La Pedagogía de Makarenko: Colectividad, Trabajo y Disciplina

Introducción Biográfica y Contexto Histórico

Antón Semionovich Makarenko (Bielopolie, 1888 – Moscú, 1939) fue un pedagogo de talento, contundente y original, que podemos situar en las teorías marxistas de la educación, las cuales critican la sociedad capitalista y todas las entidades que la favorecen, y la escuela, según los marxistas, es una de ellas.

El pensamiento educativo de Makarenko se integra dentro de la Revolución Bolchevique (1917), que consiguió una nueva sociedad inexistente hasta entonces en Europa o América.

Este fragmento pertenece a la obra “Mi poema pedagógico” (1933), que narra su experiencia en la Colonia de Gorki, donde la disciplina juega un papel fundamental. Fue una obra criticada por algunos autores que la consideraron de disciplina militar.

Principios Fundamentales de la Pedagogía Marxista

Las ideas principales que sustentan la pedagogía de Makarenko son:

  • El trabajo es la base de la educación socialista.
  • La colectividad y el trabajo son ejes centrales.
  • El papel fundamental de la disciplina y de la democracia necesaria para una educación comunista.

Comentario y Desarrollo Teórico

El Papel de la Colectividad y el Trabajo

En este fragmento se habla básicamente de los comandantes, que eran la base de la enseñanza de la colectividad, donde cada miembro tiene unas tareas por el bien del grupo. Por lo tanto, lo primero que se enseña es que por encima de los intereses personales están los intereses del grupo. Se educa al grupo, no al individuo, porque el hombre socialista, omnilateral y comunista, solamente tiene sentido dentro del colectivo.

Makarenko desarrolla su pedagogía marxista desde el ensayo y la experimentación, basándose en las teorías educativas de Marx, con el principal objetivo de crear un hombre nuevo comunista para una nueva sociedad.

La pedagogía de Makarenko se basa en dos principios básicos: **la colectividad y el trabajo**. Se trata de una pedagogía anti-naturalista y, por lo tanto, anti-rousseauniana.

Para Makarenko, la colectividad se impone a la individualidad. El educador es quien crea y organiza la colectividad, pero es esta colectividad la que realmente educa a los individuos. El educador se interrelaciona directamente con los alumnos, pero también con el medio social en el que se desarrolla.

Cualquier influencia en la personalidad debe influir también sobre la colectividad, y viceversa: cada contacto con el colectivo debe ser un momento educativo para el individuo. Así se crea un colectivo fuerte, cohesionado, organizado y con una disciplina asumida por todos los miembros. Por lo tanto, podemos decir que la pedagogía de Makarenko es también una pedagogía del trabajo y del esfuerzo, de la fuerza de voluntad de los alumnos. Un trabajo que es real, productivo y con sentido social.

La Disciplina y la Formación del Carácter

En las colonias o comunas creadas por Makarenko (Gorki) se educa a los niños fomentando la colectividad e incluyendo el trabajo dentro del mismo proceso educativo. Se combinan las horas de estudio con las horas de trabajo productivo. Los valores fomentados a través del trabajo en grupo son:

  • La responsabilidad
  • La honradez
  • La capacidad de autocrítica
  • La disciplina

Existía un consejo de “jefes” para resolver los problemas del día a día; y más adelante se crearon los destacamentos mixtos, donde sus miembros, los responsables y los trabajos iban variando, siendo esto un reflejo de la idea comunista de democracia y trabajo colectivo, donde no hay lugar para el individualismo. Makarenko consideraba que el carácter se formaba mediante la participación en la vida colectiva bien organizada, disciplinada, forjada y orgullosa. Su pedagogía se basa también en el esfuerzo, la fuerza de voluntad y la máxima exigencia al alumno (no permitía ningún defecto) para conseguir su ideal de hombre.

La disciplina, entendida por Makarenko, no era un método, sino el resultado final de todo un proceso.

Conclusiones y Valoración Crítica

Desde mi punto de vista, Makarenko fue un revolucionario valiente y un tanto extremista, que hoy en día podría ser criticado de “maltratador” por sus formas de educar. Su teoría fue llevada a la práctica por él mismo, y aunque algunos autores lo criticaron de militarista, él no tuvo en cuenta las opiniones de la gente y demostró que su método era eficaz.

La pedagogía de Makarenko fue muy acertada por su finalidad: “crear una nueva sociedad colectiva para la floreciente Unión Soviética”. A través del trabajo y la educación, consiguió que los alumnos que venían de familias desestructuradas se sintieran parte de la colectividad y trabajaran en y para el grupo, creando futuros hombres ideales.

La crítica de militarista se puede entender perfectamente si tenemos en cuenta que en la comunidad se utilizaban prácticas militares (ejemplos: los niños en la escuela cambian de clase con el toque del timbre, los trabajadores de una fábrica acaban la jornada con el toque de sirena, entre otros).

Considero que la disciplina, si no es estricta en sus inicios, no es aceptada, sobre todo en el caso de Makarenko, que trabajó con niños y jóvenes huérfanos y conflictivos.