Mesopotamia: El territorio entre dos ríos

¿Qué es? Es el territorio ubicado entre los ríos Éufrates y Tigris. Esta zona de fácil acceso desde África, Asia y Europa era sumamente atractiva por las condiciones de su productivo suelo. En ella se distinguen dos zonas geográficas principales:

  • Baja Mesopotamia: Ubicada en el sur, es una llanura con tierras fértiles gracias a las inundaciones fluviales. Allí vivieron los sumerios y la zona pasó a llamarse Sumer. Luego llegaron pueblos de origen semita, como los acadios y los amorreos.
  • Alta Mesopotamia: Ubicada al norte, es una zona de montañas con un clima muy riguroso y poca vegetación. Allí se establecieron los asirios, un pueblo de origen semita.

Los Sumerios

Aproximadamente desde el año 3000 a.C., los sumerios se asentaron al sur de la Baja Mesopotamia, una zona muy fértil por las constantes e irregulares inundaciones. Para controlarlas y hacer cultivable el suelo, construyeron la primera red de canales y acequias. Conformaron pequeñas ciudades-estado con su propio gobierno y leyes; eran políticamente autónomos, aunque conservaban afinidad cultural al compartir lengua, creencias, costumbres y escritura.

Eran gobernados por el Patesi (sumo sacerdote) del templo, quien representaba al dios en la tierra y cuyo poder era incuestionable. Se encargaba de las ceremonias del culto, la distribución de tierras, la construcción de obras hidráulicas y el cobro del tributo. Algunas de sus ciudades principales fueron: Eridu, Ur, Uruk y Lagash.

Los Acadios y el reinado de Sargón I

Los acadios eran grupos nómadas de origen semita asentados en la zona central de la Baja Mesopotamia. En el segundo milenio a.C., atraídos por la prosperidad, se instalaron en las ciudades sumerias.

Sargón I (Rey):

  • Fue un funcionario de origen acadio que destronó al rey y ocupó su lugar.
  • Conquistó las ciudades-estado sumerias y terminó con su autonomía.
  • Organizó el primer gran estado unificado de Mesopotamia (2350 a.C. – 2200 a.C.).
  • Estableció la capital del imperio en la ciudad de Akkad y su poder fue reconocido por casi todas las ciudades mesopotámicas.

El Imperio Acadio extendió su dominio hasta Siria, en la costa del Mediterráneo, controlando las rutas comerciales marítimas y terrestres. Esta política de expansión se reflejó en la lengua acadia, que se extendió por Mesopotamia reemplazando a la sumeria, aunque se mantuvo la escritura cuneiforme creada por los sumerios. Este imperio duró aproximadamente 150 años, hasta que no pudo detener las invasiones de los guteos o guti, pueblo proveniente de los Montes Zagros que dominó la región por más de un siglo.

Los Amorreos y el Imperio Babilónico

Cerca del año 2000 a.C., el pueblo nómada de origen semita conocido como los amorreos se estableció en el norte de la Baja Mesopotamia y logró el dominio político y militar de la región.

Rey más importante: Hammurabi (1728 a.C. – 1686 a.C.)

  • Organizó un gran estado centralizado con capital en la ciudad de Babilonia.
  • Constituyó el Primer Imperio Babilónico.

Durante su reinado, Mesopotamia se convirtió en un estado unificado bajo la autoridad de un solo rey y se impulsó a Marduk, dios babilónico, como la divinidad más importante. Los amorreos tenían su propia lengua, pero adaptaron la de sus antecesores acadios, consagrándola como lengua oficial. Este poder perduró hasta la invasión de diversos pueblos de origen indoeuropeo, como los hititas y casitas.

Cultura y Sociedad en Mesopotamia

El Zigurat

Es un templo donde vivían los sacerdotes que controlaban el comercio, las cosechas y los impuestos.

Innovaciones principales

Las principales innovaciones de esta civilización fueron:

  • Escritura: Evolucionó de pictogramas (dibujos) a signos llamados escritura cuneiforme.
  • Arte y Arquitectura: Crearon el arco y la bóveda.

Organización Social (Pirámide)

  1. Rey
  2. Sacerdotes
  3. Artesanos y comerciantes
  4. Campesinos
  5. Esclavos

El Antiguo Egipto

Antes del año 3000 a.C., el territorio egipcio estaba integrado por dos zonas: al sur, el Alto Egipto (región ocupada por el Valle del Nilo) y al norte, el Bajo Egipto (zona del delta que forma el Nilo antes de desembocar en el Mediterráneo). Las dos regiones se enfrentaron y el sur logró imponer su rey, unificando el reino.

Organización Política: La Monarquía Teocrática

Egipto estaba organizado políticamente como una monarquía donde todo el poder se concentraba en el faraón.

  • Constituía la máxima autoridad política, militar y religiosa.
  • Su cargo era hereditario y su poder absoluto.
  • Se consideraba al faraón un dios viviente (Horus o Ra), por lo que Egipto era una monarquía teocrática. Después de su muerte, se le identificaba con Osiris, dios de la muerte.

Funcionarios del Faraón

El faraón gobernaba con la ayuda de varios colaboradores:

  • Visir: Supervisaba los trabajos hidráulicos, tareas agrícolas y el comercio.
  • Nomarcas: Gobernaban los nomos o provincias.
  • Sacerdotes: Se dedicaban al culto de los dioses y las ceremonias funerarias.
  • Escribas: Leían y escribían documentos, llevaban registro de las cosechas y organizaban las obras públicas. Tenían un papel fundamental por su acceso al complejo sistema de escritura.

La Escritura Egipcia

La más antigua fue la jeroglífica (signos y figuras que forman frases), esculpida sobre piedra. Luego se creó una más veloz, la hierática, y más tarde una aún más estilizada, la demótica. Estas escrituras se realizaban sobre papiros, fabricados con la médula de la planta homónima, utilizando plumas de caña y tinta vegetal.

El Río Nilo y su importancia

Fue vital para Egipto, ya que dependían de su agua para vivir. El Nilo hizo la tierra fértil para la agricultura, permitió obtener cosechas para alimentación y sirvió como vía de transporte para alimentos y objetos. Este río era considerado un dios.

Religión Egipcia

Antes de la unificación, cada región adoraba a sus propios dioses. Luego se estableció un culto oficial politeísta (adoración a varios dioses). Los principales fueron:

  • Ra: Dios del sol y creador de la tierra.
  • El Nilo, Bastet, Anubis, Horus y Atón.

El faraón Amenofis IV, durante el Imperio Nuevo, intentó imponer el culto a un único dios, Atón. Cambió su nombre a Akhenatón (servidor de Atón) y trasladó la capital de Tebas a El-Amarna. Sin embargo, este culto monoteísta no sobrevivió a su fundador; su sucesor, Tutankamón, restableció el culto tradicional politeísta.

Culto a los Muertos

Una de las características más importantes de la religión egipcia era la creencia en la vida después de la muerte, concebida como una réplica de la vida terrenal pero sin sufrimiento. Para alcanzar la vida eterna, era primordial conservar el cuerpo, por lo que desarrollaron la técnica de la momificación.

Luego del proceso de deshidratación, conservación y vendaje, se colocaba la momia en una tumba junto con sus bienes personales, los cuales servirían al difunto en el más allá tras superar un juicio.