento: La perspectiva de Vigotsky y Bruner

Para Vigotsky, las funciones mentales superiores aparecen primero en el ámbito social (interpsicológica) y luego en el individual (intrapsicológica). Bruner coincide en que el lenguaje se desarrolla mediante la interacción social y es el instrumento más importante para el desarrollo cognitivo.

Etapas del desarrollo lingüístico

Etapa prelingüística

  • 0-2 meses: Llanto como recurso expresivo y arrullos.
  • 2-4 meses: Juego con órganos de fonación, gorjeos.
  • 4-6 meses: Balbuceo y laleo (consonantes y vocales).
  • 6-10 meses: Aparecen los protoimperativos (señalar para conseguir algo) y la protoconversación.
  • 10-12 meses: Aparecen los protodeclarativos y las protopalabras.

Desarrollo léxico-semántico

El léxico se enriquece entre los 2 y 3 años mediante la extensión. Es común la sobreextensión, donde el niño usa una misma palabra para designar categorías con características similares.

Desarrollo morfosintáctico

  • 12-18 meses: Etapa de la holofrase (una palabra con sentido de oración).
  • 18-24 meses: Gramática pivotal (combinación de dos elementos).
  • 24-30 meses: Estructuras básicas (Sujeto-Verbo-Complemento) y habla telegráfica.
  • 30-36 meses: Uso sistemático de pronombres, artículos y preposiciones.

Estrategias de actuación y recursos generales

  • Hablar de temas presentes en el contexto del niño.
  • Hablar despacio, de forma clara y sin forzar.
  • Usar el habla maternal (entonación, frases cortas y simples).
  • Verbalizar: dar nombre a los objetos y acciones.
  • Evitar el abuso de imperativos, ironías o vocablos erróneos.
  • Permitir que el niño termine sus frases.