Desenlace Dramático en el Edificio: Tras el Funeral y Conflictos Vecinales
Escenas Post-Funeral y Repercusiones Emocionales
Han pasado 10 años, pero nada parece haber cambiado en el edificio. Los personajes han envejecido. Se encuentran en el descansillo mirando por el hueco. Se están llevando el féretro de Gregorio. Los vecinos comentan entre sí, se lamentan y tratan de consolar a Generosa. Finalmente, Generosa y Carmina entran a casa de Paca. Se escucha la preocupación: “¿Qué va a ser ahora de ellas, de Carmina?”.
El Conflicto de Fernando y Elvira
Fernando y Elvira salen de su casa, llevando consigo un niño de pecho. No saben si dar o no el pésame. Fernando prefiere aplazar la decisión, lo que provoca una discusión. Elvira recrimina a su marido su indecisión, llamándolo pusilánime, por no ganar suficiente dinero, y por ser un niño mimado. Además, lo acusa de haberla engañado, y ella se muestra arrepentida de su matrimonio.
La llegada de Pepe por las escaleras interrumpe la discusión. Pepe duda si entrar en la puerta I, su antigua casa, pero finalmente llama a la IV. Le abre Rosa y comienzan las recriminaciones mutuas. Pasan toda la noche emborrachándose, mientras ellas no tienen nada con qué comer.
La Intervención de Trini y la Confrontación con Pepe
Cuando Pepe amenaza con marcharse, Rosa se echa a llorar. En ese momento, sale Trini con un capacho. Pepe aprovecha para piropearla, pero ella se revuelve, increpándolo:
- “¿No te da vergüenza haber estado haciendo el golfo mientras tu padre se moría?”
Trini está preocupada por el futuro de Carmina y su madre, pero a Pepe eso le da igual. Es un chulo despreciable que vive de las mujeres.
Intervención de Urbano y el Señor Juan
Urbano, que ha escuchado la escena, sube furioso, agarra a Pepe por las solapas y lo amenaza con no volver a molestar a Trini. En ese momento, Rosa sale del piso IV, se interpone, intercede por Pepe y recrimina a Urbano su violencia. Urbano no puede entender que ella se perdiera por un imbécil, pero Rosa se defiende: prefiere cargar con Pepe que con quien no quiere a nadie.
El señor Juan sale enloquecido del piso III y manda a callar a todos. Recrimina a Pepe que siga allí para amargarle la vida, pero Trini intercede. Finalmente, el señor Juan ordena a Urbano soltar a Pepe, y este cede.
También sale Paca (I), lamentándose del escándalo donde ha habido un muerto, y le echa en cara a su marido que se mezcle con basura. Rosa se retira avergonzada y se lleva a su marido. Al señor Juan le ordena decir a los vecinos que el entierro ya ha acabado. Pepe se marcha murmurando entre dientes.
Declaración de Amor y Futuro Incierto de Carmina
Urbano va a llamar al piso I cuando sale Carmina. Está llorando y le da las gracias (70). Lleva un capacho en la mano: ¿qué van a hacer ahora? Se han quedado sin la pensión del padre.
El Ofrecimiento de Urbano
Urbano trata de ofrecerse, pero ella lo interrumpe; le agradece haber sido muy bueno. Cuando intenta continuar, él la detiene y la acompaña hasta el descansillo. Allí se le declara: está enamorado de ella. Sabe que no es el mejor día, que es un bruto, y es consciente de que ella no lo quiere, pero quisiera cuidarla y casarse con ella.
Carmina lo rechaza al principio, pues había pensado quedarse soltera. Urbano intuye que ella aún puede sentir algo por Fernando. Es consciente de que él no es más que un obrero, pero la quiere y estaría dispuesto a trabajar duro y a cuidarla a ella y a su madre. Continúa insistiendo, sin dejarla hablar, hasta que finalmente Carmina se refugia en sus brazos llorando y le da las gracias.
Reacciones en el Rellano
Cuando se separan, aún con las manos cogidas, ella sonríe. Paca sale al rellano y se interesa por ella. Al saber que Trini no había ido a la compra, se ofrece y los manda subir. Los sigue con la vista hasta que entran (73). En ese momento se cruza con Trini; Paco la había mandado a consolar al padre. Por un momento piensa en cotillearle lo que acaba de descubrir, pero finalmente no lo hace.
La Preocupación del Señor Juan por Rosa
Sale el señor Juan, dispuesto a consolar a “esas pobres mujeres”. Pregunta: “¿Viste cómo defendía Rosita a ese bandido?”. Se siente avergonzado de su hija y le ordena retirarle la palabra.
Trini Intercede y Revela la Verdad
Trini intercede y explica que la mayor pena de Rosita era el daño (74) que le estaba causando al padre. El señor Juan no puede evitar interesarse por su hija, y Trini le cuenta que le va muy mal: se juntó con Pepe porque lo quería, pero él es un golfo que no gana una peseta. “No quiere que él la deje. Tampoco quiere echarse a la vida… Sufre mucho”. Con lo poco que le da, apenas come, y lo más probable es que acabe echándose a la calle para que él no la abandone.
El señor Juan se exalta (75): no hay que lamentar lo que ella misma ha buscado. Lo que sí le disgusta es verla sufrir por su hermana. Si eso la consuela, le ofrece unos ahorrillos que tiene guardados. Trini se lo agradece: “¡Qué bueno es usted, padre!”, pero le indica que debe dárselos a Rosita como cosa suya y sin que se entere la madre (76). Después, llama al piso I, le abre Urbano y entra.
El Gesto de Misericordia Paterna
Trini llama al piso IV y sale Rosita, quien se disculpa por la discusión anterior. Trini la disculpa y le da el dinero del padre. Rosita lo acepta llorando, sin creer que su padre tenga ese gesto con ella. Trini le insiste en que “Padre te quiere”. Ambas, charlando, entran en el piso y cierran la puerta (77).
El Reencuentro Tensión: Carmina, Urbano, Fernando y Elvira
Llegan Fernando y Elvira, siguen discutiendo, el niño llora. Fernando quiere pasar a dar el pésame, pero Elvira no quiere; siente celos de Carmina y le reprocha que se casara con Fernando sin quererlo, solo por el dinero del padre (78).
Urbano y Carmina salen al rellano cogidos de la mano; al ver a Fernando, Carmina trata instintivamente de soltarse, pero Urbano la retiene. Fernando aprovecha la ocasión y le da el pésame a Carmina, quien los invita a pasar para acompañar a la madre. Sin embargo, Elvira arrastra a Fernando: hay que dar el pecho al niño. En realidad, Elvira está restregándole a Carmina su matrimonio y su maternidad (79): “Mira qué rico está mi Fernandito”, se parece a su padre.
Carmina y Urbano no saben qué decir, y Fernando mete la pata: “Todos los niños se parecen, igual podría parecerse a Carmina”. La situación es muy tensa. Urbano y Carmina se apartan y dejan paso. Así se separan.
