La poesía arraigada

La poesía arraigada ofrece una visión del mundo armónica y serena. Los poetas, vinculados al régimen de Franco, cantan al amor, al paisaje y al sentimiento religioso, que impregna el enfoque de temas cotidianos, familiares o vitales.

Garcilaso de la Vega constituye su modelo estético; por ello, predominan las formas clásicas y se persigue la perfección formal. Destaca Luis Rosales con La casa encendida.

La poesía desarraigada

La poesía desarraigada muestra un mundo caótico invadido por el dolor y la angustia (miseria, hambre, soledad, represión, injusticia). De ahí que sus versos reflejen la angustia existencial (razón de la existencia humana, paso del tiempo y muerte) y que la religiosidad adopte un tono de desesperanza y duda. Conceden más importancia al contenido que a la forma y emplean el verso libre. Su estilo es directo y sencillo, con palabras y giros de la lengua coloquial; su tono, bronco y desgarrado.

El libro Hijos de la ira (1944), de Dámaso Alonso, establece el punto de partida de esta tendencia poética. Este poemario lo describe el propio autor como «un libro de protesta cuando nadie en España protestaba». Hijos de la ira está escrito en verso libre y su tema central es la vida, es decir, la muerte y el amor.

Poesía social

A finales de los años 40 y hasta mediados de los 50, se escribe una poesía de compromiso que denuncia las miserias e injusticias de la posguerra.

Las obras que inauguran esta vertiente poética son Cantos iberos, de Gabriel Celaya, y Pido la paz y la palabra, de Blas de Otero, ambas publicadas en 1955.

La poesía social toma partido ante los problemas del mundo que rodea al poeta. Este se hace solidario, abandona sus angustias existenciales y se identifica con el dolor de los demás. Por ello, alzará sus versos como instrumento de lucha política y social con la intención de agitar y despertar las conciencias.

El tema de España, las injusticias, el anhelo de libertad y la alienación del mundo del trabajo son los ejes temáticos de esta poesía, en la que el contenido se impone a la forma. Con un tono coloquial y un lenguaje claro, se dirigen a la «inmensa mayoría».

Blas de Otero

La trayectoria literaria de Blas de Otero evoluciona del «yo al nosotros»:

  • Sus primeras obras (Ángel fieramente humano, Redoble de conciencia y Ancia) se encuadran en la línea de poesía existencial (desarraigada). En ellas se dirige a un dios impasible ante su angustia y soledad.
  • Con la publicación de Pido la paz y la palabra, su poesía se vuelve plenamente social: proclama su fe en el hombre, se solidariza con los demás y denuncia la opresión y la falta de libertad.
  • En sus últimos poemarios se adhiere a la poesía experimental (Historias fingidas y verdaderas).

La Generación del 50

La generación del 50 está constituida por un grupo de autores que comienza a escribir en esa década y que alcanza su madurez creadora en los años 60, una vez agotada la poesía social. Integran este grupo Ángel González, Gil de Biedma, José Ángel Valente, Francisco Brines, Claudio Rodríguez, Carlos Barral y J. M. Caballero Bonald.

La poesía es una vía de conocimiento y los poetas indagan en la problemática existencial del ser humano, ejemplificada en sus experiencias personales. Se produce, así, un retorno a la intimidad (evocación nostálgica de la infancia, lo familiar, la amistad, el amor, el erotismo, el fluir del tiempo, lo cotidiano).

Aunque cada poeta busca su estilo propio, todos ellos presentan inquietudes estéticas, abogan por un estilo conversacional y un lenguaje cálido y cordial, y recurren al humor y a la ironía.

Jaime Gil de Biedma (1929-1990)

Es uno de los poetas más valorados del grupo. Sus poemas ofrecen una visión desencantada y crítica del mundo burgués. En ellos aborda temas como los recuerdos de la infancia y la adolescencia, el paso del tiempo, el amor y el erotismo. El tono conversacional constituye la nota dominante de una producción relativamente breve (Compañeros de viaje, Moralidades y Poemas póstumos).

Glosario de términos

  • Sucinto: Breve, compendioso. (Ej: «Nos convenció con un sucinto mensaje»).
  • Estulticia: Necedad, tontería. (Ej: «Su estulticia nos conducirá al fracaso»).
  • Vehemente: Que tiene una fuerza impetuosa. (Ej: «Un discurso vehemente»).
  • Categórico: Que no admite objeción o discusión. (Ej: «El presidente ha sido categórico en su postura»).
  • Capcioso: Dicho de una palabra, de una doctrina o de una proposición: falaz. (Ej: «Intentó defenderse con un pretexto capcioso»).

Apuntes gramaticales

Tipos de oraciones según su relación

  • Yuxtapuestas sin nexo: «Vine, vi, vencí».
  • Copulativas: Nexos «y (e)», «ni».
  • Disyuntivas: Nexos «o (u)», «o bien».
  • Adversativas: Nexos «pero», «más», «sin embargo», «no obstante», «sino que».

Usos del pronombre «se»

Con función de CI o CD

  • Pronombre personal con función de Le/Les: «Le compré un regalo».
  • Pronombre personal reflexivo: «Ana se pondrá el vestido gris» (a sí misma).
  • Pronombre personal recíproco: «Ana y Pedro se escriben cartas» (mutuamente).

Sin función de CI o CD

  • Marca de pasiva refleja: «Se ha rehabilitado el edificio».
  • Marca de impersonalidad: «En la reunión se hablará sobre educación».
  • Marca de verbo pronominal: «Se arrepintió de sus actos».
  • Dativo ético: «Se ha leído el libro».