Durkheim: Suicidio y solidaridad

Suicidio

Para Durkheim, el suicidio es un hecho social: lo generan las relaciones sociales, las reglas y las normas; no siempre es un fenómeno exclusivamente individual ni únicamente físico.

Tipos de suicidio

  • Egoísta
    Se genera a partir de la falta de un lugar integrado en la sociedad, ya que la sociedad no les provee contención. Tampoco tienen apoyo económico ni social, quedando con muy poca integración social. Un caso citado fue el de los veteranos de la guerra de Vietnam que volvieron y no recibieron ayuda adecuada.
  • Anómico
    Es ocasionado por un desequilibrio psicológico-emocional y por la inestabilidad en la regulación social. Una característica clave es la mutación de la personalidad y la inestabilidad social. Se observa con frecuencia en indigentes y personas fuera del sistema. En el texto se lo considera especialmente grave porque la persona «no muere, sigue viva». Según Marx, a estos se los llamaba excluidos.
  • Altruista
    Se caracteriza por una fuerte integración social; el suicidio se genera para dar un beneficio a otros, según la ideología que se tenga (suele relacionarse con creencias sobrenaturales o colectivas). Un ejemplo extremo es el del hombre bomba del ISIS.
  • Fatalista
    Surge cuando un individuo no puede tolerar una regulación social excesiva que provoca impotencia, de modo que el suicidio se percibe como la única salida. Un factor que podría ayudar a superar esa impotencia es una autoestima alta. Según el texto, se dio en mayor medida durante la crisis de 2001.

Solidaridad

La solidaridad, entendida por Durkheim como hechos sociales preestablecidos que no se cuestionan, puede sostenerse mediante la coacción (manipulación verbal) o la coerción (uso de la violencia) para obtener obediencia.

Tipos de solidaridad

  • Mecánica
    Se da en sociedades muy cerradas con relaciones fuertes y una moral compartida por todos, lo que ocasiona un comportamiento predecible. Un ejemplo son los amish.
  • Orgánica
    Se da en sociedades capitalistas con un consumo individualista. Hay una división del trabajo, donde los sujetos son más independientes y se relacionan por necesidad mutua, sin lazos sociales fuertes. En estas sociedades se valora más lo propio que lo común.

Texto Castel

1. ¿Cómo fue evolucionando la pobreza?

La pobreza fue evolucionando desde la Edad Media, cuando la mayoría vivía con lo estrictamente necesario y con escasos recursos económicos; sin embargo, en ese momento no se consideraba a esas personas como «pobres», sino como trabajadores o campesinos, porque la mayoría vivía de esa manera. A medida que las sociedades crecieron y se crearon más comodidades, la pobreza empezó a medirse por el acceso a esas comodidades, estigmatizando a quienes no podían alcanzarlas con la etiqueta de «pobre». En resumen: a medida que el bienestar creció, también aumentó la discriminación; y fue decreciendo la valoración del trabajo y otros valores, dejando el ingreso como principal criterio para juzgar a una persona.

2. ¿Qué papel juega la asistencia y la marginalidad?

La asistencia tiene, como su nombre indica, la función de otorgar a las personas en situación de marginalidad mejores condiciones y ayudarlas. No obstante, también presenta problemas:

  • Carácter estigmatizante: el hecho de requerir personal, herramientas e instituciones especializadas puede ocasionar una sutil exclusión de quienes necesitan esa ayuda. Se han documentado casos en hospitales psiquiátricos que ilustran este fenómeno.
  • Imposibilidad de ser una institución fija y definitiva: con el paso del tiempo aparecen nuevas y más complejas formas de marginalidad que no encajan en los sistemas de categorización de las asistencias existentes.

3. ¿Qué es la inserción y cómo se da?

La inserción es un proceso para ayudar a las personas en situación de marginalidad a volver a integrarse en la sociedad; por ello se habla de «reinsertarlas» en el sistema. Se realiza a través de asistencias que mejoran las condiciones de vida y de ingresos para que las personas puedan reconstruir sus vidas. Este enfoque se inició en los años ’70, con la idea de que si no se podía cambiar o mejorar la clase social propia hasta ese momento, sería muy difícil hacerlo después. (Más simple: si después de los ’70 eras obrero, morirías obrero.)

También se utilizan herramientas como el RMI (ingreso mínimo de inserción), donde se declaró como derecho un ingreso mínimo de 2.000 francos para quienes no tenían ingresos superiores a esa cifra. Algunos ejemplos en Argentina son los salarios y jubilaciones mínimos.

4. ¿Qué papel juegan las instituciones en esa zona? (Zona = tercera zona = marginalidad)

Las instituciones no cumplen un rol único y definido: pueden tanto ayudar como empeorar la situación de una persona marginal. Por ejemplo, el Estado tiene políticas para asistir a estas personas, pero muchas veces la ayuda no alcanza a todos, y quienes no la reciben no pueden salir de la marginalidad en las mismas condiciones que quienes sí cuentan con apoyo.

Otra institución central es la familia, que puede tanto ayudar y motivar a salir adelante como derrumbar la autoestima y resignar a la persona que intenta salir de la marginalidad. También puede ocurrir la ausencia total de la familia, lo que deja a la persona sola.

(Caso especial: en algunos casos, la hostilidad familiar puede provocar que la persona se motive a salir adelante por demostrar lo contrario: «mira cómo lo hago»).

Por otro lado, están los espacios privados que excluyen a los marginales, como bancos o lugares con cierto prestigio social, ya sea por ingresos o apariencia.

Texto Stolkinner 1

1. ¿Qué características tiene el sujeto social?

El sujeto social se caracteriza por considerarse un todo, visto y analizado desde diferentes disciplinas. Se define como «un ser común y potente que se forma en el proceso histórico». Común porque está compuesto por las necesidades compartidas de producción y reproducción de la vida; potente porque rompe continuamente esas necesidades para generar innovación y producir lo nuevo y el excedente de vida. El sujeto es un proceso de composición y recomposición continua de deseos y actos cognoscitivos que constituyen la potencia de la reapropiación de la vida.

2. ¿Cómo comprende la autora el antagonismo?

El antagonismo se entiende como la tensión entre objetivación y subjetivización que hace funcionar eficazmente el mercado: ofrece distintas mercancías pero, al mismo tiempo, puede dejar de lado la moral y la ética para no considerar las dignidades humanas, degradando a las personas hasta convertirlas en mercancías.

3. ¿Qué es importante destacar de la época de los ’80 y ’90?

En esa época hay que destacar la globalización, que implicó el fin del «viejo país» (trabajo estable, familias tipo) y el surgimiento de un «nuevo país» con mayor inestabilidad y pérdida de las familias tipo, reemplazadas por familias ensambladas y nuevas formas de organización social.

Texto Stolkinner 2

1. ¿Cuál es el planteo de Goffman y en qué coincide con el de Conrad?

Según Goffman, atribuir mala reputación a un individuo (por antecedentes negativos) es una forma de control social; puede realizarse por autoridades o por ciudadanos en general. Los medios de comunicación son importantes para hacer pública la vida de la persona a controlar (ejemplo actual: los escraches). Esto coincide con Conrad, pues él también considera que el control social se ejerce sobre individuos con antecedentes o denominados «anormalidades» por ambos autores.

2. ¿Por qué se llega a la exclusión?

Se llega a la exclusión porque a una persona se le asigna una etiqueta a partir de una estigmatización pasada y sostenida en el tiempo, lo que provoca una separación entre los demás y el estigmatizado; hasta el punto en que el individuo pierde su identidad y pasa a ser esa etiqueta.

3. ¿Qué función tiene la salud en cuanto a la exclusión social?

La salud cumple la función de ayudar a reelaborar la reinserción social, ya que es un derecho humano fundamental que implica acceso universal a servicios oportunos, humanizados y culturalmente adecuados. La accesibilidad a la atención en salud se define como el vínculo que se construye entre los sujetos y los servicios, y se manifiesta en la modalidad particular de utilización de esos servicios.

El hecho de que la atención sea gratuita contribuye a garantizar el bienestar de las personas de todas las clases sociales, evitando la exclusión y afianzando vínculos en toda la población. (Ejemplo citado: el sistema de salud en Argentina).