Evolución y Estructura de la Industria Española: De 1855 a la Actualidad
La industria española entre 1855 y 1985
Entre 1855 y 1985, la industria española fue tardía y poco desarrollada en comparación con otros países europeos, ya que España seguía los modelos industriales de otros países y permanecía a la cola de la industrialización. Aun así, destacaron dos sectores principales: el textil en Cataluña y la siderurgia en el norte (País Vasco y Asturias).
Tras la Guerra Civil, durante el franquismo, el Estado impulsó la industria mediante el INI (Instituto Nacional de Industria), creado en 1941, que fundó y controló grandes empresas en sectores estratégicos para fomentar la industrialización. Durante la etapa de autarquía (1939-1959), la industrialización fue limitada debido al aislamiento económico y al fuerte control del Estado.
A partir de 1959 comenzó el desarrollismo, una etapa de fuerte crecimiento industrial gracias a la apertura económica, la inversión extranjera y la modernización tecnológica. Este crecimiento se organizó mediante los Planes de Desarrollo (1964-1975), que buscaban impulsar la industria y repartirla por distintas regiones mediante polos de desarrollo e incentivos estatales. Sin embargo, la industria siguió concentrándose principalmente en Cataluña, el País Vasco y Madrid.
La industria española desde 1980 hasta la actualidad
Desde los años 80, la industria española ha experimentado una profunda reestructuración y modernización. La crisis industrial de esta época tuvo varias causas:
Causas externas
- El encarecimiento del petróleo tras la crisis de 1973.
- La aparición de la tercera revolución industrial, basada en las TIC, la informática, la robótica y nuevos sistemas de producción.
- La competencia internacional de países con mano de obra más barata.
Causas internas
- Dependencia tecnológica y energética del exterior.
- Especialización en sectores industriales maduros y poco competitivos.
- Baja diversificación industrial.
- Mercado interno limitado por los bajos salarios.
Para afrontar estos problemas se aplicó un proceso de reconversión industrial en la década de 1980, impulsado por la Ley de Reconversión y Reindustrialización de 1984, que tuvo dos fases: depuración (cierre de empresas deficitarias) y diversificación/modernización tecnológica. Para reducir los desequilibrios regionales se crearon las ZUR (Zonas de Urgente Reindustrialización) y las ZIR (Zonas Industriales en Reconversión).
Sectores industriales en España
España tiene hoy una industria más diversificada, aunque sigue siendo menos competitiva que la de países como Alemania, Francia o Reino Unido. Se distinguen tres tipos principales:
1. Sectores maduros
Sectores tradicionales con baja competitividad:
- Metalurgia: Integral (Asturias) y no integral (País Vasco, Cantabria, Navarra, Cataluña).
- Electrodomésticos: Reorganización y cierres (ej. Fagor).
- Construcción naval: Enfocada en reparaciones (Navantia).
- Textil y confección: Concentrado en Cataluña, Galicia y Valencia.
2. Sectores dinámicos
Alta productividad y capital extranjero:
- Automoción: Principal productor europeo con plantas en Palencia, Valencia, Valladolid, Barcelona, Zaragoza y Madrid.
- Industria química: Petroquímica (Puertollano, Cartagena, Huelva, Algeciras, Tenerife) y química de transformación.
- Industria agroalimentaria: Fuerte presencia en Cataluña, Murcia, Andalucía y Valencia.
3. Sectores punta o de alta tecnología
Basados en tecnología avanzada, localizados en parques científicos y tecnológicos (Madrid, Bilbao, Barcelona, Valencia y Sevilla). Incluye microelectrónica, telemática y biotecnología.
Estructura, áreas y medioambiente
La industria española se caracteriza por el predominio de PYMES con escasa inversión en I+D. Territorialmente, se distinguen:
- Áreas desarrolladas: Madrid y Barcelona.
- Áreas en expansión: Valle del Ebro y eje mediterráneo.
- Áreas en declive: Cornisa cantábrica (Ferrol, Cádiz, Puertollano, Ponferrada).
- Áreas de industrialización inducida: Zonas interiores y capitales de provincia.
Finalmente, la industria actual trabaja en la reducción de su impacto medioambiental mediante tecnologías limpias y la recuperación del patrimonio industrial.
