Independencia de México: Causas, Etapas y Transformaciones Culturales
Crisis y Conflictos en la Nueva España a Principios del Siglo XIX
A principios del siglo XIX, la sociedad novohispana enfrentó graves conflictos económicos. Estos se sumaron a crisis provocadas por epidemias y malas cosechas, así como al profundo resentimiento de grupos sociales, especialmente los criollos, quienes vieron disminuir sus empleos y el acceso a altos cargos del gobierno.
En este contexto, la Corona española prohibía estrictamente la circulación y lectura de la «Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano». Sin embargo, el comercio clandestino permitió que libros y periódicos difusores de las ideas ilustradas llegaran a la Nueva España.
El Siglo de Oro Mexicano
Se conoce como el Siglo de Oro Mexicano al periodo en que los intelectuales exhibieron en sus obras la nueva ciencia y la nueva filosofía. Un exponente fundamental fue Francisco Xavier Clavijero, autor de la obra «La historia antigua de México».
La Invasión Napoleónica y la Crisis de la Monarquía
En 1807, las tropas francesas entraron a España y, para 1808, ya ocupaban Madrid y Barcelona bajo el pretexto de atacar Portugal. Esta situación derivó en el Motín de Aranjuez, donde Carlos IV abdicó a favor de su hijo, Fernando VII.
Napoleón Bonaparte aprovechó las diferencias entre padre e hijo y consiguió que ambos renunciaran a la Corona el 1 de mayo de 1808. Tras apoderarse del trono español, nombró a su hermano, José Bonaparte, como rey, integrando a España en un sistema de «reinos satélite» alrededor de Francia.
El Surgimiento del Criollismo y las Primeras Conspiraciones
El criollismo fue un movimiento surgido en las colonias españolas durante el siglo XVII que se extendió a lo largo del XVIII. Este buscaba la promoción social y política de los criollos, defendiendo la existencia de una nación americana distinta a la española.
Ante la crisis en España, los peninsulares dieron un golpe de Estado al virrey Iturrigaray para frenar a quienes apoyaban la autonomía de la colonia. Esto dio pie a movimientos clandestinos:
- Primera conspiración: Organizada en Valladolid (hoy Morelia) en 1809, con la participación de oficiales criollos y miembros del bajo clero, quienes terminaron encarcelados.
- Conspiración de Santiago de Querétaro: Contó con la participación de Miguel Domínguez, Josefa Ortiz, Miguel Hidalgo y Costilla, y los oficiales Ignacio Allende y Juan Aldama.
Inicio de la Lucha por la Independencia (1810-1811)
El inicio de la lucha armada en la Villa de Dolores (Guanajuato) se adelantó al 16 de septiembre de 1810 debido a que la conspiración fue descubierta. Doña Josefa Ortiz de Domínguez logró advertir a los insurgentes, permitiéndoles escapar antes de ser apresados.
La Primera Etapa de la Guerra
Esta fase (1810-1811) se caracterizó por la espontaneidad, el desorden y la violencia. Durante este tiempo, Hidalgo emitió sus primeros decretos, los cuales buscaban una transformación social profunda:
- Suprimieron la distinción de castas y abolieron la esclavitud.
- Ordenaron la confiscación de bienes y tierras de europeos.
- Establecieron la restitución de propiedades a las comunidades indígenas.
En 1811, los revolucionarios sufrieron derrotas ante el ejército de Félix María Calleja, siendo la batalla de Puente de Calderón en Jalisco una pérdida fatal. El 17 de enero de 1811, Hidalgo y Allende marcharon hacia el norte, pero fueron emboscados, capturados y finalmente decapitados en Chihuahua. Sus cabezas fueron exhibidas en jaulas en la Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato.
La Etapa de Morelos y la Organización Política
Tras la muerte de los primeros líderes, la revolución continuó bajo la dirección de figuras como Ignacio López Rayón y José María Morelos. Morelos, principal jefe en el sur, contó con el apoyo de criollos ilustrados como Servando Teresa de Mier, Joaquín Fernández de Lizardi y Carlos María Bustamante.
Logros Políticos de Morelos
Morelos organizó el Congreso de Chilpancingo en Guerrero. En 1814, este Congreso declaró la independencia de la Nueva España y redactó el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, conocido como la Constitución de Apatzingán. Este documento retomó principios de igualdad, la abolición de castas y esclavitud, y la eliminación del tributo indígena.
El Contexto Constitucional y la Consumación
Mientras tanto, en España, ante la ausencia del monarca, se organizó la Junta Gubernativa en Cádiz, que en 1812 promulgó la Constitución de Cádiz. Esta carta magna, influenciada por ideas francesas y estadounidenses, solo estuvo vigente dos años, pues Fernando VII la desconoció al recuperar el trono en 1814, instaurando de nuevo el absolutismo.
En México, José María Morelos fue capturado por el ejército realista en noviembre de 1815 y ejecutado el 22 de diciembre del mismo año. La insurgencia continuó con caudillos como Vicente Guerrero en el sur y Guadalupe Victoria en Veracruz.
El Plan de Iguala y el Ejército Trigarante
En 1820, una nueva revolución en España obligó a Fernando VII a jurar nuevamente la Constitución de 1812. En este escenario, Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero pactaron el Plan de Iguala, sellado con el histórico «Abrazo de Acatempan». Se formó el Ejército de las Tres Garantías (Religión, Unión e Independencia). Finalmente, Juan O’Donojú, quien reemplazó al virrey Apodaca, firmó un tratado con Iturbide aceptando la independencia de México.
Expresiones Culturales: Barroco y Neoclásico
El Esplendor del Barroco
El Barroco fue un estilo que expresó la devoción católica y la riqueza minera de la Nueva España, visible en templos como Santo Domingo en Oaxaca. En la literatura, se caracterizó por el uso de contrastes, metáforas exageradas y adjetivos, con representantes como Sor Juana Inés de la Cruz y Carlos de Sigüenza y Góngora.
El Surgimiento del Neoclásico
Promovido por la Casa de Borbón, el estilo Neoclásico buscó revivir el arte griego y romano, priorizando la racionalidad. Se consolidó con la fundación de la Real Academia de San Carlos en 1781. Sus características principales fueron:
- Búsqueda de la belleza ideal y temas mitológicos.
- Simplificación de la decoración.
- Construcción de edificios civiles: hospitales, escuelas y museos.
- En literatura, el renacimiento de la fábula y obras como «El Pensador Mexicano» de José Joaquín Fernández de Lizardi.
Finalmente, bajo la influencia de las ideas de higiene de la época, el Virrey Revillagigedo prohibió los entierros en las iglesias y ordenó la creación de cementerios.
