Técnicas y Métodos en Investigación Cualitativa

Begoña Munarriz
Universidad del País Vasco.

Abordar el tema de Métodos y Técnicas en Investigación Cualitativa no es fácil sin plantear, aunque sea de forma breve, los supuestos sobre los que se sustenta la Investigación Cualitativa.

Por ello, trataremos de realizar algunas aproximaciones al concepto de Investigación – Investigación cualitativa y, aún sin adentrarnos en la problemática de los paradigmas, resaltaremos aquellos aspectos que nos ayudan a entender el por qué de la utilización de los métodos de investigación/acción y estudio de casos en educación.

Las características más importantes de estos métodos, sus ventajas e inconvenientes al ser aplicados en el estudio de los problemas en educación, serán los puntos centrales de esta conferencia.

Las técnicas de observación participante y entrevistas serán asimismo desarrolladas como ejes centrales para la recogida de datos en este tipo de investigaciones.

1. Investigación Cualitativa

Antes de adentrarnos en los métodos y técnicas utilizadas en la investigación cualitativa, definiremos brevemente el concepto de investigación e investigación cualitativa. Es en los supuestos de partida de la investigación cualitativa donde encontraremos las razones que nos llevan a hablar de métodos y técnicas específicas para este tipo de investigación.

La investigación podemos definirla como el proceso de llegar a soluciones fiables para los problemas planteados a través de la obtención, análisis e interpretación planificadas y sistemáticas de los datos (Mouly, 1978).

Esta definición general de investigación abarca las distintas realidades de estudio y las diferentes formas de enfrentar esa realidad que las resumimos en investigación cuantitativa/cualitativa.

La diferencia entre ambas la hallamos en el proceso que se sigue para encontrar soluciones. En este sentido, podemos decir que no es solamente una diferenciación entre metodología, métodos, técnicas utilizadas por un tipo u otro de investigación, sino que las diferencias tienen su base en los supuestos de que parten los investigadores a la hora de realizar una investigación cualitativa o cuantitativa.

La forma de percibir la complejidad del mundo real para su estudio, unida a la naturaleza de los problemas a estudiar es lo que nos llevará a realizar un tipo de investigación u otro.

Como señala Erikson (1989), los paradigmas no compiten entre sí en la investigación sobre la enseñanza y rara vez se reemplazan viejos paradigmas por falsación. Lo que sí podemos decir, es que ambos parten de supuestos diferentes y se ajustan más a determinados problemas de estudio.

Sin adentrarnos en la historia que nos sitúa en los diferentes momentos del desarrollo de la investigación cualitativa, sí señalaremos que es sobre todo en la década de los 70 en nuestro país y ya en los 60 en otros países, cuando la confluencia de diferentes factores hace que comience a tomar auge la investigación cualitativa en educación.

La necesidad de comprender los problemas educativos desde la perspectiva del actor, a partir de la interrelación del investigador con los sujetos de estudio, para captar el significado de las acciones sociales, es lo que ha llevado al estudio de los problemas desde una perspectiva cualitativa.

Supuestos Fundamentales de la Investigación Cualitativa

La investigación cualitativa parte de una serie de supuestos, como señalaba anteriormente, que hacen necesario un cambio en las estrategias de resolución de problemas. Guba (1985) en su artículo «Criterios de credibilidad en la investigación naturalista» analiza dichos supuestos, a saber:

  • Naturaleza de la realidad: Suponen los naturalistas que hay múltiples realidades y que el estudio de una parte influirá necesariamente en todas las demás.
  • Naturaleza de la relación investigador-objeto: La relación entre el investigador y las personas hace que ambos se influyan. Se potencia esa relación, aunque el investigador mantenga una distancia entre él mismo y el fenómeno estudiado.
  • Naturaleza de los enunciados legales: Parten del supuesto de que las generalizaciones no son posibles.

También caracterizan al investigador cualitativo determinadas posturas relacionadas con:

  • Métodos: Se utilizan los métodos cualitativos.
  • Criterios de calidad: El término rigor de la investigación está más centrado en la relevancia del estudio que en el rigor metodológico.
  • Fuentes de teoría: No se plantea una teoría previa, sino que esta nace de los datos.
  • Tipos de conocimiento utilizado: Utilizan un conocimiento táctico, basado en intuiciones, sentimientos, etc.
  • Instrumentos de investigación: El propio investigador es el instrumento, perdiendo en objetividad pero ganando en flexibilidad.
  • Diseño: Partiendo del supuesto de múltiples realidades y de la interacción entre investigador-investigados que influyen y se modifican mutuamente, insisten en un diseño abierto, no estructurado, que se va desarrollando a medida que evoluciona la investigación.
  • Escenario: Se lleva a cabo la investigación en un contexto natural, en el lugar donde ocurren los hechos.

Algunas de estas posturas han sido puntos de reflexión en ambas investigaciones; la posibilidad de generalización de los resultados, han sido puntos de debate entre racionalistas-naturalistas que han posibilitado una mayor concreción en las investigaciones cualitativas.

Las críticas hacia el tipo de investigación cualitativa, vertidas desde otro modelo de investigación más positivista, y que plantean, sobre todo, la discusión teórica de supuestos muy desarrollados y básicos en toda investigación educativa, han servido como puntos de reflexión y aclaración de conceptos como «validez externa», «validez interna», con definiciones conceptuales dentro de la investigación naturalista, cualitativa.

Planteados los supuestos de partida de la investigación cualitativa, la metodología cualitativa la definiremos como una estrategia de investigación cualitativa.

Como señala Tejedor (1986): «la investigación cualitativa requiere una metodología sensible a las diferencias, a los procesos singulares y anómalos, a los acontecimientos y a los significados latentes».

Así, podemos decir que los supuestos de los que partimos, intereses y propósitos nos llevan a elegir una u otra metodología, entendiendo, como apuntábamos anteriormente, la metodología como una estrategia de investigación.

En este sentido, planteamos la utilización de la metodología cualitativa en las investigaciones cualitativas y la metodología cuantitativa en las investigaciones cuantitativas. Cada una de ellas responde mejor a los supuestos e intereses planteados.

Características de los Métodos Cualitativos

En primer lugar, el objeto de la investigación. Si una investigación pretende captar el significado de las cosas (procesos, comportamientos, actos) más bien que describir los hechos sociales, se puede decir que entra en el ámbito de la investigación cualitativa. Su objetivo es la captación y reconstrucción de significado.

En segundo lugar, si una investigación utiliza primariamente el lenguaje de los conceptos y las metáforas más bien que el de los números y los test estadísticos, el de las viñetas, las narraciones y las descripciones más bien que el de los algoritmos, las tablas y las fórmulas estadísticas, entra en el ámbito de los métodos cualitativos. Su lenguaje es básicamente conceptual y metafórico.

En tercer lugar, si prefiere recoger su información a través de la observación reposada o de la entrevista en profundidad más bien que a través de los experimentos o de las encuestas estructuradas y masivas, entra en el ámbito de la metodología cualitativa. Su modo de captar la información no es estructurado sino flexible y desestructurado.

En cuarto lugar, si en lugar de partir de una teoría y unas hipótesis perfectamente elaboradas y precisas prefiere partir de los datos para intentar reconstruir un mundo cuya sistematización y teorización resulta difícil, entra en el ámbito de la metodología cualitativa. Su procedimiento es más inductivo que deductivo.

En quinto lugar, si, en vez de intentar generalizar de una muestra pequeña a un colectivo grande cualquier elemento particular de la sociedad, la investigación pretende captar todo el contenido de experiencias y significados que se dan en un solo caso, ésta entra en el ámbito de la metodología cualitativa. La orientación no es particularista y generalizadora sino holística y concretizadora.

La Observación como Método Científico

Históricamente la observación fue el primer método científico empleado; durante mucho tiempo constituyó el modo básico de obtención de la información científica. La observación, como método científico, nos permite obtener conocimiento acerca del comportamiento del objeto de investigación tal y como éste se da en la realidad, es una manera de acceder a la información directa e inmediata sobre el proceso, fenómeno u objeto que está siendo investigado.

La observación estimula la curiosidad, impulsa el desarrollo de nuevos hechos que pueden tener interés científico, provoca el planteamiento de problemas y de la hipótesis correspondiente.

La observación puede utilizarse en compañía de otros procedimientos o técnicas (la entrevista, el cuestionario, etc.), lo cual permite una comparación de los resultados obtenidos por diferentes vías, que se cumplimentan y permiten alcanzar una mayor precisión en la información recogida.

La observación como método científico hace posible investigar el fenómeno directamente, en su manifestación más externa, en su desarrollo, sin que llegue a la esencia del mismo, a sus causas, de ahí que, en la práctica, junto con la observación, se trabaje sistemáticamente con otros métodos o procedimientos como son: la medición y el experimento. Por supuesto, para llegar a la esencia profunda del objeto se hace necesario el uso de los métodos teóricos.

Tipos de Observación

Tanto en las ciencias sociales, naturales y técnicas la observación, como método científico, puede aplicarse de diferentes formas:

  • Observación simple: Se realiza con cierta espontaneidad, por una persona de calificación adecuada para la misma y ésta debe ejecutarse, de forma consciente y desprejuiciada.
  • Observación sistemática: Requiere de un control adecuado que garantice la mayor objetividad, realizándose la observación de forma reiterada y por diferentes observadores, inclusive para garantizar la uniformidad de los resultados de este.
  • Observación participativa: En ella el observador forma parte del grupo observado y participa en él durante el tiempo que dure la observación.
  • Observación no participante: El investigador realiza la observación desde fuera, no forma parte del grupo investigado.
  • Observación abierta: Donde los sujetos y objetos de la investigación conocen que van a ser observados. Cuando se utiliza este tipo de observación se analiza previamente si el hecho de que los observados conozcan previamente que su conducta es observada, esto puede afectar los resultados de la observación. En caso positivo es necesario realizar la observación encubierta, cerrada o secreta.
  • Observación encubierta: Las personas que son objeto de la investigación no lo saben. El observador está oculto, se auxilia con medios técnicos los que en la mayoría de los casos no son de fácil obtención. Esta investigación es más objetiva.

Organización de la Observación

Está determinada por muchos factores como pueden ser: tipo de objeto sobre el cual se investiga, características personales del observador, métodos, procedimientos y técnicas que se requiere para la observación, de las propiedades y cualidades del objeto a observar, medios con que se cuenta para la observación y otros.

Una vez tenido en cuenta todos estos factores, se elabora un plan de observación donde se precisa: objeto, magnitudes y variables a observar, tiempo de duración de la observación y el resultado esperado. A partir de esto se elabora un programa de observación, determinado por las interrogantes que tienen que esclarecerse mediante…

Nada permite imaginar que las técnicas cualitativas sean patrimonio de una reciente escuela de investigación social. La investigación cualitativa ha sido utilizada profusamente por los investigadores sociales provenientes de la sociología lo mismo que por los de otros ámbitos tales como la antropología o la psicología. Reflejo en parte de esta riqueza de disciplinas y de investigadores es la multiplicidad de términos. Se le llama en ocasiones «método etnográfico» por la pronta identificación de los etnógrafos con la técnica de la observación participada; se le denomina también «método observacional participante» o «estudio de casos». Otros prefieren calificarlo como método «interaccionista simbólico», «fenomenológico», «interpretativo» o «constructivista», pero la denominación más generalizada sin duda alguna, es la de métodos o técnicas «cualitativos», que es la que nosotros utilizaremos a lo largo de esta obra.

La diversidad de términos para denotar la naturaleza de los métodos cualitativos se debe, en realidad, a la propia disparidad de los mismos. Para unos el carácter cualitativo destaca en contraposición al cuantitativo que domina a otros métodos y técnicas, tanto de recogida como de análisis de datos. De forma bastante simplista suele identificarse la metodología cualitativa con el uso de las palabras, las descripciones, las viñetas y los relatos, en contraposición al uso de los números, las tablas, los tests de significación y los modelos estadísticos. En otros casos se identifica como cualitativo a todo modo de recoger información que, a diferencia de los sondeos de masas o los experimentos de laboratorio, use variables discretas, formule cuestiones abiertas poco estructuradas y trabaje con hipótesis poco elaboradas operacionalmente.

En no pocos casos también se concibe a los métodos cualitativos como un recurso de primer nivel de acercamiento a la realidad para, en un segundo nivel, llevar a cabo una verdadera investigación con rigor y profundidad metodológicas. Se identifica la técnica cualitativa como una investigación en contexto de descubrimiento que sirve de puente para la verdadera investigación, en contexto de comprobación rigurosa y precisa.

La mayoría de los apologistas de las técnicas cualitativas prefieren ver a éstas como el único instrumento para captar el significado auténtico de los fenómenos sociales, en contraposición a las cuantitativas que captarían los hechos sociales sin penetrar en su sentido profundo. En palabras de Erickson: «El método interpretativo es un intento de combinar un análisis intenso de detalles finos de la conducta y su significado, en la interacción social de cada día, con análisis del contexto social más amplio (el campo de las influencias sociales) dentro del cual ocurre la interacción personal».

Frente a esta descripción un tanto rosada y romántica, John Van Maanen prefiere elaborar una definición que caracterice estas técnicas en términos de un conjunto de principios o postulados cuasi-axiomáticos más que de prácticas técnicas, por cuanto que, si algo caracteriza a la investigación cualitativa, es la insistencia en utilizar múltiples fuentes de datos más que su dependencia de una sola fuente. Una definición que se reduzca a sólo las técnicas no abarca todo el mundo de utilizaciones a las que se aplica esta denominación.

Principios Guía de la Investigación Cualitativa (Van Maanen)

Estos principios-guía de investigación cualitativa, reclaman básicamente la observación de primera mano del desarrollo de los fenómenos sociales. De este punto de partida fundamentalmente se siguen una serie de consignas de procedimiento que pueden resumirse en las siguientes máximas de investigación:

  • Introducción analítica: El trabajo cualitativo comienza con la observación detallada y próxima a los hechos. Se busca lo específico y local dentro de lo cual pueden o no descubrirse determinados patrones. Cuanto menos atado a un modelo teórico concreto esté un investigador, tanto mejor será su condición para encontrar datos ideales. Las generalizaciones serán elaboradas sólo tentativamente a partir de los datos recogidos y en función de su capacidad específica para interpretarlos.
  • Proximidad: Se da especial importancia a la observación de los casos concretos y del comportamiento de los individuos en las actividades que a ellos mismos les interesan.
  • Comportamiento ordinario: El mundo cotidiano de la vida ordinaria es el marco en el que se plantean los problemas dignos de investigación a los que se atribuye mayor importancia que a los problemas que alteran esta rutina social.
  • La estructura como requerimiento ritual: La investigación tiene que descubrir la estructura, no imponerla, reconociendo los significados y los contextos en los que sus actos resultan situacionalmente relevantes. No existe ni un orden social natural o fundamental que no deba ser explicado como resultado arbitrario de la costumbre, las circunstancias concretas o la interacción social.
  • Focos descriptivos: Los núcleos de interés no son otros que los fenómenos recurrentes en un tiempo y espacios concretos. El descubrimiento y la exposición son objetos de investigación más importantes que la explicación y la predicción.

Reconociendo que ni un elenco de técnicas concretas ni una serie de postulados axioma, son suficientemente explícitos para establecer sin ambigüedades su contenido, Van Maanen presenta de este modo su visión de los métodos cualitativos. «La etiqueta métodos cualitativos no tiene significado preciso en ninguna de las ciencias sociales. A lo más, puede ser visto, como un término paraguas que cubre una serie de técnicas interpretativas que pretende describir, descodificar, traducir y sintetizar el significado, no la frecuencia, de hechos que acaecen más o menos naturalmente en el mundo social. Investigar de manera cualitativa es operar símbolos lingüísticos y, al hacerlo así, intentar reducir la distancia entre indicado e indicador, entre teoría y datos, entre contexto y acción. Los materiales brutos del estudio cualitativo se generan en vivo, próximos al punto de origen. Aunque el uso de métodos cualitativos no impide el recurso a la lógica del empirismo científico, es más verosímil la preferencia por la lógica del análisis fenomenológico dado que los investigadores cualitativos tienden a considerar los fenómenos sociales como particulares y ambiguos, más bien que como replicables y claramente definidos.

Introducción a la Historia de Vida y la Entrevista

El presente trabajo está dedicado a los investigadores que intentan trabajar con Metodologías Cualitativas y necesitan recoger información metódica, veraz y lo más completa posible acerca de una historia en particular o las historias que forman la memoria de un lugar. También orientan acerca de la disposición y actitud que debe asumir el investigador frente al informante, así como la mejor forma de registrar la información y disponerlas luego para su análisis.

La existencia de variados métodos en investigación y la reivindicación en los últimos años de las llamadas Metodologías Cualitativas o Cualitativistas hacen difícil el momento de la escogencia del método o los métodos que convienen al investigador, en su esfuerzo para reconstruir y explicar la realidad.

El presente trabajo se inscribe como uno de los métodos más antiguos en ciencias sociales, utilizados sobre todo, por los primeros antropólogos y exploradores.

Existen ciertos acontecimientos sociales o individuales, únicos e irrepetibles que precisamente por esa característica los hace difícil de estudiar; la única forma de aproximarse a su estudio es la reconstrucción del hecho basado en la memoria.

Historia(s) de Vida

Esta aproximación metodológica se denomina «Historia(s) de Vida». Podríamos pensar que este método es necesariamente una biografía, la historia de una persona desde su nacimiento a su presente, pero también podemos tomar una secuencia biográfica, es decir, una fracción importante en la vida de una persona puede ser su trabajo, por ejemplo, o un tema particular, la condición de emigrante, la pertenencia a una organización determinada, el desempeño de un trabajo, el protagonismo de un hecho, etc.

Podemos, también, trabajar con una pluralidad de secuencias biográficas registradas y constituir la memoria de un pueblo. Varias personas, habitantes de un mismo lugar, durante un largo tiempo pueden reconstruir la memoria de un lugar. Este tipo de trabajo puede ser individual o colectivo. Los cuestionarios escritos no son sino guías.

La Elección del o los Informantes

En función del tema que usted desea abordar es necesario escoger uno o varios informantes (término que designa las personas que usted interrogará para obtener la información que busca).

Si queremos investigar la historia de un pueblo, debemos buscar los informantes más ancianos, que nos permitirán remontarnos a través del tiempo, de su memoria; los más jóvenes, sin embargo, tal vez han vivido hechos o prácticas culturales que puedan resultarnos interesantes. Es importante que los informantes sean conocidos por su buena memoria, es deseable que les guste hablar, que sean buenos conversadores. A veces, es mejor dejar hablar sin interrupciones. Como herramienta de trabajo es indispensable registrar la entrevista.

La actitud del entrevistador debe mostrar interés y curiosidad; es necesario establecer una excelente relación, desde un principio con el entrevistado, para que sienta la confianza suficiente que le permita hablar libremente. En la entrevista puede haber otras personas, amigos o parientes del informante, si eso lo hace sentir bien y si usted lo estima necesario.

El Contacto

Es deseable trabajar con personas conocidas, ser presentado al informante por alguien que él conozca y no llegar de improviso. Una vez que se hizo la presentación es necesario explicar al informante su proyecto, desarrollar en términos claros y comprensibles lo que usted desea, mostrar lo interesante de su demanda y demostrar a la persona contactada que ella es perfectamente capaz de responder a su investigación, decirle en términos concretos que usted está interesado en su trabajo, en su infancia, en su familia, en sus fiestas, en su mundo. Explicarle que usted realiza un trabajo que será publicado y que si desea permanecer en el anonimato será respetado. El lenguaje, en todo momento debe ser claro y directo y registrar el del informante fielmente, nunca corregir, ni cambiar su expresión.

El Registro

Por lo general las personas no se oponen a las grabaciones, pero hay que comunicárselo; debe hacerse en forma discreta, casi invisible, para que no desvíe la atención. La persona entrevistada tampoco debe molestarse por el funcionamiento del grabador, debe probar su buen funcionamiento con antelación y verificar que todo esté en orden. Una vez que lo prenda y comience la entrevista, debe dejar correr la cinta libremente y no preocuparse por las digresiones, que las eliminará luego, al transcribir la cinta. Es preferible presupuestar un exceso de cintas que parar la grabación en medio de una entrevista por considerar que las respuestas no son pertinentes, esto puede perturbar al informante y propiciar un cambio de actitud.

La Conducción de la Entrevista

Si bien se ha sugerido una guía de entrevista establecida con preguntas concretas, es deseable que en el desarrollo de la entrevista, se deje cierta autonomía al interlocutor, esto lo hará sentir más libre y evitará la interrogación fría. Por ejemplo, usted puede hacer preguntas globales y abiertas: ¿cuáles son sus primeros recuerdos?, de tal cosa… Deje que la persona responda tal y como ella ha entendido su pregunta; es evidente que el entrevistado responderá solamente lo que él puede responder y que le concierne directamente. Las preguntas deben ser claras y comprensibles. Es importante tener presente que si las preguntas están mal formuladas las respuestas no serán lo esperado.

Si en el transcurso de la entrevista, usted piensa que la persona no está respondiendo a lo que usted preguntó porque entendió mal la pregunta, no lo interrumpa, espere pacientemente a que termine. Pare su discurso, para precisar tal o cual punto de lo que acaba de decir o pasar a un tema nuevo, pero encontrando siempre el momento oportuno, la transición natural y cómoda.

Si usted aborda un tema como la infancia, por ejemplo, puede utilizar el cuestionario de esta guía, para orientar sus preguntas y precisar los puntos sobre los cuales el informador no piensa casi nunca.

No interfiera sobre el ritmo de su interlocutor, no pase de un sujeto a otro atropelladamente, ni con frecuencia. Quédese en un tema hasta que sienta que lo ha agotado.

Centre la entrevista, con antelación y si lo estima conveniente, profundice algo que le interese en el momento en que se trate un tema. Por ejemplo, si está hablando de alimentación y el informante…

Qué hacer después de la primera entrevista

Al finalizar la primera entrevista, tome un tiempo para reflexionar, pero comuníquele a su informante que usted quiere regresar y si ya sabe sobre qué desea hablar hágaselo saber; eso evita la idea de que todo está dicho y hace pensar y refrescar el tema propuesto.

Uno de los objetivos del cuestionario es precisar los temas que le interesa a usted abordar y debe sugerir preguntas que permitan traer a la memoria, una información que su interlocutor, ciertamente posee.

Luego de la entrevista, escuche la grabación y transcriba a una ficha los temas abordados y comprobará si está satisfecho o desea profundizar más adelante. Es muy importante ser metódico, solamente así podemos ordenar el trabajo y abordar todos los temas deseados.

Elabore una nueva guía, si es necesario para terminar o profundizar un tópico ya tocado o si a lo largo de la entrevista o escuchando la cinta se le ocurren otros puntos.

Realice la segunda entrevista, siguiendo los mismos principios enunciados anteriormente. Es difícil fijar con antelación un tiempo óptimo para la entrevista, pero sí es posible después de una hora, percibir si el entrevistado está cansado o puede seguir por más tiempo.

Utilización de la Información

Todo lo que usted registra debe ser transcrito con absoluta exactitud y sin ninguna censura; ésta es una actividad larga y puede resultar fatigante, pero los resultados, suelen ser sorprendentes. A veces, hay tópicos que en un primer momento no interesan, no sucumba…

Comparación de Técnicas de Recogida de Datos

El Sondeo o encuesta y el Análisis de contenido. Estas seis técnicas acaparan la casi totalidad de los métodos de recogida de datos. Si se observa con detención la aparente distinción entre Observación-Entrevista por un lado, y Experimento-Sondeo por otro, queda patente que ésta proviene del grado de control que se aplica a unas y otras.

El experimento y el sondeo se apoyan en un control sistemático y calculado, «real» en el primero y «estadístico» en el segundo de los condicionamientos y situaciones que hacen única a la situación de forma que, mediante ese control, se pueda estudiar un fenómeno cualquiera en estado puro y su conocimiento pueda «generalizarse» a todos los demás fenómenos, asimismo purificados, mediante la técnica de «en igualdad de condiciones». Las respuestas del sondeo están especificadas de antemano, mediante el sistema de preguntas «cerradas», al igual que se controlan las condiciones del experimento mediante la «neutralización» de los influjos extraños en el laboratorio. La observación y la entrevista en profundidad huyen de todo control que desconcretice la situación o limite la espontaneidad de las respuestas. El fenómeno concreto, con todos sus condicionamientos particulares, con su peculiaridad circunscrita a la situación específica y no generalizable, es el objeto nuclear del estudio.

Por esta misma razón el principio guía del procedimiento en la recogida de datos cualitativos es el de la inspección de primera mano que obliga al investigador a buscar la mayor proximidad a la situación, a la involución analítica de su persona con el fenómeno de estudio, a buscar el foco descriptivo y a estudiar la conducta rutinaria de cada día sin interferencias ni aislamientos artificiales. Los datos cualitativos son recogidos en aquellas situaciones en las que el observador dispone de una accesibilidad fácil para su adquisición, sin tener que recurrir a «crear» o «fingir» situaciones inexistentes en la realidad, y sin tener que recurrir a intermediarios. Como anota Geertz a propósito de la interpretación antropológica, si ésta «es realizar una lectura de lo que ocurre, divorciarla de lo que ocurre de lo que en determinado momento o lugar dicen determinadas personas, de lo que éstas hacen, de lo que se les hace a ellas, es decir, de todo el vasto negocio del mundo es divorciarla de sus aplicaciones y hacerla vacua».

Es por este motivo por lo que, con frecuencia, se ha denominado investigación naturalista a la efectuada con metodología cualitativa.

La recogida de datos, en ésta, se orienta hacia aquellos de mayor riqueza de contenido de significado, es decir, los datos estratégicos de cada situación. Lo cual, muchas veces, conlleva unos procedimientos previos de negociación con los dueños sociales de los datos (los «porteros» que permiten o impiden la entrada a una situación, por ejemplo, a una organización). El acceso a los datos directos, para saber lo que ocurre realmente en una situación concreta, es una condición que, no por ser necesaria e insustituible para el investigador, hay que darla por fácil o cómoda. Gummesson no tiene empacho en señalarla como el problema número uno del investigador. Por otra parte, y supuesto que se ha logrado el acceso operativo a los datos, la tendencia de las técnicas cualitativas a profundizar en el sentido de las situaciones y el significado que los individuos les atribuyen, conduce con frecuencia a los investigadores a un tipo de recogida de datos que persigue más la «proyección» que la simple «contemplación» en las observaciones y al lenguaje «analógico» más que al «conceptual» en la realización de las entrevistas.

Esto da lugar a seis técnicas principales de recogida de datos, en función de que, tanto en la observación como en la entrevista o en la lectura, aquélla se efectúe de manera directa o soterrada. Tanto la observación como la entrevista soterradas participan de la persuasión, tan generalizada en el ámbito sicoanalítico, de que el mundo de la subconsciencia es tan rico, al menos, como el de la consciencia, y de que quedaría sin comprensión adecuada el significado social que los individuos atribuyen a las situaciones sociales, si no indagáramos en su subconsciente, con técnicas proyectivas, con lenguajes analógicos o con «rupturas» del sentido común.

A la observación y la entrevista se añade una tercera técnica de recogida de datos, la lectura de textos, entendiendo por tales, todos los documentos que contienen significado (una carta, un periódico, una autobiografía, una estatua, un edificio, las pinturas de una cueva prehistórica, las tumbas faraónicas,…).

A todos estos «textos», en realidad, se les puede «entrevistar» mediante preguntas implícitas y se les puede «observar» con la misma intensidad y emoción con la que se observa un rito nupcial, una pelea callejera, una manifestación popular. En todo caso, la captación del significado de un escrito, lo mismo que el de la observación de una situación o el de una entrevista a un sujeto cualquiera, pueden efectuarse mediante la lectura directa o a través de una lectura soterrada en la que el documento, la observación y la entrevista analizadas son vistas como un espejo, en el primer caso, o como un palimpsesto cuya escritura se ha llevado a cabo en diferentes estratos o niveles, en el segundo.

Estudio de Casos

El producto final normal de una investigación cualitativa es presentado, en consecuencia, como un estudio de caso, con su riqueza múltiple en medio de su unidad contextual, en el que sobresale y destaca la descripción espesa de un universal concreto.

Observación y Medición

La observación es la presencia de una determinada propiedad del objeto observado o una relación entre componentes, propiedades u otras cualidades de éste. Para la expresión de sus resultados no son suficientes con los conceptos cualitativos y comparativos, sino que es necesaria la atribución de valores numéricos a dichas propiedades y relaciones para evaluarlas y representarlas adecuadamente.

Cuando se inicia el estudio de una región de procesos o fenómenos totalmente desconocidos se comienza por la elaboración de conceptos cualitativos, lo que permite una clasificación de los objetos de la región estudiada. Posteriormente se establecen determinadas relaciones entre los conjuntos de objetos semejantes con el auxilio de conceptos comparativos, lo que permite clasificarlos en conjuntos que tengan cualidades semejantes.

El uso de conceptos comparativos puede servir de base para la introducción de conceptos cuantitativos, es decir, conceptos que designan la cualidad medida. El tránsito de los conceptos cualitativos a los comparativos y de estos a los cuantitativos se realiza solo mediante proposiciones teóricas.

Elementos del Informe Cualitativo

Los informes derivados de la investigación cualitativa, especialmente aquellos basados en la observación, suelen estructurarse considerando los siguientes elementos:

  • a) Afirmaciones empíricas en las que se introducen datos históricos, contextuales y situacionales.
  • b) Informes sinópticos de datos en forma de mapas, tablas de frecuencias, esquemas, dibujos, fotografías,….
  • c) Viñetas narrativas que comprenden desde pequeñas citas (textuales o no), resúmenes de entrevistas, pequeñas historias.
  • d) Comentarios interpretativos para captar, exponer y encuadrar el significado contenido en las diferentes viñetas e informes.
  • e) Discusión teórica con la que el sentido captado es «reinterpretado» a la luz de las teorías sociológicas, sicológicas, antropológicas,…
  • f) Diario de campo en el que se recoge la historia natural de la observación con las dificultades encontradas y las soluciones adoptadas.

Tipos de Cliente-Lector del Informe de Observación

La redacción del informe sigue pautas de desarrollo no muy diferentes a las de cualquier otro tipo de investigación, si bien, al ser los objetivos y los materiales un tanto diversos, su estructura final posee características propias. Todo informe final comienza teniendo en cuenta el cliente-lector del mismo. Este aspecto que, en otros estudios puede parecer secundario, en la observación adquiere un carácter primario. Cuatro pueden ser los tipos de cliente-lector del Informe de una Observación:

  1. La Autoridad (agencia, organismo, institución,…) que ha comisionado la investigación. Esta autoridad puede ser una Fundación benéfica, un Organismo Cultural, un Gobierno local o nacional,…
  2. La Comunidad Científica compuesta por el mundo de los colegas universitarios interesados en los resultados e interpretaciones estrictamente científicas.
  3. La Sociedad Culta compuesta por intelectuales, periodistas, responsables sociales, políticos interesados en sentido amplio, en los resultados de estudios científicos.
  4. El Grupo Social Observado que ha sido objeto de la observación.

Cada uno de estos grupos espera un estilo expositivo propio acomodado a sus propios intereses, así como un planteamiento en la ordenación de la información, y, sobre todo, en el contenido expuesto de la misma. Hay cosas que se pueden incluir en un informe y deben suprimirse en otro. El nivel de sofisticación, así como el vocabulario de unos y otros informes deben acomodarse a su clientela específica. La estructura general del informe sigue siempre un esquema más o menos estándar que puede resumirse así:

Esquema de Estructura del Informe

  • El Contexto: No se puede captar el sentido de una acción o situación social si no se expone el contexto social en el que ésta sucede y tiene lugar. El contexto comprende antecedentes históricos más o menos remotos, marco geográfico, conjunto demográfico, ambiente social. Es aquí donde se expone el modo de vida que lleva el grupo observado, sea éste una tribu, una aldea, un equipo de deporte, una banda de rufianes, un suburbio elegante,…
  • Los Ámbitos de Interés: Una vez descrito el contexto, el Informe entra en una fase narrativo-descriptiva en la que las afirmaciones empíricas, las viñetas narrativas y los Informes sinópticos, ocupan la mayor parte. En esta fase, el informe destaca en uno o varios capítulos los diferentes Ámbitos o Dominios de interés descubiertos a lo largo del trabajo de campo. Abundan aquí las descripciones particulares así como las citas textuales.
  • Las Viñetas Narrativas: Una vez descritos los ámbitos de interés, éstos son descritos y analizados en detalle mediante Viñetas Narrativas e Informes Sinópticos. Es a través de estas viñetas como las piezas detalladas de la escena general comienzan a adquirir sentido y a transmitirlo, a través del observador-redactor, al Cuerpo del Informe.
  • La Interpretación: A continuación, la narración va dejando paso a los comentarios interpretativos del observador. Estos comentarios interpretativos son los que describen la situación general y su contexto, y, descritos en detalle los elementos más significativos, dan lugar a una reconstrucción nueva de sentido por parte del observador. En esta parte se da una variación en la densidad y riqueza de contenido respecto a lo anterior, por cuanto los datos descriptivos se han transformado en elementos significativos cuyo conjunto es ahora integrado en un marco teórico explicativo. Este marco teórico no pretende aislar y sistematizar unidades básicas de comportamiento social trasladables y generalizables a la sociedad en general, sino, como observa acertadamente Geertz, revelar como los grandes temas de la sociedad son manejados y resueltos específicamente en una escena concreta.